Los chats de grupos de economistas estallaron de preguntas, debates y opiniones una vez anunciadas las nuevas medidas cambiarias para contener la salida de divisas y evitar la caída de reservas la noche del martes. ¿Era necesario aplicarla en este momento? ¿ Había otra alternativa? ¿ Qué actores económicos resultan más perjudicados? ¿ Esta medida impactará en los precios?  PáginaI12 habló con algunos de ellos para conocer su visión sobre la inevitabilidad de la medida, su impacto en los pequeños ahorristas, su importancia para evitar alternativas con efectos más regresivos, sus consecuencias económicas y su impacto en los precios. 

Inevitable

"La medida era inevitable en este momento, pero yo creo que es un parche y me parece que habría que pensar mejor cómo puede intervenir el Estado en la estructura productiva garantizando dólares y a la vez controlando para que no se eludan los controles ni pagos", opina Igal Kejsefman economista, miembro del Ocepp. "Está claro que es una medida de corto plazo que intenta generar una moderación en la pérdida de divisas, que permita no llegar a una situación critica tan rápido como se avizoraba. Le da más tiempo a la economía argentina para que se estabilice y esa demanda de dólares baje por efecto de menos incertidumbre en la economía", matiza Martin Kalos, director de EPyCA Consultores.  

El fantasma de la devaluación

Los economistas consultados coinciden en que esta medida se instrumentó para evitar la más drástica de todas, una devaluación, con su consecuente impacto en los bolsillos de quienes menos tienen. "El gobierno busca priorizar entre medidas que correspondan con sus objetivos. Esta se implementó para evitar una devaluación que afecta a los sectores más pobres, pero perjudica a quien sí tiene capacidad de ahorro y a las empresas que manejan sus flujos en dólares y tienen ahora que negociar sus deudas financieras", asegura Kalos. Lucía Pezzarini, economista de Ecolatina e integrante de Paridad en la Macro, coincide en que las medidas alternativas eran o muy perjudiciales o bien inocuas: "Una alternativa, por ejemplo, era subir la tasa de interés para hacer más efectivas las colocaciones en pesos, pero ¿qué tan alta tiene que ser esa tasa en un contexto de tanta incertidumbre? Llega un punto en el que no hay tanta tasa que calme esa expectativa devaluatoria". 

Brecha cambiaria

Una de los impactos inmediatos de esta medida fue el aumento de la brecha entre el dólar oficial y el paralelo: si bien con estas restricciones la cotización de un dólar se incrementa hasta los 130 pesos, la cotización del blue se encuentra en 145. "Esto genera varios problemas: por un lado, no se mitiga el efecto dólar puré. Es decir, de comprar en el oficial a 130 y vender en el paralelo a 145. En segundo lugar, los exportadores tanto de productos primarios como de manufacturas de origen agropecuario pagan retenciones, exportan a un tipo de cambio inferior a 80, pero para comprar dólares para abastecer sus insumos y demás los vuelven a comprar a por lo menos 130. Genera un desincentivo a la exportación, a retener la exportaciones o, peor aún, a eludir los controles del fisco y hacer liquidaciones en negro que significan una pérdida total para el Estado", explica Kejsefman. "La prioridad del gobierno es asegurar que no se agoten los dólares necesarios para mantener funcionando el entramado productivo, que necesita importar insumos. Pero al mismo tiempo entra en un círculo vicioso, porque es probable que las medidas amplíen la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, intensificando las expectativas de devaluación", reflexiona Alejandro Gaggero, investigador del Instituto de Altos Estudios Sociales (Unsam) y del Conicet.

Bajo impacto en precios

En tanto no afecta el dólar comercial (porque las importaciones continúan pagándose al valor oficial), la medida no provoca un impacto general en los precios de la economía. "Eso no significa que no vaya a haber ningún tipo de traslado a precios. Toda medida que afecte el acceso al mercado cambiario termina teniendo en la Argentina un impacto en los precios, pese a que en todas las épocas, las administraciones que las tomaron, negaron esa posibilidad. Por un lado, en una economía con los niveles de informalidad que existen en la Argentina, no todas las operaciones se realizan por el mercado oficial. Por otro, para muchos agentes económicos, la respuesta inmediata a este tipo de medidas es "cubrirse" mediante un aumento de precios", explica Mariana Luzzi, investigadora del Conicet y UNGS y coautora de El Dólar. Historia de una moneda argentina. (1930-2019).  Y agrega : "Parece ser el momento ideal para que el sistema financiero ofrezca alternativas de ahorro que le ganen a la inflación. La condición fundamental para que puedan ir desplazando al dólar es que sean sencillas en su operación y estables en el tiempo".