Todo está listo para sesionar en forma virtual en la Cámara de Diputados. El trabajoso acuerdo político al que arribaron todas las bancadas deberá ser refrendado este jueves en Labor Parlamentaria. Ahí, además, se discutirá y se fijará el temario y la fecha para sesionar la semana próxima. También quedará establecido el número máximo de legisladores que podrán estar presentes en el recinto.

El oficialismo cumplió con las formalidades previas que reclamó la oposición. Este miércoles la comisión de Modernización Parlamentaria aprobó por unanimidad el protocolo para que comisiones y el pleno del cuerpo legislativo sesionen en forma remota. Unas horas más tarde la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento también avaló el protocolo y lo incorporó al reglamento de la Cámara baja en forma “temporaria” con la aceptación de un sistema mixto (con autoridades presentes en el recinto y el resto de los diputados en forma telemática) para sesionar. La nueva modalidad requiere también el acuerdo del pleno. Por eso, el primer paso de la experiencia virtual será la aprobación, por dos tercios de los conectados, del protocolo.

Al final de la jornada, oficialistas y opositores compartían un dejo de satisfacción política por los acuerdos alcanzados en las distintas comisiones legislativas. La primera fase para sesionar la semana próxima ya está saldada.

La comisión de Modernización transitó el camino del acuerdo político que pactaron los jefes de bloque. Unificó once iniciativas de distintas bancadas, su titular Daniela Vilar (FdT) abrió todos los canales posibles de diálogo –correspondidos desde JpC--, y tomó los recaudos para no toparse con las atribuciones que le correspondía a la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento para modificar la reglamentación interna de la Cámara.

En una extensa reunión virtual, con varios cuartos intermedios contrarreloj, se logró el objetivo: el respaldo unánime de la comisión al protocolo para que la Cámara sesione de manera virtual.

El dispositivo será a través de VPN (red privada virtual), con el usuario y la contraseña de cada legislador, un chequeo biométrico con ReNaPer y el acceso con clave a la videoconferencia. Los convenios firmados con Arsat y ReNaPer aportarán las garantías de seguridad y tecnológicas. Habrá una pantalla virtual para corroborar y certificar –junto a los elementos tecnológicos— quórum y votaciones.

El protocolo incluye la modalidad de sesiones “mixtas” y aclara que se utilizará este sistema telemático mientras dure el aislamiento obligatorio por la pandemia de la covid-19. También establece que podrá ser prorrogado por 30 días más si se acuerda por consenso en Labor Parlamentaria.

“La idea del consenso posible no da una acaba idea del acuerdo alcanzado en la comisión de Modernización. Hubo mas diálogo y persuasión que imposición y negociación”, graficó el diputado santafesino Germán Martínez (FdT) ante la comisión de Peticiones. Y remarcó que la guía sigue siendo el acuerdo político alcanzado en Labor Parlamentaria.

La reunión presencial de Peticiones se fue prorrogando hasta que estuviera listo el Protocolo. Vilar, Silvia Lospenatto (JpC) y el secretario general de la Cámara, Juan Carlos Cheppi, expusieron y despejaron dudas sobre el alcance y la seguridad del protocolo.

La entrerriana Mayda Cresto (FdT), que preside la comisión abrió el debate en la Sala del anexo C de la Cámara –la más amplia que dispone Diputados— para que sus 31 integrantes, distanciados y con barbijos de todo tipo y diseño, tomarán la palabra. Con distintas tonalidades y algunos contrapuntos que no pasaron a mayores, el respaldo al protocolo de funcionamiento remoto también fue unánime. “Hemos dado un gran paso y hemos estado a la altura de las circunstancias”, celebró Cresto.

La decisión despejó el camino para que la Cámara baja sesione de manera remota o mixta, está última es que la finalmente se pactó entre los jefes de bloque. Todo lo demás dependerá de los caminos por los que transite el acuerdo político.