• Antes de partir hacia la presentación de su libro, Cristina Kirchner se cruzó con el intendente electo de Rosario, Pablo Javkin, quien relató que había pasado por la puerta del hotel junto a su hija de seis años y vio al diputado Marcos Cleri. “Me puse a hablar con Marcos y alguien le avisó a Cristina que estaba el intendente electo. Yo estaba de jogging, con mi hija, iba a mi casa y terminamos charlando”, relató Javkin a un medio local. Durante la conversación, CFK le preguntó a la niña qué quería ser y ella respondió “la hija del intendente” provocando la risa de todos.
  • Cristina abundó sobre su preferencia por Manuel Belgrano, quien creó la bandera nacional contra las indicaciones del gobierno central, como un acto de soberanía. “A nuestros próceres hay que recordarlos como hombres de carne y hueso. Era un brillante abogado, que largó las leyes y empuñó el fusil. A Belgrano no lo casaba nadie. Tuvo amores con María Josefa Ezcurra y la tucumana María Dolores, pero ustedes saben que nunca se casó. Yo hubiera sido la amante de Belgrano, quizás, pero algo con Belgrano hubiera tenido”, dijo y recibió aplausos. 
  • En un momento, Cristina enumeraba las críticas que recibió desde los medios hegemónicos cuando era presidenta. El impuesto a las ganancias, el dólar y “las cadenas nacionales”, le recordó su entrevistador, Marcelo Figueras. “Quedaría bien que diga que me arrepiento de las cadenas nacionales, pero olvidensé conmigo de discursos donde digo lo que la gente quiere escuchar. Quédense tranquilos que una vicepresidenta no habla por cadena”, lanzó y agregó: “¿Se imaginan si además de todo el ataque formidable que recibimos, no hubiéramos hecho cadenas nacionales, la gente no hubiera sabido qué defender, qué decir”. Y se permitió un chiste. “El titular de mañana, te lo adelanto, es que Cristina defendió las cadenas nacionales”, dijo.  
  • El diálogo entre el adentro y el afuera se dio, sobre todo, a través de las imágenes en las pantallas gigante. Afuera, una multitud levantaba el libro Sinceramente como bandera, y adentro también. Afuera, los pañuelos verdes sobresalían en las muñecas y también algunas pancartas. “Volvé, yo también quiero volver a llegar a fin de mes”, era una de ellas.
  • El escritor Marcelo Figueras le dijo a Cristina que en Sinceramente había otro libro que podía desprenderse, y era el de su relación con Néstor. A partir de esa referencia, Cristina contó anécdotas sobre su compañero, y en alguna de ellas, dijo que nunca lo había contado. Por ejemplo, que cuando Néstor se presentó a la presidencia, en 2003, los compañeros de Santa Cruz le habían dicho que si fracasaba, podía volver a presentarse como gobernador. “No, ni loco, yo no soy gobernador de nuevo”, respondió Néstor.
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