Marcha Mundial por la Marihuana 2019
No es sólo por el faaaaaaaso
Las organizaciones cannábicas coincidieron en un festival folklórico. Todos confraternizaron mientras se reclamaba la legalización.
La cabecera de la vigésima edición en la Argentina de la Marcha Mundial por la Marihuana.La cabecera de la vigésima edición en la Argentina de la Marcha Mundial por la Marihuana.La cabecera de la vigésima edición en la Argentina de la Marcha Mundial por la Marihuana.La cabecera de la vigésima edición en la Argentina de la Marcha Mundial por la Marihuana.La cabecera de la vigésima edición en la Argentina de la Marcha Mundial por la Marihuana.
La cabecera de la vigésima edición en la Argentina de la Marcha Mundial por la Marihuana. 
Imagen: Dafne Gentinetta

En su edición número veinte en Argentina, la Marcha Mundial de la Marihuana reunió desde la una de la tarde hasta entrada la noche, una multitud que superó en número a todas las anteriores. Las organizaciones nucleadas en el Frente de Organizaciones Canábicas Argentinas (FOCA), centraron los reclamos al Gobierno en “la pronta regulación del cannabis para todos los usos y en todas sus formas”, y por “el inmediato cese de los allanamientos y detenciones de usuarixs y cultivadorxs de todo el país”. La concentración empezó temprano en la Plaza de Mayo y cerró con una caminata hasta el Congreso Nacional. En la manifestación, PáginaI12 recibió testimonios de personas perseguidas por cultivar y acusadas falsamente de ser “narcotraficantes”. Las críticas de los manifestantes recayeron sobre la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que “nos demoniza cuando a cada decomiso de marihuana lo califica de ‘histórico’ en la lucha contra el ‘narcotráfico’, aunque sean 10 kilos”. De esa forma, un grupo de jóvenes de la localidad bonaerense de Moreno recordaron entre risas un error cometido por la funcionaria en su cuenta de twitter.

Mario Sánchez, presidente de Plantemos Libres, le dijo a este diario que es muy difícil tener una estadística sobre los allanamientos y detenciones “de cultivadorxs de cannabis”. Precisó que “uno de los pocos” que se ocupan de esa tarea es el fiscal Federico Delgado, quien dijo que “el 80 por ciento de las causas que tiene son por tenencia de ocho o nueve gramos de cannabis, mientras que el 20 por ciento restante tienen que ver con causas como la de los millones de pesos que se robaron del Correo Argentino”, caso en el que estuvo involucrado el Grupo Macri. 

Sánchez sostuvo que “también es difícil tener datos, porque mucha gente no quiere hacer la denuncia de lo que le pasó para que no lo estigmaticen sus vecinos, para no perder el trabajo, pero lo que sí sabemos es que las detenciones son cosa de todos los días, porque la Ley de Drogas tiene ya treinta años y es un elemento de estigmatización de un sector de la población”. Recalcó que por esta razón “exigimos que se naturalice el uso del cannabis como una cuestión de salud pública y no de cuestiones que tienen que ser manejada por el Ministerio de Seguridad”. Puntualizó que “si es verdad que quieren actuar contra el narcotráfico, trabajemos juntos, porque todas las organizaciones estamos en contra del narcotráfico”. El reclamo de las organizaciones es “basta de presos por cultivar, amnistía a todos los procesados y que se apruebe una ley amplia que contemple los valores del cannabis como una revolución en la salud pública”. 

Durante las primeras dos horas de concentración en la Plaza de Mayo, la Marcha Mundial de la Marihuana convivió, en paz, con un espectáculo de canto y baile folklóricos que se realizaba en forma simultánea frente al Cabildo, conducido por Silvio Soldán. Fue curioso ver a varias de las bailarinas, vestidas con atuendos típicos, acercarse al puesto de la OnG Mamá Cultiva, para consultar sobre las bondades medicinales del cannabis y averiguar los lugares donde se puede conseguir, con fines terapéuticos. 

