CERCA: UNA PERFORMANCE DE ALE ROS Y PABLO SCHANTON SOBRE EL SENTIDO DEL OLFATO EN LA BIENAL DE PERFORMANCE
El perfume de tus ojos
Este domingo el crítico de música Pablo Schanton y el diseñador Alejandro Ros, legendarios compañeros y creadores de “Agencia de Viajes”, histórica máquina de bailar, de experimentar y comprometer los sentidos, presentan CERCA, una perfomance que pone en juego nuestra relación con los olores propios y ajenos. Sutil trabajo sobre esa silenciosa jerarquía olfativa que va del hedor al perfume y desde lo subyugante hasta la fuente de humillación. Cuatro cuerpos desnudos duermen un sueño que no será interrumpido por el husmear del visitante. ¿Hasta dónde es posible acercarse? ¿Qué recuerdos, rechazos súbitos, apegos inexplicables producen los olores y hasta que punto son capaces de recuperar el pasado y modificar el futuro? CERCA formula una pregunta urgente: ¿qué vemos cuando olemos?
Imagen: Marino Balbuena

“La mujer se despertó al sentir un olor nauseabundo en la habitación y gritó “hay un tipo en la casa”. El marido se levantó enseguida pero para entonces el ladrón ya ganaba la calle con algunos objetos.” Así explicaba el diario Tribuna, en el año 2010 el insólito robo que se frustró porque el delincuente en la mitad de la noche y luego de forzar la cerradura con éxito, decidió sacarse los zapatos para no hacer ruido. ¡Pero el olor es más fuerte! O como reflexiona Pablo Schanton uno delos dos responsables de la muestra CERCA: “El olfato es muy complicado en el universo de las relaciones sociales y en términos de los deseos y de las discriminaciones. Porque fijate: a los ojos los podés cerrar, pero ¿cómo hacés con el olfato?” El olor del ladrón, no necesariamente por nauseabundo sino por no familiar logró despertar a la propietaria que entre sueños reconoció al intruso. 

No se ha trabajado como se lo merece, al menos hasta hace muy poco, el tema del olor cuando se habla de diferencias y diversidades. Es una frontera que hace un buen tiempo la dupla Schanton/Ros se ha lanzado a atravesar a su modo, con contenido visual y musical, a la búsqueda de la sinestesia que tanto engatuzaba a Baudelaire. Sigue Schanton: “Esta obra, CERCA, es sobre lo preceptivo, implica una ética tuya para ver hasta dónde te animás a acercarte. Cuando vos entrás al lugar,  el sonido y el ambiente te lleva a la fantasía un gigante dormido. Es una obra que se llama relacional, porque si la persona no se empieza a mover, la obra no existe.”

¿Tienen estudiado cuáles podrían ser las reacciones frente a lo que hayan puesto en cada cuerpo? ¿Lo que me provocará el olor o la fragancia que pusieron en los pies o en el cuello de cada une?

Hay algo cultural en este modo de percibir, hay algo subjetivo que tiene que ver con tu historia personal. No puedo decirte cuál va a ser la sinestesia de cada persona en la obra. Lo que nosotros hacemos es una instalación Prêt-à-porter: cada persona va a conseguir su recuerdo o su paramnesia.

HUSMEANDO AL DESNUDO 

Así como hay un olor anclado a las historias personales que aunque pasen años y distancias es capaz de regresarnos al pasado con una eficacia mayor que la de las palabras o de la hipnosis, hay un olor del rechazo. Olor a catinga, por ejemplo, es una expresión muy visitada en nuestro país,para caracterizar más que un aroma, la justificación de un efecto y una reacción. Catinga es una delas pocas palabras disponibles para definir un olor asociado a una comunidad.  Schanton le conoce la parte positiva al término: “Un término similar pero con connotación positiva (funk) se usa en el Congo para referirse al olor de los ancianos cuya proximidad es un valor. La historia de la música negra de Estados Unidos tiene que ver con eso, por ejemplo. “Funk” viene del lunfardo alemán que tiene que ver con el olor a transpiración del negro. “Lu-fuki” tiene que ver con el sudor del negro. La otredad se mide mucho con el olfato.” 

