El deseo manda
VIOLENCIAS Al aluvión de denuncias que no reciben efectiva respuesta estatal se suma la conmoción social por la catarata de denuncias de violencias y la revisión sobre qué es el consentimiento. Las relaciones –y no sólo las sexuales o sentimentales– crujen ante la emancipación de quienes se plantan en su deseo como única regla inamovible.



















