La cuarentena pone a prueba continuamente nuestras capacidades de percepción, entre otrascosas, y también cambia las condiciones de la oferta cultural. En el contexto de la pandemia mundial de Covid-19, cada día se suman instituciones que ponen sus archivos a disposición del público en forma gratuita. Recientemente lo hizo el Festival de Montreux, que anunció que es posible acceder a 56 videos de sus conciertos históricos, previo registro gratuito en la plataforma Stingray Qello, con un código proporcionado por página del festival: https://www.montreuxjazzfestival.com/

Ante lo complicado de la situación y la imposibilidad de confirmar las fechas de la 54º edición, en principio programada entre el 3 y el 18 de julio, el festival fundado en 1967 por Claude Nobbs ofrece en tanto la posibilidad de acceder a más de 50 conciertos de su archivo. “Todo el equipo del festival desea expresar su gratitud a quienes, directa o indirectamente, participan en el esfuerzo colectivo contra la pandemia. También extendemos nuestro apoyo a todo el sector cultural en estos tiempos difíciles", concluye la nota que encabeza el sitio web del evento, donde además se asegura que apenas sea posible se confirmará la fecha del esperado encuentro a orillas del lago de Ginebra.

Son muchos los atractivos del archivo abierto de Montreux. Entre los más vistos está la presentación de Nina Simone en 1976. Piano y voz, junto a un baterista no identificado, durante más de una hora Nina despliega “Little girl blue”, “Backlash blues”, “Stars” y, antes del furibundo final con “African Dance”, una performance sobre “Feeling” en el que la pianista de recursos clásicos dialoga con el dramatismo contenido y la sensualidad de la irrepetible cantante de blues. Sin ánimo de trazar una clasificación –hay mucho y para casi todos los gustos– el concierto que dio Patti Smith con su banda en 2004 le está a la saga, como el de Ray Charles, de 1997, secundado por una big band formidable dirigida por el saxofonista Al Jackson y las voces del conjunto femenino The Raelettes. En más de una hora de concierto, el “rey del soul” repasa clásicos como "Shadows Of My Mind", "Georgia On My Mind" y "I Can't Stop Loving You".

Hay además uno de los tantos conciertos que otra gran blusera, la cantante Etta James, ofreció en Montreux, el de 1993, el que James Brown ofreció en 1981. Están también el de Isaac Hayes en 2005, y dos presentaciones de Quincy Jones: En la de 1996 el zar de la producción celebra medio siglo con la música y en el otro, de 2008, festeja su 75º cumpleaños. En ambos casos con bandas superlativas.

También hay dos presentaciones de la Mahavishnu Orchestra, de épocas y formaciones distintas, pero con altísima densidad musical. Uno es de 1974, cuando John McLaughlin estaba junto al violinista Jean Luc Ponty, un grupo de cuerdas, y el baterista Michael Walden. El otro es de 1983, época en la que la banda de MacLaughlin se reencarnaba con el saxofonista Bill Evans y el sorprendente bajista sueco Jonas Hellborg. En el rubro fusión aparece también el registro de la actuación de Return to Forever en 2008, con Chick Corea en teclados, Al Di Meola en guitarra, Stanley Clarke en bajo y Lenny White en batería.

Yes (2003), Deep Purple con orquesta (2011), Jethro Tull (2003), Suzanne Vega, , Tori Amons (1991/92), Mike Olfield (1981), Wu-Tang Clan (2007), Johnny Cash (1994), Lou Reed (2000), The Raconteurs (2008), Youssou N’Dour (1989) y varias veces Carlos Santana, son otras ofertas del archivo liberado de un festival de jazz que supo marcar rumbos en Europa, con la estrategia abierta de armar sus programaciones con lo que podía dar y también tomar del gusto del público.

En la plataforma Stingray Qello hay más cosas interesantes, entre ellas una sección “Solos”, con intervenciones en solo del saxofonista Lee Konitz, el pianista Andrew Hill, el guitarrista Charlie Hunter, entre otros. Y también Classics Albums, documentales sobre la grabación de discos que hoy son clásicos. Están Apostrophe & Over-Nite Sensation, de Frank Zappa; A night at the opera, de Queen; Plastic Ono Band, de John Lennon; Screamadelica de Primal Scream y So, de Peter Gabriel, por nombrar algunos títulos que podrían servir para dar inicio a un recorrido más atento por la plataforma que puede deparar sorpresas.