No va más. El invicto en la Premier League del Liverpool de Jürgen Klopp se quedó en 44 partidos tras caer este sábado por 0-3 en su visita al Watford, donde sumaron minutos el ex River Roberto Pereyra y el ex Huracán Ignacio Pussetto. El equipo rojo se quedó así sin poder batir el récord de 48 encuentros sin perder que estableció el Arsenal de Arsene Wenger en 2004.

Dos goles del senegalés Ismaila Sarr y uno del inglés Troy Deeney -todos en el segundo tiempo- pusieron fin a la imponente racha de Liverpool y sentenciaron el batacazo de Watford, que lucha por no descender y que, antes de comenzar el encuentro, se encontraba a 55 puntos de distancia de su rival.

Con la derrota, el equipo de Klopp perdió la oportunidad de apresurar la definición del torneo, que no gana desde 1990, y del que lo separan sólo 12 puntos cuando quedan 30 en juego. Tras 28 fechas, Liverpool lidera con 79 unidades (26 triunfos, un empate y una caída), a 22 de distancia de su escolta, Manchester City (18 victorias, tres igualdades y seis derrotas), que tiene un partido menos. Entonces, de ganar cuatro partidos más, los hipotéticos 91 puntos de Liverpool serían inalcanzables para los dirigidos por Guardiola, quienes de salir victoriosos en los 12 encuentros que les quedan, llegarían a 90 unidades.

Otro récord que no pudo quebrar el Liverpool de Kloop fue el de victorias consecutivas en la Premier. El fin de semana pasado, tras imponerse 3-2 ante West Ham había igualado la marca de 18 triunfos del City de Guardiola pero el traspié ante Watford lo dejó en la puerta de la histórica marca.


Podría decirse que la imbatibilidad de Liverpool había decaído en las últimas semanas, tras sufrir un 0-1 en la ida de octavos de final de Champions League ante el Atlético de Madrid de Diego Simeone como visitante. Previo a ello, había superado por la mínima a Norwich (1-0) en la Premier y más tarde, estuvo contra las cuerdas ante West Ham, que ganaba 2-1 a falta de 20 minutos, pero no pudo sostener la ventaja.

Finalmente, el golpe de gracia se lo dio Watford. Tras un primer tiempo donde se mostró un poco mejor, el equipo local logró concretar en el complemento, ayudado por algunas desatenciones defensivas de Liverpool poco habituales. Un gol originado en un lateral, otro de contraataque y el tercero tras una mala salida desde el fondo decretaron la goleada contra los de Klopp, que pudo ser aún mayor pero que, por la comodidad con la que transitan los Reds por la Premier League, no pasa del llamado de atención.