El coronavirus está afectando y transformando la vida cotidiana en China. El Centro de Investigación Mixta Internacional CEIL/CONICET- Universidad de Shanghai coopera desde hace años con investigadores del campo de las Ciencias Sociales. El doctor Kun Zhangk, profesor de Historia en el Center for Global Studies de SHU y miembro del CIMI, le envió al director del Centro, Fortunato Mallimaci, una carta en la que cuenta cómo se vive ante el riesgo de contagio del virus para publicar en PáginaI12. "A todos y todas las investigadoras y, en especial al pueblo de China, queremos expresarle toda nuestra solidaridad ante tanto dolor y sufrimiento. Deben saber que la Argentina está cerca", expresó Mallimaci.

La carta

HAY MUY POCA GENTE EN LAS CALLES Y AVENIDAS DE SHANGHAI

Nunca creímos que la situación de la epidemia fuera tan grave antes del Año Nuevo Chino en Enero y supongo que la mayoría de los chinos pensábamos igual. Cuando el 20 de Enero, Zhong Nanshan, un epidemiólogo y héroe en la defensa contra SARS en el 2003, dijo que el nuevo coronavirus se podía transmitir entre seres humanos, estaba en el tren yendo a la ciudad de mis padres. Volver a la casa de los padres y reunirse juntos, es una costumbre esencial y muy importante para todos los chinos. Normalmente, estoy allí hasta el quinto día después nuevo año y dado que empezamos a trabajar al octavo día del nuevo año. Pero esta vez, todo fue diferente. El penúltimo día antes de fin de año, Wuhan -donde se encontró el nuevo virus- anunció que cerraría toda la ciudad inmediatamente y las personas no podían ni entrar ni salir. Estando en la casa de mis padres, percibí que la situación empeoraba. Al final, preocupado anta el posible cierre de la ciudad de Shanghái, volví el primer día después del año nuevo chino (25 de enero)

Luego de eso, la situación se empeoró muy rápido en el país. Cada día, más de mil personas eran definidas como infectadas y la Municipalidad de Shanghai anunció que las empresas no podrían volver a abrir sus puertas antes del 17 de febrero. Las y los estudiantes de todas las escuelas, colegios y universidades no podrán volver al campus antes de Marzo y las fechas para volver dependerán de la situación en ese momento.

Analizando de cerca, la situación en Shanghai no está mal comparada con otras provincias. Hasta ahora en Shanghai, una ciudad donde hay unas 25 millones de personas, se han encontrado 281 infectados hasta el 8 de Febrero y solo uno murió. Pero en Wuhan, el lugar donde comenzó en coronavirus, la situación está complicada. Más de 13 mil personas han sido infectadas y casi 700 personas murieron. La falta de recursos medicales hace que la situación pueda empeorarse. Afortunadamente, el gobierno central ha enviado varios equipos medicales a Wuhan, y otras provincias van a ayudar a la provincia de Hubei (donde Wuhan es la capital). Espero sinceramente que la situación se normalice en Wuhan y Hubei muy pronto.

La epidemia ha cambiado la vida cotidiana. El gobierno aconseja disminuir el riesgo de contagio. Salgo afuera cada dos días para comprar comida fresca en un mercado cercano y también compro el resto por internet. Pero ahora, como no trabajan la mayoría de las empresas de expreso, las mercaderías no llegan tan rápido como antes. En los supermercados los precios no suben y aumentan las ventas pues la gente prefiere, por las dudas, reservar algunas comidas en su casa. La comida más popular en China es un tipo de fideos instantáneos (方便面,fangbianmian) por la facilidad de cocinarlos. Eso sí, están agotados. Sucede lo mismo con los barbijos. Ahora, para comprar una máscara medical, hay que registrarse en cada comunidad residencial y esperar. Generalmente se necesitan unos cinco días y cada familia en Shanghai puede comprar cinco.

En todas las avenidas y calles, hay muy poca gente, lo que me hace sentir como si no estuviera viviendo en Shanghai sino en una zona rural. La universidad ha postergado el inicio hasta marzo y los profesores hemos empezado a establecer los cursos en una plataforma virtual para que los y las estudiantes estudien y aprendan a distancia. Además, otra actividad cotidiana, es informar por internet a la institución educativa: la situación de salud cada día, cuantos grados de temperatura se tiene y si se ha encontrado con alguien de Wuhan e informaciones similares. Las diversas administraciones reúnen las informaciones y las envían a la municipalidad. Aparece en la municipalidad una nueva política para resolver problemas nuevos. Aunque las empresas no abren, los trabajos siguen. En realidad, muchos trabajos se pueden realizar hoy en casa a distancia y las empresas piensan que es una oportunidad nueva para ampliar el 5G y la Inteligencia Artificial. Se están desarrollando nuevos softwares para que sea más amplia, segura y estable para la población. Los niños permanecen en sus casas y todos los días leen libros y miran los programas de TV. Los adultos lo hacen igual. Muchas noticias circulan en internet y distinguir las verdaderas y las falsas parece una tarea imposible.

El coronavirus ha impactado mucho a la sociedad y la está cambiando, como todos los asuntos grandes en la historia humana. En este momento, solamente espero que los infectados se curen, la situación se normalice y la sociedad se mejore.

Dr. Kun Zhangk – Profesor de Historia- Center for global Studies – SHU- CIMI