El olor acorta distancias y también las fuerza. Sin ir tan lejos, el año pasado, gracias a una denuncia de unas empleadas de Nordelta supimos que los propietarios se negaban a usar el mismo medio de transporte molestos por el parloteo y por el olor que emanaban las trabajadoras. Hay un olor de clase, formado por los mismas herramientas de trabajo (lavandina, detergente, desinfectante de inodoros) y la fuerza de trabajo( el sudor) que enfrenta a los patrones con la mugre que acaba de salir de sus casas. 

En estos pensamientos me voy hundiendo cuando advierto que soy la primera visitante de la muestra y que ahora mismo debería avanzar hacia los cuatro cuerpos que me esperan, desnudos, en posición de reposo, con la promesa de estar dormidos o hacer como qué. Transpiro de nervios, agrego un olor más a la fiesta y es probable que los cuerpos estáticos se vuelvan sabuesos obligados en cuanto yo me atreva a acercarme. El olor da verguenza. La industria desodorizante vende fantasía de limpieza. Avanzo mientras de fondo se oye la respiración pausada del dormido, su corazón más patente que sus pensamientos y hasta creo distinguir el molesto vuelo de un mosquito que aprovecha la ocasión. Los performers parecen naturalezas muertas extendidas en una morgue de lujo, planicies que han sido ataviadas con aromas para que yo y los que vengan los inspeccionen con la misma superficialidad y candor con la que se husmea una obra de arte. Los performers están desnudos acostados sobre unas tarimas. Después nos preguntaremos qué fue lo que olimos y forzaremos al lenguaje con palabras que no tenemos.

_”No te asustes.” Pablo Schanton, director de la escena junto con Alejandro Ros, me anima con otra buena idea: “Esto es como el grado cero de la performance, si vos no acanzás y te animás a olerlos, aquí no ocurre nada. Estamos acostumbrados a ver cuerpos que hablan, dicen cosas, se expresan en movimiento. Aquí la que debe avanzar sos vos y lo que ves allá, es una especie de body painting, pero de perfumes.” 

Esta performance se emparenta con “Perfumancia”, que ya expusieron en España y que la semana que viene presentan en el CCK. ¿Qué los ha llevado al universo del perfume?

Tanto Alejandro como yo venimos de la discoteca de los 90, la puesta en escena la aprendimos de la rave. El armado de una rave implica una ceremonia en la que había que poner luces, elegirquienes iba a ser los DJs, poner gente, estimularla y lograr el momento en el que aparece el éxtasis. La presencia de esta droga no es circunstancial.La disco tiene un momento de pique es el clímax y un momento de baja que es el chill out, y muchas discotecas en los 90 tenían su salón de chill out en el que la gente iba a bajar, sobre todo al amanecer. Tirar a la gente en el piso es algo que hicimos muchas veces. Nosotros hicimos no solo una discoteca, sino juntamos personas a experimentar y a escuchar música, en museos, iglesias, jardines. La cuestión es también que no se trata de ser un espectador contemplativo, sino que la constelación de los pasos es lo que forma la obra.

¿Qué fue y qué sigue siendo “Agencia de Viajes?

Fundamos Agencia de Viajes en 1998, y al año ya salimos a repartir cuatro flyers que en su totalidad formaban un manifiesto. La frase del NASA Club pertenecía al número 4, “Por nuevos rituales colectivos”; mientras que “Por la profundidad de escuchar”, “Por que el tacto oiga” y “Por un entrenamiento de los sentidos orientado hacia la cibercultura” se llamaban el 1, 2 y 3 respectivamente. La propuesta del grupo formado también por dos disc jockeys: Dany Nijensohn y DJJJ; dos músicos: Leo García y Gustavo Lamas, más un diseñador/puestista/“light jockey”: Alejandro Ros– se resumía en el slogan “Aproximémonos” y demás invitaciones (“Alleguémonos, adjuntémonos, incluyámonos”) que citábamos del poema “Proximidad” de Jorge de la Vega. 

