Se retractó por sus dichos sobre la conformación de milicias

Evo Morales: "Mi convicción siempre ha sido la defensa de la vida y de la paz”

El presidente depuesto de Bolivia, Evo Morales, pidió disculpas por sus dichos sobre la necesidad de conformar "milicias armadas " en el país. La afirmación había generado una fuerte polémica entre sus detractores, fundamentalmente el gobierno de facto boliviano y sectores de la oposición en Argentina que cuestionaron el estatus de refugiado  que el exmandatario mantiene en el país. Por sus declaraciones, Morales llegó a ser acusado por el régimen boliviano de los delitos de sedición y terrorismo. La canciller boliviana Karen Longaric manifestó que la aclaración de Morales "es irrelevante", porque ya se conocen hace rato "las intenciones que tiene con el país". Por su parte, el enviado especial de la ONU para Bolivia, Jean Arnault, también expresó su repudio a las palabras del exmandatario, aunque se sumó a las "voces ciudadanas que rechazan cualquier violación de las garantías del debido proceso con fines políticos", en relación a la persecución judicial que sufren Morales y varios de sus exfuncionarios. 

"Hace unos días se hicieron públicas unas palabras mías sobre la conformación de milicias. Me retracto de ellas. Mi convicción más profunda siempre ha sido la defensa de la vida y de la paz", aseguró Morales a través de una carta pública difundida en su cuenta de Twitter.

El expresidente hizo un llamado a la comunidad internacional para que se garantice en Bolivia "el respeto a los derechos humanos". Entre algunas de las vulneraciones, Morales nombró "el decreto de impunidad para las Fuerzas Armadas, las masacres, los grupos paramilitares, las casas quemadas, los Tribunales Electorales incendiados, los presos políticos y la persecución sistemática".

Morales agregó que no quiere que sus dichos sean utilizados como pretextos "para perseguir y reprimir a mis hermanas y hermanos"."Estoy convencido de que la paz sólo puede ser alcanzada a través de una democracia plena, restableciendo el Estado de Derecho, con pleno respeto de los derechos humanos, con justicia social, con lucha contra todas las formas de racismo y discriminación, siempre en el marco de nuestra Constitución", finalizó Morales su breve misiva.

Días atrás, en una entrevista concedida a la agencia Reuters, Morales dijo que el pueblo boliviano "tiene derecho a organizar su seguridad" mediante la formación de "milicias armadas del pueblo". Esa declaración tuvo fuerte impacto, particularmente en Bolivia y en Argentina, país donde se encuentra el expresidente en condición de refugiado.

En Argentina, la Unión Cívica Radical a través de su presidente Alfredo Cornejo cuestionó el estatus de refugiado del exmandatario boliviano en el país. Por su parte, el gobierno de facto de Bolivia sostiene que las declaraciones del expresidente caen en los delitos de sedición y terrorismo, y los sumó a una investigación en la fiscalía. 

Tras darse a conocer la retractación pública de Morales, la canciller boliviana Karen Longaric manifestó que eso ya era "irrelevante", porque "desde su fuero interno, él ha hecho conocer todas las intenciones que tiene con el país y con el pueblo boliviano".

"Él ha agredido al pueblo boliviano con las declaraciones que hizo inicialmente, lo que sigue no tiene relevancia", dijo Longaric en conferencia de prensa. Afirmó que "primero están los intereses ideológicos de él, sus compromisos internacionales con socios que tienen los mismos ideales y objetivos y en último caso están los intereses del pueblo boliviano. Ha agredido al pueblo boliviano con las declaraciones que hizo inicialmente".

El martes 13 de enero, la canciller boliviana le había enviado una nota diplomática a su par de Argentina, Felipe Solá, para solicitar a Casa Rosada que "repudie" las afirmaciones de Morales vertidas desde ese país.

El enviado especial de la ONU para Bolivia, Jean Arnault, también rechazó las declaraciones del exmandatario. "Es esencial desistir de cualquier acción violenta o amenaza de violencia; en este marco, el enviado personal (del Secretario General de la ONU, António Guterres) se suma al rechazo manifestado por muchos actores nacionales a las recientes declaraciones del Sr. Evo Morales", dijo el funcionario internacional a través de un comunicado.

Sin embargo, Arnault también manifestó que se sumaba a las "voces ciudadanas que rechazan cualquier violación de las garantías del debido proceso con fines políticos", en referencia a los procesos iniciados por el actual gobierno de facto contra Morales y sus colaboradores, entre ellos el exministro de Gobierno, exministro-romero">Carlos Romero, detenido el martes por un supuesto caso de corrupción.

El enviado de la ONU advirtió que era necesario dejar de lado esas prácticas gubernamentales, que los seguidores de Morales denuncian como persecución política, "en aras de lograr un proceso electoral creíble e inclusivo". "Bolivia puede dar un ejemplo de superación democrática de una grave crisis política", agregó Arnault, con un ojo puesto en las elecciones presidenciales acordadas para el próximo tres de mayo.

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