Historias de [email protected] de Página/12

¿Quién es Sun_Tzu?

Docente, hincha de Vélez y melómano. 

Detrás de cada una de las contribuciones, hay una historia. Mes a mes, queremos darle espacio a las voces más activas de la comunidad de Página/12. En esta entrega entrevistamos a Sun_Tzu.

Mini bio: 35 años, de Mataderos, CABA. Como todo niño en los 90’s, fui tae-kwon-dista, experto armador de robots de lego y amante nerd de los dinosaurios. Soñaba con convertirme en mi ídolo Fernando Novas: un paleontólogo que recorriera el país buscando fósiles, y descubrir aquello que había estado perdido por millones de años.

Hincha de Vélez. Considero que la unidad natural de tiempo, no debería ser el segundo, sino los mundiales. Esa abstracción-bisagra e inútil que cada cuatro años nos permite experimentar saludables dosis de niñez y adolescencia, de irracionalidad y de nerviosismo infundado. Tampoco es una idea tan original.

En pareja desde hace 11 años, casi tres mundiales, aunque en verdad ya vimos tres completos. Convivimos (vacaciones al margen) por primera vez desde esta cuarentena en un mono-ambiente. No podríamos habernos elegido mejor. Primera generación universitaria de mi familia: no estaría escribiendo esto sin la existencia de la educación pública, pero tampoco sin las oportunidades previas que mis viejos recibieron, por ejemplo, al dejar de vivir de prestado en la marginalidad gracias a un plan de viviendas, o la de poder llevar adelante un negocio familiar, gracias a tener clientes. Los negocios y las casas, los clientes y los jardines florecieron bajo el paraguas de una casualidad que cambió las reglas de juego de nuestro país para siempre. Trastabillaron o se arruinaron como casi todas las cosas, con los discursos de reglas claras que decían venir a arreglar las cosas.

Soy docente de escuela media, pero dudé al escribir esta frase; y es que aún no estoy recibido. Espero que en 2021 pueda decirlo usando menos caracteres. Llegué a la docencia luego de atravesar tecnicaturas (que terminé) e ingenierías (que no). Ahora, en retrospectiva, no veo recorrido más evidente: ¿Qué sentido tiene saber algo si no se puede compartir con otros? No encuentro ocupación más humana y plena que la docencia. Invitar a otros al banquete de la vida y esparcir la plaga que significa el placer de entender, el goce de apreciar, pero también de indignarse y sentir rabia. El acto docente, no es privilegio de quienes trabajamos de esto, es eso que todos hacemos cuando recomendamos un libro, una película o disco con toda la intención de dar a otros aquello que nos conmovió.

Me reconozco un completo analfabeto en términos de cine, melómano y tan buen guitarrista como buen electricista se llama a quien se sabe capaz de cambiar un enchufe en su casa sin morir electrocutado. Ejecutar música debería ser como cocinar: no hace falta ser chef para darte una buena panzada.

Mis amigos de derecha (que por supuesto no se asumen como tales) me dicen que soy un zurdo utópico, de ideas o viejas o inaplicables, aunque los más rústicos nomás dicen la letra K. Mis amigos de izquierda, que soy un blando conservador autoritario que tiende a transar todo el tiempo con el status quo. Creo que ambos tienen razón, pero no toda.

Tu historia con el diario: No podría asegurar si es que los medios hegemónicos y cómplices de la implosión neoliberal de 2001 (y no sigo para atrás en el tiempo para no ser redundante) quedaron muy desnudos con el devenir político que le sucedió, si profundizaron de forma burda sus posiciones, o si la sociedad (me incluyo) comenzó a demandar una lectura más consistente con la realidad (o una mezcla de todo lo anterior). Antes, resultaba muy fácil ser “progre”. Tengo recuerdos de disfrutar a Lanata, y entusiasmarme con el discurso de Néstor en la campaña para 2003. Durante el primer gobierno Kirchnerista, y en especial durante el primero de Cristina, la disociación fue intolerable. El tiempo hizo su trabajo. Empecé a comprar el diario por necesidad: ofrecía una lectura distinta a la de todos los otros medios, y en especial, una agenda extra, con temas, lecturas y visiones que no aparecían siquiera en los otros medios. Desde entonces, tengo tres lecturas obligadas por la mañana: Página/12, para tener información y opiniones, y un vistazo a otros dos medios (que no nombro para no hacerles propaganda) para contrastar. Guardo algunos diarios de papel de días que voy a recordar para siempre: en especial el de la recuperación de YPF.

