El testimonio de José Vitar

Habla un integrante del álbum "confidencial" de la dictadura que halló la AFI

El exdiputado nacional por Tucumán no tiene muy claro de dónde pueden haber sacado los militares su foto, que forma parte de un álbum de 500 buscados por los represores y que acaba de ser encontrado en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), tal como reveló Página|12.
José Vitar, uno de los catalogados como "delincuentes terroristas".José Vitar, uno de los catalogados como "delincuentes terroristas".José Vitar, uno de los catalogados como "delincuentes terroristas".José Vitar, uno de los catalogados como "delincuentes terroristas".José Vitar, uno de los catalogados como "delincuentes terroristas".
José Vitar, uno de los catalogados como "delincuentes terroristas". 

En la foto con la que la dictadura lo identificaba como un “delincuente terrorista” José Vitar escondía su pelo largo detrás del cuello del saco . Era tan joven que hasta su hijo menor dudó a la hora de reconocerlo. El exdiputado nacional por Tucumán es solo uno de los más de 500 buscados por los represores que integraban el álbum que acaba de ser encontrado en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), tal como reveló Página/12.

Vitar duda de dónde habrá salido su foto. Él está seguro de que no llegaba a los 20 años en la foto con la que lo buscaba la dictadura. “Ellos deben haber tenido esa foto de la libreta universitaria o del registro de las personas”, explica. Antes de que las universidades fueran intervenidas en 1974, él había sido candidato a presidente del centro de estudiantes de Ciencias Económicas en la Universidad Nacional de Tucumán, por lo que es posible que a los servicios infiltrados en los claustros le interesa especialmente. Después llegó el tiempo de la clandestinidad y no hubo fotos, salvo en contadas ocasiones.

El nombre de Vitar como perseguido por la dictadura ya había surgido diez años atrás en los juicios por delitos de lesa humanidad en Tucumán. En el primer proceso por crímenes en la Jefatura de Policía, testificó Juan Carlos “El Perro” Clemente, que había estado detenido allí y aportó listas que los represores le habían ordenado destruir. La policía provincial tenía los datos de los padres de Vitar, sus características personales, su espacio de militancia y su apodo. “Turco”.

Algunos de esos datos figuran en el álbum que acaba de ser encontrado en la AFI, lo que habla de la coordinación entre los servicios de inteligencia nacionales y provinciales. La mayoría de las fotos que integran el documento corresponden a imágenes que fueron obtenidas de registros oficiales, lo que también evidencia cómo las distintas agencias estatales fueron puestas a disposición de la persecución de quienes la dictadura caracterizaba como enemigos.

Si bien el álbum fue encontrado en un armario del edificio central de la AFI el lunes pasado, no fue producido por la entonces Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Era, según lo que explica el documento, un material que se entregaba entre las fuerzas y se iba actualizando periódicamente. La clave para entender qué organismo lo produjo lo aportó el logo bastante desconocido, que correspondía a la Jefatura II del Estado Mayor del Ejército. Era la que estaba a cargo de la producción de inteligencia y que asesoraba al comandante en jefe del Ejército (ver aparte). La Jefatura trabajaba con la inteligencia que le aportaba el Batallón 601 – que estaba en coordinación con los principales servicios de inteligencia de las fuerzas de seguridad y armadas, la SIDE e incluso del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

Carlos Alberto Martínez fue quien estuvo a cargo de la Jefatura II hasta 1978, cuando se fue a la SIDE. Lo reemplazó quien era el jefe del Batallón 601, Alberto Alfredo Valín. Si bien el documento no está fecha, tiene un troquelado que dice 0182 – lo que podría dar una referencia de su fecha, pero, sin lugar a duda, es un registro que fue realizado después de 1978. En el álbum aparecen como blancos varios militantes que fueron víctimas de la represión contra la contraofensiva montonera, que actualmente se está juzgando en los tribunales federales de San Martín. 

Los archivos de la SIDE

Desde que me trajeron este libro estoy muy emocionada y movilizada por todo lo que representa seguir encontrando documentos relacionados con la última dictadura cívico-militar”, le dice la interventora Cristina Caamaño a Página|12. Caamaño, una fiscal recientemente jubilada, llega a diario al edificio de la AFI luciendo una cadenita con un pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo como dije.

La interventora va a definir  cómo se va a dar acceso al material que acaba de ser encontrado con las más de 500 fotos, las listas de nombres de potenciales blancos y las imágenes de elementos secuestrados en distintos operativos.

Después de que el presidente Alberto Fernández designara a Caamaño al frente de la intervención en la AFI, se encontraron tres muebles ficheros con unas 250.000 fichas que están siendo analizadas por expertos en archivos. Caamaño creó un programa de Protección de Registro y Archivo dentro de la propia AFI, que inició sus funciones el 27 de enero pasado. Inicialmente, el programa tenía un plazo de seis meses para hacer un relevamiento general del material e informar a la interventora, pero esos tiempos cambiaron después de que se declarara la pandemia. El objetivo del programa es analizar material sobre violaciones a los derechos humanos que hayan tenido lugar hasta el 9 de diciembre de 1985, cuando la Cámara Federal dictó la sentencia en el Juicio a las Juntas. La aparición de este nuevo registro renueva las expectativas de que nuevos documentos puedan echar luz sobre las prácticas más oscuras de la dictadura, que tuvieron un lugar de privilegio en la lúgubre SIDE.

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