El caso Rosalía Jara, en Fortín Olmos

El juicio será por femicidio

El juez aceptó la acusasión contra Valdez por homicidio calificado por el vínculo y en contexto de violencia de género
Rosalía desapareció en julio de 2017 y su cuerpo fue encontrado un año después.Rosalía desapareció en julio de 2017 y su cuerpo fue encontrado un año después.Rosalía desapareció en julio de 2017 y su cuerpo fue encontrado un año después.Rosalía desapareció en julio de 2017 y su cuerpo fue encontrado un año después.Rosalía desapareció en julio de 2017 y su cuerpo fue encontrado un año después.
Rosalía desapareció en julio de 2017 y su cuerpo fue encontrado un año después. 

La causa por el femicidio de Rosalía Jara, en Fortín Olmos -en el norte santafesino, departamento Vera- quedó a un paso del juicio oral y público en el que Juan Valdez, único detenido, enfrenta un pedido de pena de prisión perpetua. Es que el juez Santiago Banegas, de Reconquista, aceptó la acusación de la Fiscalía y la querella para ir a la instancia de debate. Así el hombre de 38 años, ex profesor de educación física de la joven de 19 años y padre de su hija, se sentará en el banquillo de acusados por el delito de homicidio calificado por el vínculo y por ser cometido en un contexto de violencia de género (femicidio). "El desafío será deconstruir la mente de los jueces del norte", dijo la abogada querellante por la familia de la víctima, Carolina Walker, quien consideró que la prueba es "contundente". Se espera fecha de juicio para mediados de este año.

A más de dos años y medio de hecho en el que la joven permaneció desaparecida durante más de 12 meses, la causa llegó a principios de febrero a audiencia preliminar contra el hombre que fue su docente en la adolescencia y con quien tenía una hija en común, pese a que éste no se hacía cargo. La querella llevó la perspectiva de género a la causa. "La violencia de género se da por la relación desigual de poder entre el imputado y la víctima. No es simplemente una fórmula, sino que tiene que ver con una cuestión cultural, social, de sometimiento. También con la cuestión económica sobre el reclamo de alimentos para su hija. La relación (extramatrimonial del acusado) comenzó cuando Rosalía era muy pequeña. También la cuestión de género se destaca en el modo en que fue descartado y hallado el cuerpo", dijo la querellante en audiencia. En ese plano, aparece el contexto de vulnerabilidad que muchas veces es naturalizado en el norte provincial.

Rosalía Jara desapareció la noche del sábado 1° de julio de 2017. Tras innumerables manifestaciones y reclamos de búsqueda de su familia, allegados y organizaciones de mujeres, sus restos aparecieron el 26 de agosto de 2018 -más de un año después-, en un descampado ubicado en la zona del paraje El Bonete. Si bien la autopsia no pudo determinar la causa específica de la muerte, se encontró un golpe importante en la zona del pómulo izquierdo.

El único acusado en la causa es Valdez, quien fue detenido días después de la desaparición de la chica, como principal sospechoso. Para la querella, no hay dudas de que deberá ser condenado por el hecho. Incluso, la abogada habló del delito de grooming (acciones de un adulto, a través de internet, para contactar a menores de edad) contra otras víctimas, en la audiencia preliminar, pero ese hecho deberá ser investigado en otro expediente. "Lo que queremos decir es que el de Rosalía no es un caso aislado, sino que este acusado tenía una conducta determinada", dijo la querellante.

En el juicio, que deberá realizarse antes de julio de este año, cuando se cumplan tres años de la prisión preventiva del imputado, se escucharán un centenar de testimonios y se ventilarán pruebas colectadas en el expediente a cargo el fiscal Gustavo Latorre. 

La víctima fue vista por última vez a la vera de la ruta provincial 1 y estuvo desaparecida casi un año y medio. El acusado se negó a declarar acerca de la relación que mantenía con Rosalía y las numerosas llamadas telefónicas que lo conectan con ella, el último día que la joven fue vista con vida, en una garita de colectivo. La acusación expresa que "Rosalía -quien estaba en un bar con otras personas- subió al auto, donde el acusado le quitó el celular y actuó con dolo homicida, mediante al menos un golpe en la cabeza que le produjo fractura, todo basado en una relación desigual de poder".

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