Disenso en el Frente Progresista ante la ley de emergencia

Lifschitz llamó bajo el fuego (menos) amigo

Javkin reclamó al socialista que acuerde con el oficialismo para sancionar la ley. "La negativa es irresponsable", disparó
Diputados discute desde hoy en comisiones una versión consensuada.Diputados discute desde hoy en comisiones una versión consensuada.Diputados discute desde hoy en comisiones una versión consensuada.Diputados discute desde hoy en comisiones una versión consensuada.Diputados discute desde hoy en comisiones una versión consensuada.
Diputados discute desde hoy en comisiones una versión consensuada. 

La interna en el Frente Progresista salió a la luz en toda su dimensión y en boca de uno de sus protagonistas, el intendente Pablo Javkin, dedicado al otro referente de la coalición, Miguel Lifschitz, y con las necesidades legislativas del gobierno provincial como terreno de disputa. El presidente de la Cámara de Diputados, en tanto, convocó a sesión extraordinaria para hoy para empezar a discutir allí el proyecto de ley de necesidad pública que viene con media sanción desde el Senado, y llamó "a todos los actores políticos de la provincia a evitar agravios que condicionen el libre juego de la democracia". La ley todavía no tiene acuerdo y, si lo tuviera, no saldría hoy sino la semana próxima.

Javkin calificó ayer de "absolutamente irresponsable" la renuencia de la oposición en aprobar la llamada Ley de Emergencia, ahora renombrada como Ley de Necesidad Pública que hoy jugará el segundo intento en Diputados. Y ese palo fue dirigido sin membrete al socialista que preside la Cámara.

El jefe municipal discrepó desde el vamos con la posición del ex gobernador en plantarse y no ceder a la propuesta del gobierno de Omar Perotti. El intendente, que desde que ganó la pulseada en el FPCS y se instaló en el Palacio de los Leones le discute liderazgo a Lifschitz, puso en sintonía con lo que reclama el PJ al diputado de su espacio, CREO, Ariel Bermúdez. Uno en un interbloque de 28 voluntades que hasta ahora el socialista hegemoniza desde la poltrona de la presidencia de Diputados. Y el apoyo a la iniciativa oficialista fue mayor en el partido de Javkin cuando el proyecto aprobado en el Senado incluyó una partida de $1400 millones para Rosario.

"No es posible que no logren llegar a un acuerdo", apretó Javkin en alusión a la negociación entre la mesa chica del bloque frentista con el Ejecutivo y sus seis diputados sobre el proyecto de ley que obtuvo media sanción en el Senado, pero que en el otro recinto todavía no logró el consenso debido. 

Ayer, luego de reunirse con Perotti y con el ministro de Salud nacional, Ginés González García (ver aparte), el rosarino encaró cámaras y grabadores para pedir a la oposición y al oficialismo que "avancen en un acuerdo que nos brinde herramientas a los municipios, porque en este tema hay que ser, fundamentalmente, responsable". "Necesitamos herramientas de financiamiento urgente, y si esto antes no se entendía, después del lunes debería ser entendido con mayor claridad", agregó en una defensa cerrada de la perspectiva de los intendentes y jefes comunales de Santa Fe, supeditados a la caja del gobierno provincial. "El Frente Progresista gobierna en 170 lugares en Santa Fe. Pregúntenle a cada uno de esos intentedentes cuál es la situación financiera y le dirán que es delicada. Por eso necesitamos acordar”, añadió.

El titular del Palacio de los Leones puso como ejemplo el consenso obtenido en el plano local en el Concejo, cuando le aprobó el presupuesto sin cortapisas. "La oposición debe entender el momento, que es lo que he pedido y logrado, en mi caso, en el Concejo municipal, y puntualmente sí me parece irresponsable que diputados opositores, o que se plantee desde la oposición, que los ingresos van a crecer por la coparticipación. Eso no va a suceder y no se puede plantear. Es imprescindible el endeudamiento externo”, recalcó.

El posicionamiento ya explícito del intendente rosarino suma espesor al clamor político dirigido al socialismo. Desde Perotti hacia abajo, la Casa Gris hizo hablar en las últimas semanas a todas sus voces en reclamo de un gesto de gobernabilidad, tal como esta semana lo hicieron los ministros de Gobierno y de Trabajo, Esteban Borgonovo y Roberto Sukerman, quienes acusaron a Lifschitz de desconocer la derrota electoral del socialismo en la provincia y de "poner palos en la rueda" al gobierno peronista.

El juego de Miguel

Lifschitz convocó a sesión de Diputados para hoy –"cosa que no estaba prevista", facturó– para darle ingreso al proyecto con media sanción del Senado y habilitar su tratamiento "sin más demoras", dijo por la tarde. En rigor, el proyecto quedará en debate en comisión de Labor Parlamentaria donde habrá de surgir una versión "de consenso que contemple las posiciones de los distintos bloques, en el menor tiempo posible", señaló en sus redes sociales.

La propuesta del socialista es darle preferencia para tratarla en la próxima sesión, previo paso por las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y de Asuntos Constitucionales y Legislación General. 

El llamado de Lifschitz a gobierno y oposición pide "evitar expresiones que condicionen el libre juego de la democracia, descalificaciones o agravios personales o políticos, que en nada contribuyen a generar ambientes propicios para el diálogo y el consenso".

Mesa para tres

La frialdad que separa a los socios del Frente Progresista se hizo ostensible también con el almuerzo que el lunes compartieron en el Sunderland el propio Javkin con el ex ministro del Interior de Cambiemos, Rogelio Frigerio, y el ex presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Los tres posaron para la foto y el intendente dejó correr sin desmentir las especulaciones de que allí alumbre la posibilidad de un nuevo espacio político, otra alternativa que excluya al socialismo.





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