Ocurrió en Neuquén capital y la víctima fue un enfermero

Se recuperó de coronavirus pero sus vecinos lo golpearon y le incendiaron la casa

Tras la golpiza, el enfermero Daniel Porro perdío el conocimiento y debió ser asistido en un hospital.Tras la golpiza, el enfermero Daniel Porro perdío el conocimiento y debió ser asistido en un hospital.Tras la golpiza, el enfermero Daniel Porro perdío el conocimiento y debió ser asistido en un hospital.Tras la golpiza, el enfermero Daniel Porro perdío el conocimiento y debió ser asistido en un hospital.Tras la golpiza, el enfermero Daniel Porro perdío el conocimiento y debió ser asistido en un hospital.
Tras la golpiza, el enfermero Daniel Porro perdío el conocimiento y debió ser asistido en un hospital. 

Daniel Porro es enfermero del Policlínico Ados de la ciudad de Neuquén y el 17 de junio se contagió de covid-19. Tras recuperarse de la enfermedad, denunció que el pasado viernes por la madrugada fue atacado por un grupo de vecinos en su casa del barrio Colonia Nueva Esperanza de la capital neuquina, quienes lo golpearon hasta dejarlo inconsciente, robaron su auto e incendiaron su domicilio: "Me prendieron fuego la casa, quedó destruida, no sirve para nada, estoy angustiado porque no sé donde voy a vivir", relató Porro. Este lunes por la mañana se realizó una concentración frente al edificio de la Municipalidad de Neuquén para pedir a las autoridades que ayuden al enfermero en su situación.

Durante el período en que estuvo internado en el Hospital Bouquet Roldán, el trabajador de la salud no dejó de recibir amenazas por parte de sus vecinos, que le alertaban que, de regresar a su domicilio, sería golpeado y echado del barrio por haber contraído covid-19. Casi un mes después del contagio y tras dos hisopados negativos, el viernes el enfermero decidió regresar a su casa de Colonia Nueva Esperanza, donde "varios vecinos de la casa de al lado" lo estaban esperando, según detalló en declaraciones a C5N: "Me golpearon por todos lados y todavía no me recupero. Perdí el conocimiento y quedé en el hospital", contó el hombre.

Según denunció Porro, mientras se encontraba internado por los golpes recibidos, los vecinos, miembros de la misma familia, robaron su Fiat Palio con documentación y dinero en efectivo. Aunque el auto fue recuperado por la Policía a las pocas horas, al volver al barrio el enfermero se encontró con que, además, los agresores habían prendido fuego su domicilio: "La casa quedó destruida, no sirve para nada, los tirantes se incendiaron y el techo se viene abajo", detalló.

De inmediato, el hombre decidió irse a la casa de su madre en el centro de la ciudad, donde, según contó, permanece hasta hoy junto con otros siete integrantes de la familia: "Estoy angustiado porque no tengo otro lugar donde ir y no sé qué va a pasar con mi domicilio", aseguró Porro. Por los hechos se abrió una causa que recayó en la fiscal Paula González pero, según señaló el enfermero, desde la justicia nadie se contactó con él y aún no hay ninguna persona detenida.

En este sentido, en horas de la mañana de este lunes se realizó una concentración en el centro de la capital neuquina, frente al edificio de la intendencia, donde los manifestantes reclamaron que la justicia avance en la investigación de los hechos y pidieron a las autoridades que intervengan para ayudar a Porro frente a la pérdida de su domicilio.

Además, se reclamaron mejoras en las condiciones de trabajo en los hospitales y "elementos de bioseguridad para los trabajadores de la salud". Es que el contagio de Porro se dio en el marco de un brote producido en el Policlínico Ados que llegó a afectar a 45 trabajadores y pacientes del centro de salud. El 10 de junio el Ministerio de Salud de la Provincia decidió cerrar de manera provisoria el Policlínico que recién fue habilitado para volver a abrir sus puertas el viernes pasado.

En el medio, los trabajadores denunciaron que los contagios se dispararon porque el centro de salud no les brindaba las condiciones necesarias para realizar su trabajo con seguridad, por lo que incluso un enfermero, Julio Villalba, llegó a encadenarse a las puertas del Policlínico como señal de protesta. Entonces, el trabajador fue suspendido y al día de hoy continúa sin ser reincorporado.

 

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