Prohibido hablar del suicidio de Alberto Nisman
Censura en Pinamar

Un grupo de hoteles de Pinamar censuró la presentación de la cuarta edición del libro Quién mató a Nisman, escrito por el periodista Pablo Duggan. El evento se iba a realizar este fin de semana, pero el hotel que en principio había aceptado que la presentación se hiciera allí, el Hotel Del Bosque, canceló el compromiso haciendo referencia al contenido del libro y sugiriendo que no se quiere involucrar en polémicas políticas. Otros tres hoteles también se negaron a que la presentación se haga en sus instalaciones, por lo que finalmente hubo que postergar el evento una semana y se hará en un centro cultural.

El libro de Duggan, que documenta en forma detallada que Nisman se quitó la vida disparándose en el baño de su departamento, ha sido uno de los grandes hits de fines de 2018 y principios de 2019. El periodista decidió publicarlo a partir de la llamada “recaudación popular”, prevendiendo ejemplares para financiar la edición. El impacto y la cantidad vendida fueron tan notables que se agotaron tres ediciones y una de las editoriales más grandes del mundo, Planeta, convino con Duggan lanzar la cuarta edición y distribuir el libro en todas las librerías del país.

El acontecimiento motivó que se programara una presentación en Pinamar. Quien tomó la posta fue el gestor cultural Flavio Di Francesco, uno de los impulsores de que Pinamar pase de ser una ciudad–corralón a ser una ciudad–cultural. Di Francesco es propietario de un teatro y centro de artes por el que pasaron las más grandes figuras del país, pero la sala está cerrada por dificultades económicas y, sobre todo, falta de apoyo del municipio y la provincia a la actividad cultural. Por esa razón, se acordó presentar el libro en el Hotel Del Bosque.

De manera sorpresiva, el hotel canceló la presentación con el argumento de que “no se quiere mezclar en polémicas políticas”. Otros tres hoteles dijeron que no, con una explicación similar: evitar controversias. La impresión de los organizadores es que se trata de un caso de autocensura: en Pinamar se hacen, una o dos veces por año, los juegos Macabeos de veteranos o juveniles, con lo que las instituciones de la comunidad judía copan todos los alojamientos en fines de semana de baja temporada. “No hubo ningún pedido expreso, pero se ve que no quieren entrar en conflicto con las instituciones de la comunidad judía. Es autocensura pura y dura”, señaló uno de los organizadores a este diario. La controversia es evidente: los presidentes de AMIA y DAIA, que están en Israel para encabezar la inauguración de un monumento a Nisman, sostienen que al fiscal lo mataron, lo opuesto a lo que concluye la investigación de Duggan.

Finalmente, la presentación se hará el domingo 27, a las 20, en el Espacio Di Francesco de las Artes, Libertador 149, Pinamar. Es el centro cultural que Di Francesco iba a reabrir en marzo, pero lo hará especialmente para la ocasión. Fue un centro emblemático impulsado en su momento por Juan Alberto Badía, amigo de Di Francesco, ya que ambos coincidían en la idea de convertir a Pinamar en un centro de artes.

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