Jair Messias Bolsonaro fue investido como nuevo presidente brasileño luego de prestar juramento en el Congreso. Nostálgico de la dictadura militar y con un historial de declaraciones misóginas, racistas y homófobicas, el ultraderechista dijo en su discurso que una de sus prioridades es “combatir la ideología de género”. Ratificó que encarará reformas liberales para “abrir los mercados”.