DERRIBANDO MUROS
La exclusión social, la estigmatización de las migraciones, los abusos de los curas pedófilos son los temas que trae un festival con obras extrañas para públicos tan pequeños que en algún caso se reduce a una única persona.
Acceso, de Roberto Farías y Gonzalo Pablo LarraínAcceso, de Roberto Farías y Gonzalo Pablo LarraínAcceso, de Roberto Farías y Gonzalo Pablo LarraínAcceso, de Roberto Farías y Gonzalo Pablo LarraínAcceso, de Roberto Farías y Gonzalo Pablo Larraín
Acceso, de Roberto Farías y Gonzalo Pablo Larraín 

El Festival Temporada Alta de Buenos Aires (TABA), una suerte de celebración internacional para las artes escénicas que se replica en diferentes ciudades del mundo, este año trae a Buenos Aires una programación que incorpora formatos novedosos (microteatro o funciones para un solo espectador) y se muestra claramente interesada en temas como migraciones y exclusión social,  tópicos que ocupan los primerísimos puestos. La obra Acceso, dirigida por los chilenos Roberto Farías y Gonzalo Pablo Larraín, es uno de los ejemplos con que se manifiesta esta tendencia. En Acceso, Sandokán, su protagonista, lleva adelante un monólogo tan poético como descarnado donde cuenta su  historia, la de un sobreviviente de abuso eclesiástico, víctima, además, de otras violencias. Acceder es un privilegio que deja afuera también a millones de africanos excluidos de su propia tierra, de quienes TABA también se ocupa. “La obra África, con dirección de Moisés Mato López, es un montaje pequeño, para veinte espectadores. Es teatro de objetos mínimos (como cerillas o chinches) y cuenta la realidad africana a partir del dominio de las potencias internacionales. Son veinte espectadores que se van moviendo y hay distintos microespacios donde se generan imágenes de otra África que no es tenida en cuenta por nadie y solo se utiliza para expoliarla”, explica a Soy, Narcis Puig, encargado de programación y relaciones de este Festival que se gestó en Gerona hace veinticinco años y que es uno de los encuentros teatrales más aclamados de España. Para su quinta edición en Buenos Aires se han reunido piezas de Cataluña, Perú, Uruguay, Galicia, Extremadura, Chile, Baleares y Argentina. Según Narcis, no ha sido un criterio de selección el de abordar temas sociales, sino que estos se vienen imponiendo en la producción artística de muchos países: “El teatro es cada vez más un instrumento al servicio de la actualidad.  No es que buscamos obras que hablen especialmente de estos temas, pero en las piezas contemporáneas salen de forma natural - explica Narcis -. El teatro actual tiene temáticas diversas, pero esta preocupación por lo social  se va extendiendo a todas las escenas teatrales del mundo. En España Actualmente el tema está muy presente en el día a día y ahora más con la crisis de refugiados de Siria y la política europea que oficialmente dice que se acepta un número de refugiados que los países no llegan a acoger. El arte es vivo y por lo tanto estos temas se va incorporando en todas las artes en general y en el teatro en particular”. Acorar, del baleárico Toni Gomila, obra que podrá verse esta noche; Migrantes. Teatro para un espectador, que será puesta durante todo este fin de semana, y Los regalos, del dúo peruano Federico Abril y Fernando Castr, cuya función será el domingo a las 19.30, son algunas de las propuestas de este festival que se realiza en Timbre 4 y que estará en cartel hasta el 16 de febrero. Incluye, además, charlas y mesas de debate. Su programación puede ser consultada en www.timbre4.com/teatro/220