El peor de los escenarios. El gobierno de Mauricio Macri llega a fin de este 2018 con índices negativos que baten records. Ocho de cada diez argentinos dicen que la economía está mal o muy mal. Casi siete de cada diez afirman que la situación en su hogar es mala. Más de la mitad de las personas se declara en la oposición. Y más de la mitad, también, sostiene que dentro de un año estará peor o mucho peor. 

Semejante cuadro de situación se redondea con el hecho de que la imagen de Mauricio Macri está en un pozo bien hondo: lo desaprueba el doble de ciudadanos que quienes lo aprueban. Después de la campaña de demonización contra Cristina Fernández de Kirchner, permanente en estos tres años, hoy la ex mandataria tiene mejor imagen –bastante mejor– que el actual presidente. Sin embargo, pese a esta catarata de datos negativos para el oficialismo no está todo dicho de cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2019. La oposición tendrá que unirse para ganar en octubre y noviembre. Una mirada minuciosa de los datos indica que tiene chances de desplazar a Cambiemos de la Casa Rosada (ver aparte en estas mismas páginas).

Las conclusiones surgen de la encuesta, exclusiva para PáginaI12, realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que encabeza Roberto Bacman. Fueron entrevistadas 1.200 personas en todo el país, respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. Las entrevistas fueron telefónicas y se terminaron el viernes 28 de diciembre. Se trata de la encuesta final de 2018 y la última de la serie que cada 30 días publicó este diario en conjunto con el CEOP. 

Agenda

Uno de los grandes temas que se plantea hacia el 2019 electoral es cuál será el centro de la campaña. Está claro que el oficialismo va a tratar de que no sea la economía, en la que tiene números catastróficos, sino la seguridad o la corrupción.

“Esta encuesta deja al descubierto  –afirma Bacman–, y de modo contundente, que la economía se convierte en la gran preocupación, la más importante, incluso superando en forma notable al resto. Pero cuando se segmenta por ideología del entrevistado, las cosas cambian.” 

Para los oficialistas, corrupción e inseguridad son sus principales inquietudes. Y aunque parezca mentira, con la economía muy por debajo de esas preocupaciones. Entre los opositores el posicionamiento es exactamente el contrario: la economía es el principal impulsor de la disconformidad. Ahora bien, los que se declaran a sí mismos como opositores son el 50 por ciento de los entrevistados, de manera que podemos decir que, en principio, la economía domina la escena. Es que además se suma una parte de los independientes que vuelven a presentarse como el punto de equilibrio: economía, corrupción e inseguridad son sus principales preocupaciones. Un poco para cada lado. En síntesis, la economía apunta como el centro de la agenda electoral, al menos en este momento”.

Agujero

En las cuestiones económicas pesa no sólo que represente la principal preocupación. La situación actual es –según la percepción mayoritaria– producto de la gestión de Mauricio Macri. Buena parte de la población recuerda el debate con Daniel Scioli y queda claro que Macri prometía “bajar la inflación, reactivar la economía y reducir la pobreza”. En todos esos aspectos la administración de Cambiemos empeoró las cosas. En la encuesta los consultados –oficialistas, independientes y opositores– reclaman lo prometido. 

El titular del CEOP analiza que “tampoco debe extrañar la fuerte insatisfacción con la economía: así lo expresan ocho de cada 10 argentinos”. Agrega Bacman: “La cifra en sí misma es más que elocuente. Hace muchísimo que no se presenta semejante cuadro de bronca e insatisfacción. Cuando se pregunta acerca de la economía personal, es decir la que cada uno vive en su hogar, las cosas tampoco son abiertamente positivas. Y no son demasiado alentadoras las expectativas frente al 2019. Es cierto que cada año que comienza trae aires de mayor confianza; incluso algo así se pudo observar cuando el 2018 nacía. Pero este año el panorama no es alentador: más de la mitad de los argentinos posee expectativas negativas en relación al futuro del país y al suyo propio. Piensan que van a estar peor o mucho peor. En otras palabras, están abiertamente desesperanzados”.

Popularidad

Puede sorprender que en el marco de semejante catástrofe Macri retenga algo más de un 30 por ciento de imagen positiva. Lo cierto es que ese piso casi no se movió desde abril, con la disparada del dólar. La mala noticia para Cambiemos y Macri es que fueron subiendo muy fuerte las opiniones negativas: el 36 por ciento que opinaba mal o muy mal en diciembre de 2015, trepó al actual 63,4 por ciento. Casi 30 puntos más. “Hoy Macri tiene mayor imagen negativa que Cristina Kirchner. Está tres puntos peor. Encima, la ex mandataria tiene también mejor imagen positiva. Pero diría que lo fundamental es que hay 63,4 por ciento que opina mal o muy mal del presidente y éso es un techo electoral. O sea que hoy Macri tiene un techo más bajo que el de Cristina”, redondea Bacman. 

Aun con este panorama, el cuadro electoral es incierto. Nada está definido, entre otras cosas porque no están claros los candidatos. Lo único obvio es que el oficialismo necesita que mejore la economía, algo que no pinta como muy factible con tarifazos, FMI, altos niveles de inflación, reducción del empleo y parálisis de casi todas las actividades. Sus esperanzas parecen depositadas en que la Justicia juega para Cambiemos y que los grandes medios tratan de amortiguar la sensación mayoritaria de que la Casa Rosada beneficia a los sectores privilegiados en perjuicio de jubilados, trabajadores, gran parte de la clase media y la franja más necesitada de la población. 

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