La palabra Agencia luego tomó un tono más político y más marketinero. ¿Qué significa para ustedes?

Lo de Agencia es poner en escena eventos colectivos para “sentir” música. Estábamos bajo el influjo de la cultura dance de los 90, especialmente de esa situación “after”, “fin de fiesta”, “post-raves”, que se bautizó “Chill out”: la hora del amanecer en que el cuerpo necesita descansar de tanto baile mientras los efectos del Extasis se van “derritiendo”, provocando la necesidad de oír sonidos y ritmos más “ambientales”. Nuestro objetivo: que el cuerpo y la cabeza se conviertan en cajas de resonancia de una música que no se pincha normalmente en las discotecas, pero sin perder la comu- nión tribal de la pista y la función del dj como estimulador y difusor. 

¿Dirías que el paso del universo de la música, de la fiesta al de los perfumes, tiene cierta coherencia interna?

Hay mucha relación entre la música y los perfumes, fijate que hay mucha terminología de la música para hablar de los perfumes. Se dicen “notas”, y “acordes”. 

¿NOTAS OLFATIVAS?

Bueno,lo primero que vos sentís en un perfume siempre son las notas agudas, los cítricos, como la bergamota, una flor blanca es muy aguda, que es lo primero que se pierde en los perfumes viejos. Tenés las notas del medio, que puede ser un citrus al principio, y las últimas son las más graves, como el pachuli, todo los que son para abajo. Un sándalo puede estar en el medio. No es que sentis uno por uno, están todos funcionando, no siempre es temporal, y luego empezás a dividir. Es la estructura el perfume, y también en los vinos se divide así.En el mundo de la perfumería es importante empezar a inventar acordes, los olores que en la naturaleza no existen juntos. Si vos tenés que narrar tu experiencia, casi siempre entrás en surrealismo, porque es muy difícil de explicar. Es una obra que ese puede ver y vivir muchas veces

¿Por qué la gente se pone en general perfume en las muñecas? ¿Hay partes del cuerpo más reacias a conservar el  perfume?

En el perfume, el acorde tiene mezcladas notas, y la nota es más pura. El cuerpo con el perfume tiene una relación. Por ejemplo, la rodilla tiene un poder de expansión de perfume que no lo conocíamos, porque además es muy relajante llegar a la rodilla: es el momento pre-genitales y viene después del pie, que siempre es feo. Los perfumes que se ponen en el cuello, por ejemplo, tienen que ver con las venas y las arterias, por el calor.

¿De donde sacan ustedes los olores que le colocan en el cuerpo a cada performer?

Nosotros trabajamos con IFF, International Flavors & Fragrances, es una empresa internacional que crea notas y perfumes sintéticos. Hay reglas actualmente que establecen que no se puede trabajar con animales o ciertas plantas. Está manejado desde el punto de vista de la abstracción. Trabajan en esa línea, en un aroma a “bebe recién nacido”, por ejemplo.

¿Como eligieron los cuerpos de los 4 personajes que duermen?

En un momento estuve pensando en una neutralidad de los cuerpos para la escena, y es imposible. ¿Qué es un cuerpo platónico? La idea de cuerpo, ¿cómo es? ¿Cómo lo conseguís? Dificilísimo todo, el que no tengas ninguna marca de ninguna cosa. Entonces para la obra decidimos que haya mujer, varón, diferencia de edades, que la mujer no tenga que ser súper delgada, y que esté la Leandra, que es androginia total. ¿Cómo hacés para no caer en el ángel, o también en la idea de cuerpos no hegemónicos? No hagamos Benetton, porque si no, es un horror.  Buscamos a los performers viendo quién se animaba a estar desnudo, porque no cualquiera está desnudo. 

Todes tenemos un olor que desconocemos y todes somos jueces del olor de los demás. ¿Se necesita además de esa realidad, algo más que una nariz para disfrutar de CERCA?

