Del napolitano Paolo Sorrentino, con Toni Servillo
“La Grazia”, o el elogio de la duda
A diferencia del cine de su compatriota Marco Bellocchio, profundamente crítico de las instituciones de su país y de las decisiones políticas de sus protagonistas, el de Sorrentino es más bien superficial y complaciente.
Toni Servillo como el jefe de Estado italiano en "La Grazia". Difusión