La cadena comercial está en venta tras la grave crisis por derrumbe del consumo
El destino de Garbarino en manos de sus acreedores
La tradicional cadena de venta de electrodomésticos atravesó una grave crisis en los últimos años, que prácticamente la dejó en mano de sus acreedores. Un cosorcio de bancos le busca nuevo dueño. 

La empresa Garbarino, con más de 60 años de historia, se encuentra en venta. En los últimos dos años entró en una grave crisis por el derrumbe del consumo, la inestabilidad del tipo de cambio y las elevadas tasas de interés, según explicaron a PáginaI12 fuentes de la compañía. El proceso de venta está siendo encabezado por los bancos Santander y Galicia, principales acreedores de la millonaria deuda de la firma. Hay diversos fondos de inversión interesados, uno de ellos Inverlat, una compañía de inversión especializada en sectores de retail y que está conformada por ex banqueros.

Los problemas en Garbarino comenzaron en abril de 2018, según indicaron fuentes de la compañía. Esto se debió a la caída en el poder adquisitivo de los consumidores y el desplome en el consumo. En diciembre, la consultora privada Gfk indicó que la venta de electrodomésticos cayó 27 por ciento en octubre, medido en forma interanual. Además, a la inestabilidad del tipo de cambio, que registró subas abruptas, partiendo de los 20 pesos en abril de 2018 y ubicándose en más de 60 en agosto de 2019. “Estos saltos también te perjudican porque los productos tienen componentes importados”, agregaron fuentes de la compañía.

Deuda millonaria

Otra de las causas y quizá la más determinante fueron las elevadas tasas de interés, dado que los productos que vende Garbarino suelen financiarse en cuotas, y con las tasas tan altas, había productos que se terminaban pagando hasta 3 veces su valor. Pero además, las altas tasas tuvieron un impacto en el funcionamiento financiero de la compañía. En agosto de 2019, Garbarino tuvo que firmar un acuerdo para reestucturar una deuda de 4000 millones de pesos, con el fin de descomprimir financieramente su carga mensual.

En aquel momento, la empresa recurrió al asesoramiento de First Capital Group, un grupo que brinda soluciones financieras y que trabaja con Garbarino desde hace más de 10 años. Entre los acreedores, el grupo de bancos fue liderado por Banco Galicia y Santander Río, y también participaron del proceso el Provincia, HSBC y el Banco de Córdoba. El acuerdo le permitió a la empresa de los hermanos Garbarino poder descomprimirse financieramente, al reducir su carga financiera mensual entre 150 y 200 millones de pesos, “sin que los bancos pierdan dinero y sin que la compañía tenga que hacer ningún ajuste especial”, indicaron desde First Capital Group. “Este acuerdo representa una de las operaciones más grandes en la historia de Garbarino”, agregaron.

Tras la negociación con los acreedores, Garbarino aprovechó el ahorro para volcarlo a nuevas estrategias. El mes siguiente, en septiembre de 2019, lanzó una plataforma online, al estilo de Mercado Libre, para sumarse al comercio electrónico, una tendencia en crecimiento. En la web se encuentran los mismos productos que en las sucursales e, incluso, nuevos rubros desde alimentos, como paltas, hasta maquillaje.

En venta

Garbarino tiene el 22 por ciento del market share, cuenta con más de 120 sucursales y emplea a 4500 personas. Los trabajadores son testigos de la caída que registró la empresa. Pablo López, vendedor de una de las sucursales de Merlo, contó a este diario cómo repercutió la crisis entre los empleados. “Antes teníamos stock permanente de mercadería, ahora tenemos mercadería en consignación y hasta usamos el depósito para alquiler”, aseguró. Sobre las ventas, contó: “Es imposible vender porque cuando hacés un presupuesto por una heladera en 12 cuotas, puede pasar de valer 30 a 80 mil pesos, son casi 3 heladeras”. Además, dijo que otro de los cambios en rutina fue tener que ofrecer y vender más servicios, como un seguro ante robo en caso de vender un celular. “Nos empujan a vender seguros para sostener la compañía”, dijo. Sin embargo, dijo, fueron pocos los despidos por los acuerdos alcanzados con sindicato, y que los trabajadores que se fueron lo hicieron por retiros voluntarios. Además, sólo en una oportunidad registraron el pago del salario en cuotas, a mediados de 2019.

Desde el Sindicato de comercio dijeron a este diario que la empresa les comunicó que están buscando comprador. “Quieren vender para poder mantener las sucursales y a los trabajadores”, dijeron fuentes cercanas a Armando Cavallieri. Desde Garbarino aseguran que el proceso de venta “avanza” y si bien hay diversos fondos de inversión involucrados, todavía sigue el proceso de negociación. First Capital Group también participa como operador de la negociación y provee el análisis técnico del valor de venta, entre otras variables.

Uno de los fondos interesados desde hace 50 días es Inverlat. Se trata de una compañía de inversión privada cuyos socios son Carlos Giovanelli, Osvaldo Pieruzzini, Damián Pozzoli y Guillermo Stanley, todos ex banqueros que negocian con bancos el futuro de la compañía. En su portfolio cuenta con empresas como Havanna, Reef, Icsa, Fenoglio y las franquicias KFC y Wendys, según publican en su página web.

Garbarino también está compuesto por la agencia Garbarino Viajes y la fábrica Digital Fueguina de Tierra del Fuego, donde producen televisores, acondicionadores de aire y celulares. “La planta no estuvo exenta de lo que pasó en la provincia en estos años. Estamos trabajando con la mitad de la capacidad ociosa y hubo que reducir jornadas o aplicar suspensiones por la reformulación en los planes de producción”, indicaron fuentes de la asociación de fábricas argentinas (Afarte).

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