Tus lecturas favoritas de P12: Leo siempre a Mempo, y a veces me enojo con él (pero no le digan). Marca la cancha como nadie. En el mismo registro, Mario Wainfeld, tiene un asombroso poder de condensar interpretaciones. Con él, no me enojo. Eternamente agradecido lector de JP Feinmann por su lectura del Peronismo y el siglo XX. 
No me pierdo nunca Cash. El analfabetismo en temas económicos debe ser subsanado. El marco teórico del abordaje neoliberal es tan poco científico que con la aritmética más elemental se lo puede rebatir. El suple de diversidad y género debería ser material didáctico en todas las escuelas. Miles y miles de personas que fueron violentadas y estigmatizadas, desaparecidas de la agenda de la realidad, tienen el derecho pleno de sentirse representadas, y el deber de enseñarnos al resto como construir una sociedad mejor. Aprendo leyéndolo, así como todo lo que selecciona Mariana Carbajal. Extraño horrores a Moledo, por añadidura, me devoro todas las notas de ciencia, y el newsletter de Pablo Esteban.

Radar … encontré muchas joyas gracias a ese suple. Es una gran muestra lo necesarias que son las curadurías de contenidos. La justeza para transmitir el entusiasmo por una lectura o un autor/a, me tiene haciendo listas interminables que no llegaría a leer ni en 10 vidas.

Por qué te uniste a página/12: Solo es posible tener una comunicación confiable que refleje los intereses de los laburantes y no sea un mero lobby de las clases pudientes o de sus auspiciantes, si la fuente de ingresos del medio proviene de otros laburantes concientes de su posición. Por esa misma razón también aporto a otros medios.

Qué te aporta la comunidad de P/12: Me gusta mucho poder tener un panorama o termómetro de, como diría el negro Dolina, aquellos que “nos acostamos pal mismo lado”. A veces, las ínfulas de superioridad moral, nos pueden hacer cometer injusticias o violentar a otros que quizás no estén exactamente en nuestra misma instancia del recorrido ideológico que todos hacemos durante nuestra vida y eso es, ciertamente, darle de comer en la boca a la derecha (que valga también se paga algunos usuarios en página para trollear un poco, y nos da de comer a nosotros). Interactuar en un ida y vuelta con quienes compartimos ciertas cuestiones elementales, pero con los que siempre tendremos diferencias particulares, es un sano ejercicio para todos. No tendremos nunca, por definición, la respuesta correcta a todas las preguntas, de hecho, seguramente, no sepamos siquiera formularnos las preguntas más importantes Bienvenido cuando otros/as nos ayudan a hacerlo.

Si queremos un país para todos, ese “todos” debe también entender a aquellos que, circunstancial o definitivamente, no comparten el trazo grueso de nuestra cosmogonía. Mostrar que es posible ser firme, pero con ternura y amabilidad para con aquellos que nos rodean, es también vender la posibilidad de un mundo más amable, pero no para un futuro incierto e improbable, sino para el presente en el que vivimos.

Por qué considerás que es importante la “otra mirada”: Basta con ver los medios que “aparecen” por defecto en los feeds de noticias de los navegadores, para ver lo muy poco representado que está el “no-neoliberalismo” (para ser amplio). Un poco de zapping en la tele, alcanza para confirmar exactamente lo mismo. Si queremos dar pelea no solo por la realidad, sino por la interpretación de ella, que en un bucle a su vez construye imaginarios y realidades, debemos elevar la presencia de los medios que no son empleados del poder financiero.

Qué iniciativas propondrías: Pido disculpas por adelantado, no son iniciativas, sino algunas experiencias de usuario que creo podrían mejorarse: 1) Vengo disfrutando mucho del diario. Como usuario, el buscador de la web no devuelve buenos resultados, y uno debe recurrir a un buscador externo para encontrar lo que busca. 2) La auto-corrección de la escritura en los mensajes, cuando se quiere insertar un espacio entre dos palabras ya escritas, se comporta de manera extraña y sobre escribe la palabra previa o posterior. Se hace difícil corregir errores de ortografía o de escritura. 

Valoro mucho la posibilidad de estar cerca de quienes trabajan en página.

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