Daniel Veronese en el FIBA

La conciencia social y los temas incómodos

En el marco de la "Experiencia Veronese", podrá verse La persona deprimida y Los arrepentidos. También participará del festival la obra Un hombre que se ahoga, resultado de un laboratorio-taller. 
Daniel Veronese, un teatrista versátil. Daniel Veronese, un teatrista versátil. Daniel Veronese, un teatrista versátil. Daniel Veronese, un teatrista versátil. Daniel Veronese, un teatrista versátil. 
Daniel Veronese, un teatrista versátil.  
Imagen: Pablo Piovano

Versátil para moverse entre el teatro alternativo y el comercial, Daniel Veronese afirma su potencia como director y dramaturgo en el 13º Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA). Una de los puntos salientes de esta nueva edición es la invitación al multifacético autor para que muestre dos de sus últimos trabajos signados por un fuerte grado de experimentación.

En el marco de la Experiencia Veronese, podrán verse dos de sus trabajos más destacados del último tiempo: Experiencia I: La persona deprimida, unipersonal de María Onetto basado en un texto narrativo de David Foster Wallace, y Experiencia III: Los arrepentidos, con Mónica Raiola y Luciano Suardi, basada en una dramaturgia biodramática escrita por Marcus Lindeen. También participará del FIBA la obra Un hombre que se ahoga, un laboratorio que Veronese hizo con la Dirección General de Enseñanza Artística (DGEART). 

La serie intenta, al decir de Wallace, “reconfortar a quién está alterado y alterar a quien se sienta cómodo”. Lo que buscan es explorar en la hipocresía propia de los seres humanos y navegar en los territorios donde se evidencia lo más brutal.

Experiencia Veronese forma parte de una serie que el director presenta con producción de Timbre 4, en la cual genera un cruce muy poderoso entre la literatura y el teatro. Lo que une a las obras de tipo experimental, a través de distintos mecanismos, es que tienen la particularidad de abordar temas socialmente ásperos, contrastantes con lo cotidiano. Son temas incómodos, íntimos y familiares. Lugares donde no siempre es fácil sumergirse.

“Me encontré con los dos trabajos sobre Wallace y me pareció bueno mostrarlos dentro de un mismo catálogo. Y la obra de Lindeen, que tenía en carpeta desde hacía tiempo, me pareció la indicada para formar un tríptico. De alguna manera las tres interpelan directamente la falta de conciencia social con respecto a temas incómodos. Las experiencias contienen a Wallace, pero lo exceden”, cuenta Veronese.

La potencia de Los arrepentidos radica en que su temática se inscribe en un FIBA que este año refuerza sus reflexiones sobre el género, de la mano de artistas e intelectuales locales y extranjeros que reflexionan desde hace un tiempo sobre sociedades regidas por un régimen patriarcal. “Me interpelan las obras que de alguna manera intentan problematizar y desarticular el sistema binario con el cual se maneja la sociedad en general”, explica. El autor, que concibe en esta oportunidad los procesos creativos como laboratorios escénicos, dice que las obras de la serie tienen muchas cosas que las diferencian, pero también muchas que las unen. “Me importa la mirada que las tres -desde distintos lados- pueden hacernos repensar lugares con los que convivimos: salud, enfermedad, genitalidad, género, masculino/femenino”.

Los arrepentidos es una obra biográfica de dos hombres que cambiaron de sexo. Una entrevista entre Orlando y Michael, quienes se conocen y cuentan aspectos de sus vidas. El motivo del encuentro es que los dos pasaron por una experiencia traumática similar.

“La dignidad de elegir libremente, los cánones sociales que nos impiden o a veces fuerzan a tomar decisiones fundamentales”, es lo que resume, según Veronese, una obra que navega en temas que aún se presentan como tabúes en la sociedad.

En cuanto a Un hombre que se ahoga, se trata de una mirada contemporánea sobre el texto de Antón Chejov. Ninguna función será igual que la otra, de ahí que no sea un espectáculo, sino el resultado de un laboratorio/taller.

El director y dramaturgo, que trabajó con obras que no fueron de su autoría, se refiere a cómo es su mirada sobre la obra de otro: “En realidad la versión que yo hago no es una crítica al original. Es una necesidad de traducción a un género distinto. La literatura no es teatro para mí, ni aún la dramática”, aseguró. Y sobre este punto, definió lo que para él es la esencia misma del teatro: “No hay que pensar que estamos haciendo teatro antes de hacerlo"..

Los arrepentidos puede verse este miércoles a la 21.30 en Timbre 4, México 3554.

La persona deprimida puede verse este miércoles a las 19 en Timbre 4, México 3554.

Un hombre que se ahoga puede verse este jueves y el viernes a las 19 en La Vidriera de la DGEART, Perú 374.

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