En la marcha estaban Denise y su hermana Luciana, quienes el lunes sufrieron un allanamiento en su casa de Vicente López. La DDI local llegó por “una denuncia que no tenía nada que ver con nosotras, pero como encontraron plantas de marihuana a la que le damos un uso terapéutico, se las llevaron y después les dijeron a los medios locales muchas mentiras, que estábamos detenidas, que teníamos un kilo y medio de cocaína... Como se puede ver, no estamos detenidas, porque no hay ningún motivo para que nos detengan, porque no teníamos cocaína, pero esto tiene que ver con la política oficial de estigmatizar al cannabis”. 

Las hermanas señalaron que están viviendo “un calvario, sobre todo nuestra madre, porque los vecinos nos miran raro y es muy doloroso”. Denise recalcó que “ahora, sin comerla ni beberla, nos abrieron una causa y aunque algunos medios cambiaron la versión porque se dieron cuenta de que no era cierta, el municipio de Vicente López mantiene el informe mentiroso porque como es un año electoral, le conviene sacar rédito de la supuesta detención de dos boludas que trabajan cuidando chicos o en un pelotero, y que juntamos apenas 2500 pesos por semana”. 

La concentración en la Plaza de Mayo transcurrió casi todo el tiempo en la más absoluta tranquilidad, aunque las vallas que cerraban el paso hacia la Catedral y hacia la Casa de Gobierno parecían tener “doble llave por las dudas”, según dijo con ironía un manifestante. Todo parecía un picnic familiar, con presencia de personas de todas las edades, hasta que se produjo una corrida de varias decenas de manifestante. Esto ocurrió alrededor de las 16.30, cuando la columna partía hacia el Congreso. 

Todo fue un malentendido, porque los más inexpertos, al escuchar la sirena de un móvil que se acercaba, creyeron que era la policía, cuando era el SAME, convocado para asistir a una persona que estaba frente al Cabildo. La corrida se explica por la persecución que sufren los usuarios. La cosa no pasó a mayores, pero hubo caídas, pérdidas de calzados y algunos golpes al escapar de una represión que esta vez no fue.  

Las principales consignas de la multitud, algunas con la música de “Sobreviviendo”, de Víctor Heredia, decían: “Quiero que legalicen la marihuana/ para fumar un porro por la mañana./ Y que la policía no diga nada/ cuando vea mis plantas por la ventana./ Ohh marihuana, ohh marihuana” o también “Yo sabía/ yo sabía/ el prensado (porro con marihuana adulterada) lo vende la policía”. Otros de los más coreados fueron: “Ohh yo autocultivo/ no soy narco, te lo digo” y “Yo no soy criminal/ Yo cultivo marihuana/ no más presos por plantar”. 

En el cierre, en el Congreso, las organizaciones pronunciaron sus reclamos ante los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial: 

  • Inmediato cese de los allanamientos y detenciones a usuarixs y cultivadorxs de todo el país. 
  • Regulación del cannabis para todos sus usos y en todas sus formas.
  • Amplio e inclusivo registro de pacientes con patologías para los que se ha probado la efectividad del cannabis según estándares internacionales en el marco de la Ley 27.350 de Cannabis Medicinal. 
  • Reconocimiento e inclusión del valor de las prácticas tradicionales y fitoterapéuticas. 
  • Respeto de las normas internacionales establecidas por la Convención Unica de Estupefacientes de la ONU, a la cual Argentina adhiere, legitimando el cáñamo como cultivo agrícola. 
  • Reconocimiento de los gobiernos nacional, provincial y municipal de las pequeñxs productorxs y de los comercios de venta de artículos de cultivo y parafernalia con la denominación “tienda de cultivos o grow shop”.
  • Plan de reducción de daños y riesgos asociados en todos los establecimientos educativos, sociales y de salud. Constante capacitación a profesionales tanto en el ámbito público como en el privado. 
  • Mayor asignación de partidas presupuestarias y reconocimiento de las numerosas investigaciones internacionales, de los proyectos nacionales por parte del Conicet, INTA, Universidades y de la sociedad civil.

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