La serie web de culto Eléctrica, ahora en teatro: publicidad, precariedad y egos berretas
Toda la verdad sobre las productoras
Desde 2014, cuando apareció, la tira se consolidó como “la The Office argentina”. Esta temporada 2019 es sobre las tablas.
La sátira social de Eléctrica expone a un jefe desagradable, un pasante explotado y una secretaria depresiva.La sátira social de Eléctrica expone a un jefe desagradable, un pasante explotado y una secretaria depresiva.La sátira social de Eléctrica expone a un jefe desagradable, un pasante explotado y una secretaria depresiva.La sátira social de Eléctrica expone a un jefe desagradable, un pasante explotado y una secretaria depresiva.La sátira social de Eléctrica expone a un jefe desagradable, un pasante explotado y una secretaria depresiva.
La sátira social de Eléctrica expone a un jefe desagradable, un pasante explotado y una secretaria depresiva. 
Imagen: Cecilia Salas

Eléctrica es, posiblemente, la productora más conocida, codiciada y divertida de YouTube. Comandado por el excéntrico Jonathan Mayer, fanático de Miami, el equipo que protagonizó una de las primeras series web de culto se completaba con Ronnie, el meritorio de producción explotado, y Analía, la secretaria depresiva. La exitosa tira online logró cosechar más de 200 mil reproducciones con tan solo su primer episodio. Y ahora, cinco años después de aquel hito, vuelve en formato teatral. Por eso, el NO se juntó con Esteban Menis, Iair Said y Paula Grinszpan para descifrar si Eléctrica sigue siendo la mejor productora del país.

 

 

Si todavía queda algún distraído que no la conoce, además de apurarse a hacer clic en YouTube o en Un3.tv (el canal de la Universidad Nacional de Tres de Febrero desde el cual vio aire), vale la pena hacer un repaso por una serie web que logró un fandom más que importante. Eléctrica es la productora de Jonathan (Menis), un tipo bastante desagradable, ventajero y polémico, que tiene entre sus filas a Ronnie (Said), un asistente de producción al que rara vez le paga (y encima no duda en pedirle plata); y Analía (Grinszpan), la recepcionista con conflictos existenciales. Además, el dibujante Liniers hace de él mismo, como la estrella del programa que están produciendo. Las situaciones que se suceden en Eléctrica son dignas de los mejores momentos de The Office, y suele contar con invitados como Lali Espósito, Martín Piroyansky, Martín Garabal, Kevin Johansen y Jorge Drexler, entre otros. Además, a la medida de las sitcoms estadounidense, han metido especiales como el de Navidad .

Lo que sorprende de la tira es lo bien que está representado el ambiente de productoras y agencias de publicidad. “Trabaje muchos años en ellas”, cuenta Menis. “Tenía toda esa combustión de esa experiencia, bastante nefasta en mi caso, más la de millones de amigos que trabajan en publicidad, y mi mujer también; es una cosa muy conocida para mí. En ese momento fue muy consciente la idea de construir un monstruo que había visto y conocido en distintas personas, donde incluso hubo inspiraciones directas en nombres que no valen la pena”, cuenta el actor y productor. Y aunque Paula nunca trabajó en productoras, agrega que “en todos los ambientes laborales se pueden recrear esos personajes”.

Pero la sátira de Eléctrica no está presente sólo en estos personajes sino también en los propios artistas invitados. “Está exacerbado el ego de los artistas, eso que uno imaginaría de un actor famoso, medio a trazo grueso. Cuando vas conociéndolos te das cuenta de que todo es muy berreta y no tiene nada que ver con lo que parece ser”, cuenta Iair. “De hecho, ellos fueron quienes propusieron su propia sátira”, completa Paula.

Ahora que Eléctrica está en el teatro, ¿qué se modificó con el cambio de formato?

Menis: Originalmente queríamos hacer una serie nueva o filmar de vuelta, y no encontrábamos plata porque queríamos que esté bueno. Cuando va creciendo algo, lo tenés que cuidar y tiene que estar bien puesto. Ahí nos propusimos hacer una obra de teatro, que después resulto otro quilombo.

Said: Hay algo del vivo, ya que antes nos divertíamos sólo nosotros filmándolo y ahora la gente se ríe en el momento. Obviamente no es un producto masivo y la gente que viene a vernos tiene ese tipo de humor, lo que lo hace más particular. También la idea de llevarlo a ese formato es evitar la endogamia que tiene el producto más televisivo, de llamar a famosos para hablar de famosos. Me conmueve pensar cómo una idea tan chica, algo más utópico, se ha transformado a lo largo del tiempo, y cómo se sigue transformando y evolucionando.

Grinszpan: En el fondo, tanto en el teatro como grabando la serie, la clave es que nos divertimos mucho estando ahí; la pasamos bien.

En los últimos años, ¿cambió el humor o las cosas de las que nos reímos?

Said: Por suerte sí. Siento que la gente que antes se reía con Rompeportones, quizás se sigue riendo de lo mismo. Los que nunca nos reímos de eso, no. Ahora todo el mundo dice que ya no se puede hacer humor con nada, y me parece que se puede hacer humor con todo. Sólo que lo que se hacía antes era faltar el respeto sin medir las consecuencias, o ver a quién se podía herir. Lo de antes no era humor. Ahora se es más consciente de eso.

Grinszpan: También creo que cambió el humor. Hay más alternativas que muestran este otro tipo de humor que nos interesa a nosotros, y hay más plataformas donde se encuentra lo que a uno le interesa más fácilmente.

Pensando en el año electoral ¿a quién creen que votarían Jonathan, Ronnie y Analía?

Grinszpan: Yo creo que él –señala a Menis– votaría a Macri.

Menis: ¡Mayer, eh! ¡No yo!

Grinszpan: Ronnie también, y Analía votaría a los Fernández.

 

* Eléctrica va los sábados a las 22 en el Chacarerean Teatre, Nicaragua 5565.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