Los equipos europeos ganaron las últimas siete ediciones de un certamen muy desigual

Liverpool venció a Flamengo y se consagró en el Mundial de Clubes 

El elenco inglés gritó campeón con dos brasileños como figuras, paradójica representación de la desventaja con la que llegan los clubes sudamericanos a este tipo de torneos desde 1996, tras la sentencia en el Caso Bosman.
Diego se lamenta. En el fondo, Alisson agradece al cielo.Diego se lamenta. En el fondo, Alisson agradece al cielo.Diego se lamenta. En el fondo, Alisson agradece al cielo.Diego se lamenta. En el fondo, Alisson agradece al cielo.Diego se lamenta. En el fondo, Alisson agradece al cielo.
Diego se lamenta. En el fondo, Alisson agradece al cielo. 
Imagen: AFP

Por séptima edición consecutiva, el Mundial de Clubes tiene campeón europeo. Esta vez fue el turno de Liverpool, de Inglaterra, que a pesar de su poderío económico (según el portal web Transfermarkt, el plantel de los británicos está valuado en 1.180 millones de euros, mientras que el de los latinos, en 145 millones) tuvo que esperar hasta el tiempo suplementario para doblegar a Flamengo, de Brasil, por 1-0.

El gol de la victoria inglesa lo hizo justamente un brasileño, Roberto Firmino (en su país jugó en Figueirense de Florianópolis), a los 99 minutos del encuentro disputado en el estadio Internacional Khalifa, en la ciudad de Doha, Qatar. Esta fue la primera consagración a nivel mundial de Liverpool, que ya había perdido tres finales a lo largo de su historia: ante el propio Flamengo por 3-0 en 1981; frente a Independiente por 1-0 en 1984 (ambas por la ex Copa Intercontinental); y contra San Pablo por 1-0 en 2005, en la que fue la primera reedición del Mundial de Clubes, que se había inaugurado en el año 2000 y no se volvió a realizar hasta cinco años después.

La hegemonía europea en los certámenes de orden intercontinental se ha acentuado al máximo en los últimos años, pero tiene su origen en la década del '90, a partir del denominado Caso Bosman. En 1995, se puso fin a una disputa legal iniciada por el mediocampista belga Jean-Marc Bosman que permitió a los jugadores pertenecientes a la Unión Europea no ocupar cupos de extranjeros en los clubes de tal comunidad, dando lugar a un incremento en la importación de futbolistas latinoamericanos y africanos. De allí en adelante, las victorias sudamericanas a nivel mundial se asemejan cada vez más a epopeyas.

De los últimos 13 Mundiales de Clubes, 12 fueron para europeos; mientras que, teniendo en cuenta lo ocurrido desde 1996, los europeos se imponen 19 a 6 en títulos intercontinentales cuando, previo a ello, la historia estaba a favor de los sudamericanos por 20 a 14.

Tapa del diario español Marca en diciembre de 1995 tras la sentencia en el caso Bosman.

Por ende, más que una final entre el representante europeo y el sudamericano, estos duelos vienen a asemejarse más a un Resto del Mundo vs. Sudamérica. En el caso específico de Liverpool-Flamengo; por los británicos fueron titulares cuatro ingleses, dos brasileños, un escocés, un holandés, un egipcio, un senegalés y un guineano; mientras que por los de Río de Janeiro, iniciaron nueve brasileños, un español y un uruguayo.

En cuanto a lo sucedido en Doha este sábado, el favorito Liverpool brindó una mejor imagen que la que dio en la semifinal, cuando transpiró en exceso para vencer por 2-1 a Monterrey recién en tiempo de descuento. Esta vez, el club beatle salió desde el inicio a probar su candidatura y ya cerca antes del minuto de juego se puso cara a cara con Diego Alves, pero el remate de Firmino se fue por arriba del travesaño.


El elenco de Jorge Jesús, que no había sufrido complicaciones para superar previamente a Al-Hilal de Arabia Saudita por 3-1, pudo recién sentirse un poco más cómodo en el juego cuando sus mediocampistas lograron entrar en contacto con la pelota (la posesión final fue a favor de Flamengo por 51 a 49 por ciento). Así, Bruno Henrique pudo comenzar a desbordar y Gabigol, a amenazar con hacerle justicia a su apodo, como con un remate cruzado y un intento de chilena que hicieron revolcarse a Alisson.

Sin embargo, las chances más claras siempre fueron de los "europeos", como cuando al inicio del complemento Firmino metió un sombrerito dentro del área y finalizó con remate al palo, o como cuando el inglés Jordan Henderson hizo lucirse a Diego Alves tras un disparo desde fuera del área.

Finalmente, la gran propuesta carioca terminó por acercarse demasiado al sol y se quemó a los 99, cuando Firmino definió con gran sabiduría un contraataque comandado por Henderson y el senegalés Sadio Mané. A los 118, los de Jorge Jesús soñaron con la resurrección, pero un remate muy desviado del ingresado Lincoln en la puerta del área chica, los despertó.

Síntesis

1 LIVERPOOL: Alisson; Alexander-Arnold, Gomez, Van Dijk, Robertson; Keita, Henderson, Oxlade-Chamberlain; Salah, Firmino, Mané. DT: Klopp.

0 FLAMENGO: Alves; Rafinha, Caio, Marí, Filipe Luís; Gérson, Arao; De Arrascaeta, Ribeiro, Bruno Henrique; Gabigol. DT: Jorge Jesús.

Estadio: Internacional Khalifa, en Doha. Arbitro: Abdulrahman Al Jassim (Qatar). Gol: 99m Firmino (L). Cambios: 75m Lallana por Oxlade-Chamberlain (L), 76m Vitinho por de Arrascaeta (F), 81m Diego por Ribeiro (F); 99m Milner por Keita (L), 101m Lincoln por Gerson (F); 105m Origi por Firmino (L), 119m Berrío por Arao (F), 120m Shaqiri por Salah (L).

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