Patricia Rodríguez Barrios, vicepresidenta de La Liga

Un pelotazo al techo de cristal

Directora del Elche, es la primera mujer en la historia del fútbol español en ocupar la gerencia de un club y un alto cargo de esa liga.
Patricia Rodríguez Barrios nunca se imaginó que podía ser la primera mujer en ocupar este cargo en La Liga.Patricia Rodríguez Barrios nunca se imaginó que podía ser la primera mujer en ocupar este cargo en La Liga.Patricia Rodríguez Barrios nunca se imaginó que podía ser la primera mujer en ocupar este cargo en La Liga.Patricia Rodríguez Barrios nunca se imaginó que podía ser la primera mujer en ocupar este cargo en La Liga.Patricia Rodríguez Barrios nunca se imaginó que podía ser la primera mujer en ocupar este cargo en La Liga.
Patricia Rodríguez Barrios nunca se imaginó que podía ser la primera mujer en ocupar este cargo en La Liga. 

Son horas decisivas y muy atareadas para Patricia Rodríguez Barrios. Como Directora General del Elche CF, defiende a capa y espada los intereses del club frente a la suspensión del partido La Coruña-Fuenlabrada por 12 casos positivos de coronavirus -que terminaron siendo 28- en el equipo madrileño. Era la última fecha de la Segunda División, el Elche se jugaba la entrada a la Liguilla por el ascenso y la decisión de la Liga, de la que ella es Vicepresidenta 2º, puso en jaque la posibilidad de su equipo de volver a Primera y la colocó a ella a ambos lados del mostrador. “El móvil es prácticamente una tercera mano”, confiesa entre risas la mujer que hizo historia en el fútbol español. “Nunca había imaginado que podía ser la primera mujer en ocupar este cargo en La Liga”.

Patricia estudió Administración de Empresas en la Universidad de Deusto, realizó un máster en Finanzas y Contabilidad y otro en Gestión Internacional. En 2005 entró a la consultora PwC (una de las 'Big Four' junto con Deloitte, EY y KPMG) y allí estuvo hasta 2014, cuando un compañero le compartió una oferta en un portal de empleos. Era para ser Directora Financiera en la Sociedad Deportiva Eibar, que acababa de ascender a Primera División. “Me resultó atractivo porque era algo distinto y raro, así que apliqué sin mucha esperanza, la verdad, porque venía de un mundo de multinacional y porque soy mujer también, si ahora hay pocas mujeres imagínate hace seis años”. Sin embargo, después de dos entrevistas la llamaron para ofrecerle el puesto. Y si bien su primera reacción fue rechazarlo porque suponía dejar Madrid y cambiar una relación laboral de nueve años por otra en la que dependía del desempeño futbolístico de un equipo, el desafío fue más tentador. “Al final decidí que prefería intentarlo porque el resto de las alternativas iban a estar siempre disponibles y este era un reto, una nueva aventura y me apetecía vivirla”.

-¿Entonces tuvo más que ver con el reto profesional que representaba que con tu gusto por el fútbol?

-Es verdad que nada tuvo que ver con el sector sino más con el reto. El Eibar era un club que se venía gestionando de una manera súper eficiente pero que únicamente tenía una persona de gestión que se encargaba de todo y lo hacía muy bien, además. Lo que pasa es que al estar en Primera División requería otro tipo de recursos, ampliarlos y sumar profesionales. Entonces era un proyecto para hacer prácticamente de cero y eso me pareció súper desafiante.

-¿Cuáles fueron las principales dificultades con las que te encontraste, teniendo en cuenta que inicialmente creías que ser mujer podía dejarte afuera del puesto?

-Sí, pero esos son prejuicios que tenemos hasta las propias mujeres, ¿no? Fíjate que yo no tendría que pensar así y sin embargo en ese momento, hablando con amigos míos de Price, vamos, era como una broma casi. Fue cosa mía totalmente, creo que ellos no lo tuvieron en lo absoluto.

-¿Y eso continuó siendo así?

-En algunos ámbitos sí que encontré prejuicio. Pero también está en mí y en la importancia que me merece, que es ninguna. Es más, las personas que piensan así para mí pierden todo el crédito del mundo.

-Uno de los principales reclamos de las futbolistas es que haya más mujeres con perspectiva de género en los lugares de toma de decisión. ¿Cómo notás que reciben las jugadoras nombramientos como el tuyo?

-Noto que les hace ilusión, cosa que a mí me sorprende porque pienso que ellas tienen más protagonismo que yo porque, vamos, estáis en el césped y sois ídolas en muchas ocasiones. Es verdad que a ellas les hace ilusión, lo he notado tanto en el equipo femenino del Elche como en el Eibar. Supongo que también ven que, de alguna manera u otra, pueden existir más opciones, más posibilidades, que tengan más empatía con su situación y con lo que ellas digan.

-¿Te hace sentir mayor responsabilidad?

-Cierta responsabilidad, la verdad es que sí. Creo que no tengo una obligación como tal pero sí la siento moralmente, que es intentar abrir el camino y hacer más fácil que otras lleguen. Entonces siempre que me preguntan si puedo participar en algún foro o dar visibilidad, trato de aceptar dentro de las posibilidades; porque al final, si ves que es posible, es más fácil que más mujeres y más niñas se animen y digan “pues una ha llegado, el camino está abierto”.

-¿Y cómo te relacionás con las hinchadas?

-Es uno de los factores que hace tan atractivo y distinto al mundo del deporte. Una empresa grande que cotiza en bolsa puede hacer muchísimas cosas que no va a tener el mismo impacto que el de una empresa mucho más pequeña pero que se dedica al fútbol profesional. Ese aspecto fue uno de los que más me costó entender cuando empecé a trabajar en esta industria. Al final, nos dedicamos a gestionar pasiones. Nosotros, desde la parte directiva debemos ser fríos en la toma de decisiones pero nunca debemos olvidar que quien está soportando al club, empujando al equipo, es la hinchada.

* Por Mariana Merlo

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