Las historietas de "El Ciclo de Cornelio Gris"
Un conejo cascarrabias y alucinado
Una realidad alterada, un conejo televisado y un chico conflictuado, en una obra que convoca varios niveles de lectura.
Basilio se valió de recursos como el cine y la filosofía para esta serie.Basilio se valió de recursos como el cine y la filosofía para esta serie.Basilio se valió de recursos como el cine y la filosofía para esta serie.Basilio se valió de recursos como el cine y la filosofía para esta serie.Basilio se valió de recursos como el cine y la filosofía para esta serie.
Basilio se valió de recursos como el cine y la filosofía para esta serie. 

"La historia sigue a dos personajes: Cornelio Gris y Marlo. Cornelio es el más importante presentador de televisión de una ciudad, pero no sabemos por qué. Tiene cabeza de conejo, y los demás son humanos. Marlo tiene un accidente con su bicicleta y se pierde su programa -que es obligatorio para toda la población-, se altera su percepción de la realidad y comienza a tener recuerdos de una ciudad diferente", explica Daniel Basilio a Rosario/12.

La sinopsis introduce de manera cabal a El Ciclo de Cornelio Gris (Videodromo Ediciones), la serie de historietas que Basilio escribe con dibujos de Nacho Marx. Van dos números. Y la sensación que surge es la de que Cornelio Gris no se parece a nada de lo que se está publicando por acá. "Cornelio está un poco cansado de su rol mediático, de ser un pope de la televisión, y está cuestionando su pasado. Es un cómic que tiene que ver mucho con la memoria, con los medios de comunicación masiva, y con un tono de humor negro bastante grande. Viene a preguntarse un poco por esos lugares, por la influencia que tiene la tecnología en nuestras vidas, acerca de la percepción de la realidad. Traté de tomar todos los grandes temas que me interesan, no sólo del cómic, sino también del cine y de la filosofía", agrega Basilio, también actor, literato y realizador audiovisual.

"He experimentado en diferentes lugares del arte, si bien desde chico me decían que tenía que elegir una cosa. Los artistas que más admiro, por más que puedan ser reconocidos por un arte en particular, en general hacen muchas otras cosas. Por eso me gusta mucho el cine, porque mama de todas las artes. No quiero tener que elegir un formato. Lo que más me gusta es contar historias, el formato es algo que después se ve", agrega.

-- ¿Cómo te vinculaste con los cómics, y por qué Cornelio Gris lo es?

-- De chico hacía historietas. Pero dejé de dibujar porque no me considero bueno, y también porque me causa mucho placer ver dibujado por otra persona lo que yo escribí. La idea de Cornelio la tengo de cuando empecé a estudiar Comunicación Social, la escribí con otro amigo, armando un cortometraje para un trabajo práctico. Pensaba en algo sobre un presentador de televisión que fuera una mezcla de Tinelli y Bob Patiño, una persona culta y conservadora, que se unió al establishment. Hace un par de años me encontré con Nacho Marx, vi su estilo de dibujo y me dije: ¡hay que hacerlo!

-- Durante la lectura uno podría situarse en la mirada de Cornelio, pero también en la de Marlo. Una alteridad que recuerda a Philip Dick.

-- Es uno de mis escritores favoritos. También hay algo de James Ballard. Yendo más al cómic, podrían ser Grant Morrison, Peter Milligan. Nacho trabaja desde varios niveles visuales, y eso es algo consensuado. A veces el texto refuerza lo que se ve, pero otras el dibujo va por un lado y el texto por otro.

-- La influencia de Cronenberg está en el nombre editorial: Videodromo, ¿qué cine surge como referencia para Cornelio?

-- Te diría que el cine de los '80, que podría parecer caricaturesco. Pienso en películas como Gremlins 2 y en Robocop, que hablan del liberalismo: si uno las pone al lado de ciertos políticos actuales, ya no parecen tan exageradas. Ése es el tono que quería. Me gusta ese cine de efectos especiales analógicos, con mucho diseño de personaje, algo para mí fundamental. Eso es algo que tratamos de buscar con el dibujo de Cornelio también.

-- ¿Cómo siguen las "aventuras" de Cornelio Gris?

-- Es una miniserie. Serán cuatro o cinco números, por lo menos para cerrar este primer arco, porque para mí es una trilogía. En otros casos, he sido editado por editoriales y nunca me encargué de nada, pero al hacer una historieta es todo autogestión, algo que me encanta pero es muy difícil.

-- El dibujo de Nacho Marx maneja una complejidad notable. Así como el trabajo de color, a cargo de Ramiro Pasch.

-- Si bien les gusta la historieta, ninguno de los dos había incursionado antes. Con Nacho me entiendo muy bien, expresa lo que yo quiero, y ya había ilustrado unos relatos míos previamente. La elección del dibujante es fundamental, porque Nacho es capaz de manejar varias capas de lenguaje en el dibujo. Por otro lado, el trabajo de Ramiro en el color se luce todavía más en el segundo número, porque se nota que estamos funcionando mejor como equipo. El color es también fundamental. Pero todo está pensado, no hay nada librado al azar. Yo soy insoportable con los guiones: indicaciones cuadro por cuadro, suelo saber qué color quiero, qué clima busco, si bien escucho las propuestas del otro lado.

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