Lo produce el Laboratorio Industrial Farmacéutico, de gestión estatal
En Santa Fe ya hay misoprostol en los hospitales

En Santa Fe ya empezó a distribuirse misoprostol en los centros de salud y hospitales. Lo produce el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF), de gestión estatal. El fármaco empezó a producirse en enero de 2018. “Fue enviado a los depósitos regionales y será entregado bajo receta archivada con un registro y control por parte de los equipos de salud. Es una buena noticia que tengamos un producto público en un momento de crisis. Favorecer la salud de las personas cuando faltan insumos en todos lados y no hay cotización clara de los medicamentos es algo que nos da mucha alegría y tranquilidad. El abuso que existe en el mercado de precios con este producto público puede empezar a desarmarse”, explicó el titular de la Dirección Provincial por la Salud de la Niñez, la Adolescencia y Salud Sexual y Reproductiva, el doctor Oraldo Llanos.

--¿Es el misoprostol de uso vaginal?

--Fabricamos las dos presentaciones, la oral y la vaginal. Así cubrimos todas las necesidades. Ya pasó todas las pruebas de control. 

--¿Cómo va a ser la distribución?

--Vamos a usar los mismos circuitos que tenemos para otros fármacos, por eso la logística ya está. No va a venderse en farmacias, sino que se distribuirá, gratuitamente, en los hospitales y centros de salud, bajo receta archivada para un mejor control --contó Llanos.

A partir de la discusión nacional por el derecho al aborto fuera de las situaciones previstas desde 1921 por el Código Civil, y de la adhesión de Santa Fe al protocolo nacional de Interrupción Legal del Embarazo, con una interpretación amplia del concepto de salud, el laboratorio provincial empezó el camino de producción y control del misoprostol. 

"El LIF garantiza un producto accesible y confiable. Hicimos un largo proceso de control de calidad, para garantizar la estabilidad del fármaco, con un seguimiento muy minucioso. Fue un trabajo interministerial e interáreas. Y tiene un costo que es un tercio del valor del medicamento de producción privada. Pero lo fundamental no es sólo el 'ahorro' (que sí lo hay), sino que es una inversión en salud pública", enfatizó Llanos. "Esto no es una política aislada. Partimos de una mirada integral a las necesidades en salud, tenemos convenios con ONG nacionales e internacionales para desarrollar el trabajo en los territorios. Al garantizar el acceso a un producto seguro para todas las mujeres, la protección integral a la salud es real, y no sólo una cuestión declarativa."

El LIF es el primer laboratorio público del país que fabrica misoprostol. También lo fabrican otros dos laboratorios privados, Beta y Domínguez. El de Beta está combinado con otras drogas y está indicado para combatir gastritis. El de Domínguez sí es misoprostol puro y fue el primero en conseguir la autorización de la Anmat para uso ginecológico. 

"La llegada del misoprostol es un sueño hecho realidad. Es un producto que da un posicionamiento distinto para acompañar la salud de las personas porque es de calidad y de bajo costo. No solo es más barato, sino que el uso del misoprostol ayuda a bajar los riegos que producen las complicaciones por abortos inseguros. Es una inversión en salud, no un ahorro", explicó Llanos. Hasta el momento, sólo está disponible en el sistema público de salud de Santa Fe, "pero ya iniciamos los trámites en la Anmat para poder distribuirlo también en otras provincias, tal como hacemos con otros fármacos que fabrica el LIF", se entusiasmó.

Santa Fe es una de las diez provincias argentinas que adhirieron al protocolo de ILE y desde 2013 distribuye el misoprostol en hospitales y centros de salud. Para aplicar el protocolo, se guían por la definición de salud que defiende la OMS, que la entiende en un sentido amplio, que incluye los aspectos físicos, psíquicos, emocionales y sociales. La mayoría de las interrupciones se hacen con misoprostol de manera ambulatoria y sólo es necesario un control ginecológico posterior para asegurarse de que el aborto fue completo. Desde 2016 también se utiliza el método de aspiración manual endouterina (Ameu), una intervención quirúrgica de baja complejidad que no necesita internación.



Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