Declaró ante el juez Rafecas en la causa por espionaje ilegal de Gendarmería
Sergio Maldonado: "Usaron una niña para grabarnos"
El mayor de los Maldonado relató los diferentes episodios de espionaje que sufrió junto a su esposa mientras se realizaba la búsqueda de su hermano Santiago.
Sergio Maldonado junto a Myriam Bregman tras declarar ante el juez Daniel Rafecas.Sergio Maldonado junto a Myriam Bregman tras declarar ante el juez Daniel Rafecas.Sergio Maldonado junto a Myriam Bregman tras declarar ante el juez Daniel Rafecas.Sergio Maldonado junto a Myriam Bregman tras declarar ante el juez Daniel Rafecas.Sergio Maldonado junto a Myriam Bregman tras declarar ante el juez Daniel Rafecas.
Sergio Maldonado junto a Myriam Bregman tras declarar ante el juez Daniel Rafecas. 
Imagen: Enrique Medina

Busca a su hermano que está desaparecido, sospecha que fue el Estado y en medio de tal situación gendarmes y funcionarios lo siguen, lo escuchan, le sacan fotos, lo intimidan e incluso mandan a una nena a grabar sus conversaciones. Así podrían resumirse los episodios que describió Sergio Maldonado ante el juez federal Daniel Rafecas, en la causa por el espionaje ilegal que desplegó Gendarmería mientras Santiago permanecía desaparecido, y que siguió después del hallazgo de su cuerpo en el río Chubut, el 17 de octubre de 2017. “Tengo miedo, tomo resguardos que antes no hacía, dudo de todo, por mí y mi entorno”, dijo Maldonado.

“El 21 de septiembre de 2018 fui a la cancha de San Lorenzo, íbamos a poner una bandera en la tribuna que rezaba ‘Justicia por Santiago’, aprobado por la dirigencia del club, y del Ministerio de Seguridad pidieron documentos a los que estaban colocándola”, describió Sergio en la testimonial a la que accedió PáginaI12. “Andaban con una carpeta con fotografías y le dijeron que tenían que bajarla porque era ‘algo político’, a lo que respondieron que Sergio era socio y que San Lorenzo se compromete con los derechos humanos, pero la hicieron sacar bajo amenazas de sanciones económicas y fechas de suspensión. Justo esa semana la ministra Patricia Bullrich andaba diciendo que iban a ejercer derecho de admisión en las canchas”, completó. 

La declaración de Maldonado duró dos horas y contó con la presencia de su abogada Myriam Bregman, y Matías Aufieri, ambos del CeProDH, y el defensor de Méndez, Mauricio Castro. 

Algunos de los hechos que narrados fueron una revelación. El fin de semana previo a que apareciera el cuerpo de Santiago fue feriado largo, y los Maldonado se alojaron en el hotel Cumbres Blancas de Esquel. “En un lugar apartado donde hay una computadora y un escritorio, el Ministerio de Seguridad nos dio un material que habíamos pedido. Mientras estábamos trabajando venía una nenita a usar la computadora. Al otro día, misma situación, la nena iba y venía, algo normal, lo raro fue el segundo día cuando la nena tocó su celular y empezamos a escuchar la voz de Andrea (su esposa) grabada en ese celular. Con Verónica Heredia (abogada de la causa principal) y Andrea nos miramos, no podíamos creer que estábamos escuchando su voz”, dijo el testigo. “Cuando reaccionamos vimos que no había ningún programa ni juego abierto en la pantalla. No alcanzamos a abordar a la niña, se fue, nos quedamos trabajando con el material, estábamos enfocados en nuestra tarea. Por eso tampoco averiguamos con la gente del hotel. Se podría rastrear ese fin de semana quiénes estaban alojados”, completó.

El abogado defensor del comandante Fabián Méndez, jefe del Escuadrón 35 de El Bolsón, quiso saber si Maldonado había hecho denuncias pero el juez consideró que ya había dejado en claro en su declaración que en ese momento tenía la cabeza enfocada en la búsqueda de su hermano, por lo tanto no le hizo lugar. “Sergio, con su hermano desaparecido a manos de Gendarmería, tuvo que hablar con el abogado de esa fuerza sentadito al lado suyo, vigilándolo, con la excusa de controlar la prueba que pueda afectarlos, la ministra Bullrich sabe que puede haber pruebas que los incrimine porque el relato fue contundente y detalladísimo del notorio espionaje, lo hacían para que se diera cuenta”, expresó Bregman, quien también fue espiada. “Es impactante la relación con el aparato represivo chileno, Sergio fue hostigado cada vez que pasó hacia ese país, se coordinan en la persecución del pueblo mapuche y también para hostigar a quien busca verdad y justicia para su hermano”, agregó la abogada.

Cuando el abogado de Gendarmería insistió en saber si había hecho denuncias, Maldonado respondió: “Nunca hicimos denuncia porque los mismos que estaban atrás de eso tenían que investigar, y entonces hacer la denuncia podía generar algo que termine perjudicando. Es que todas las fuerzas de seguridad confluyen en el Ministerio de Seguridad, cómo puedo confiar por ejemplo en la Policía Federal si el médico Werther Aguiar filtró las fotos del cuerpo de Santiago en la morgue”. 

El mayor de los Maldonado contó en orden cronológico los hechos que comenzaron poco después de la desaparición de su hermano: los mensajes desde el Centro de Reunión de Información de Gendarmería en Neuquén que informaban sobre una concentración en plaza Pagano en El Bolsón, decía que los manifestantes marcharían a la Escuela 35 pero que Maldonado ordenó ir a la casa de Méndez. En su declaración Maldonado lo desmintió. “Mienten, es falso, tenía la cabeza en otra cosa”. La mención a la casa de Méndez no es casual: el comandante presentó una carpeta con notas periodísticas sobre presuntos ataques a su vivienda para justificar, según dijeron las fuentes, el espionaje. 

También recordó cuando su teléfono y el de su esposa fueron desbordados por llamados de amigos diciendo que tenían que comunicarse con el gobierno porque tenían datos de Santiago, y al rato aparecieron los funcionarios de Bullrich en un hotel donde ellos no se habían registrado. Y volvió a contar cuando en CABA, el 12 de agosto, escuchó “una voz que leía lo que había dicho Andrea en Plaza de Mayo unas horas antes”. 

Maldonado cargó contra el ex juez de la causa principal, Guido Otranto, por haberlo maltratado  además de intervenirle el teléfono como si él fuera un acusado. Sergio también contó que el 18 de mayo de 2018 hubo una reunión del consejo provincial de seguridad a la que asistió el intendente de 25 de Mayo, Hernán Rallinqueo. “Lo sentaron en la mesa donde estaba Gerardo Milman, Bullrich, Cristian Ritondo, Eugenio Burzaco y Ariel Sujarchuk. Rallinqueo me contó que le reprocharon que nos había apoyado, desde esa mesa salió que me la tenían jurada por haberme supuestamente subido a la maniobra política en contra del gobierno”. En esa oportunidad, Milman habría comentado que estaba todo bien con la familia hasta que apareció el hijo. “Cuando me entero de esto, voy a la Cámara de Apelaciones dejé asentado que si me pasaba algo sería responsabilidad del Estado”, destacó.

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