Una cosa que es importante es que la obra esté en un lugar como la Bienal de Performance o el CCK. Que esté por fuera de cierto circuito de galerías habla de que nosotros queremos que vaya cualquiera. Cualquier forma de dirección escénica es una cosificación. La idea de la libertad del actor es falsa. Si la obra la hacés sobre cuerpos vestidos, aunque está bueno hacerla en ropa, no es lo mismo, porque queremos provocar esta situación, ver hasta dónde te acercás para hablar. En el mundo de la migración actual, ¿cuál es el gran tema?: qué olor tiene el otro. Hasta cuánto se te acerca.

Esta obra es una experiencia que no se pude trasladar a Internet. Hoy día la gente vive en delay, el presente es el futuro contable. Es lo que sucede en los recitales, en donde podés ver el show por la pantalla grande o por la pantallita de alguien que probablemente lo esté filmando  ahí adelante, casi se está pensando para YouTube. En nuestro caso, la obra solo existe in situ, en el aquí y el ahora de que estés ahí viviéndola, porque si no, no existe. Eso es para mí el complemento del mundo de la matrix.

ACERCATE MÁS Y MÁS Y MÁS

El escueto texto que intenta funcionar como guía no consigue liberarme del pudor que me provoca acercarme a esos cuerpos iluminados por una luz que los hace precisos pero distantes. Dicen que los cuatro están dormidos, que tienen fragancias colocadas en puntos muy precisos de sus cuerpos: pies, rodillas, pecho y cuello. Que sólo hay que acercarse y oler. Recuerdo ahora que cuando era chica íbamos con mis amigues a jugar a la Morgue del hospital que quedaba justo enfrente de la casa de mi abuela. Había cuerpos como estos expuestos, igualitos,  en mesas de metal. Los nervios no me permitían sentir ningún olor. O no quisieron que pudiera recordarlo. Yo me atrevía a mirar a esos seres con atención de sepulturera, sin miedo y sin emoción. Pero solo si estaba sola en la sala. En cuanto llegaba el resto de “las vivas”, regresaba mi pudor hacia los muertos. Dice el papel que oficia como única guía de esta experiencia algo que me recuerda a la experiencia de la niña de la morgue que alguna vez fui: “Ese momento de cuidada aproximación despierta la moralidad inconsciente del tacto, la ética de la proxemia: ¿hasta dónde hacerme presente con mi cuerpo junto a quien está ausente en su soñar? Esa aproximación, con más miramientos que mirada, define al espectador como alguien que “husmea” al otro. Acercarse a quien duerme sin despertarlo, simplemente para contemplarlo en su inocencia perfecta. Bienvenidos al  “hipnódromo” de Cerca: pronto, la ensoñación también envolverá a quien “husmea” y se cree en estado de total lucidez.”

Antes de lanzarme a los pies queme esperan, le pregunto a Pablo que me de una pista. ¿Qué puso en esos cuerpos? Olor a tierra, a flores, a basura, a comida. ¿Seré capaz de descifrar? Pablo titubea, hace un silencio que huele a nada y responde con una risa perversa, como sacada de una catacumba donde han de reunirse alquimistas tan refinados como degenerados: “Los olores están silenciosamente presente, esperando que los asociemos con algo. Los olores exigen deliberaciones, no tienen palabras propias pero imponen una deliberación. Si comparamos con las palabras que destinamos a nombrar los colores por ejemplo, o las notas musicales, habrá que reconocer que escatimamos vocabulario  Yo inventé una palabra tonta, que es “oleer”, porque enseguida cuando olés algo querés leerlo: qué estoy oliendo, de inmediato querés nomenclar. Es desesperante. Siempre describís cómo vos te sentís, no cómo es el olor. “

 

Cerca

Performers: Leandra Levine, Mariana Moreno, Erica D´Alessandro, Mariano Rapetti y Juan Pablo Sierra

Diseño olfativo: International Flavors & Fragrances (IFF Argentina)

Diseño sonoro: Aldo Benítez y Roger Delahaye

12, 13 y 16 de mayo

17 a 20 hs.

14 y 15 de mayo

17 a 18.30 hs y 19.30 a 21 hs.

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Sebastián Freire

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