Festival "Imparable"
Derechos humanos en presente y futuro
El encuentro, que conmemoró los 40 años del CELS, contó con la participación de numerosas bandas y solistas. También hubo charlas públicas. 
La Delio Valdez hizo bailar a buena parte de la concurrencia. La Delio Valdez hizo bailar a buena parte de la concurrencia. La Delio Valdez hizo bailar a buena parte de la concurrencia. La Delio Valdez hizo bailar a buena parte de la concurrencia. La Delio Valdez hizo bailar a buena parte de la concurrencia. 
La Delio Valdez hizo bailar a buena parte de la concurrencia.  
Imagen: Julio Martín Mancini

Un grupo de pibes sub 23, coordinados por el músico jujeño Bruno Airas, arremete en el escenario con una chacarera explosiva. Los jóvenes músicos, de Santiago del Estero, Mendoza y otras provincias, filtra su cuota de frescura y sorprende con un freestyle. "Las cicatrices quedan / Por eso cantamos por nuestra bandera", lanzó uno de ellos. Entre guitarras, violines y bombos legüero, los chicos repudiaron el terrorismo de Estado, recordaron a los desaparecidos y cantaron contra el fracking en Mendoza. Y ya con el folklorista jujeño en escena, activaron el pogo andino con "Singani congani" y "Cinco siglos resistiendo". ¿Y el público? Todas y todos tomados de la mano y bailando en ronda en la sala cubierta del estadio Malvinas Argentinas.

La escena, cargada de emoción, festividad y reflexión, transcurrió durante la tarde del domingo en el marco de los 40 años de existencia del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una organización no gubernamental que trabaja desde 1979 en la promoción y protección de los derechos humanos y el fortalecimiento del sistema democrático en Argentina. Bajo el nombre de Festival Imparable, el encuentro, con entrada gratuita, propuso una jornada cultural para pensar el presente y el futuro de los derechos humanos y las luchas por la igualdad, la verdad y la justicia. Con ese espíritu, el predio ubicado en La Paternal no solo reunió a militantes sociales del campo popular y cultural, sino que abrazó a miles de jóvenes y familias con ganas de disfrutar una jornada recreativa al aire libre. Según los datos oficiales, más de 14 mil personas transitaron durante toda la jornada del domingo.

Si bien los atractivos centrales fueron las propuestas musicales, las charlas y conversatorios ocuparon un espacio central y lograron una gran convocatoria. "Se resiste gritando, porque el silencio no es salud", sostuvo Nacho Levy, referente social de La Poderosa, en la charla "Políticas del odio", que tuvo como eje debatir sobre las políticas regresivas en el país y la región. "Tuvimos un gobierno (en estos cuatro años) que celebraba la represión y la persecución a los pibes. A estos pibes hay que darles posibilidades de participar en políticas públicas", destacó Levy.

A su turno, Quimey Ramos, de bachillerato popular trans Mocha Celis, relató el panorama actual de la comunidad trans. "Hay pocas experiencias colectivas de la comunidad trans porque no hay apoyo estatal. En la sociedad, además, hay un fuerte arraigo transfóbico y nos vuelven una otredad", analizó. "Sin políticas dirigidas a nosotras, el Estado avala la opresión a nuestros derechos", dijo y abogó por la construcción de espacios que alimenten imaginarios con sentido de comunidad e identidad. La periodista Soledad Barruti, en la mesa Derecho al futuro, propuso un "futuro reconectado con los territorios y la dignidad", y menos mercantilista.

"Donde hay poder hay resistencia. No seamos la resistencia que el poder necesita y le es funcional. La militancia es algo revolucionario y subversivo, porque significa hacer algo sin recibir nada a cambio", planteó el filósofo Darío Sztajnszrajber. "Activar, militar, salir de la norma y hacernos preguntas que se salgan de los lugares comunes", cerró. Enseguida, se "activó" el escenario de afuera con la orquesta La Delio Valdez, que regó de cumbias con su cóctel de vientos y percusiones. La jornada siguió su pulso bailable con La Bomba de Tiempo, Nonpalidece, Mala Fama, Paula Maffia y Miss Bolivia.

En una de las carpas, tuvo lugar una feria de organizaciones sociales. El espacio de Mercado de Consumo Popular (Me.Co.Po) expuso productos provenientes de cooperativas, fábricas recuperadas y productores pequeños. Con el lema "Yo banco la economía popular", la idea de esta organización es ofrecer mercaderías al público directo del productor, a precios accesibles y, claro, buena calidad. Mieles orgánicas, yerbas, dulce de cayote y aceite de oliva eran los productos más solicitados.

En este mismo espacio, participaron con stands, también, la cooperativa Tiempo Argentino, Amnistía Internacional, la Campaña Nacional por el Aborto Seguro Legal y Gratuito, Frente de Artistas del Borda, el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), Todo Libro es Político, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), la Organización Popular La Poderosa, entre otros. "Empatía: capacidad que tenemos de ponernos en el lugar de alguien y comprender lo que siente o piensa", decía uno de los carteles de una imprenta cooperativista. La definición funciona, tal vez, como buena síntesis de la jornada.

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