Una herramienta fundamental para acompañar esta época

S.O.S ESI

Ponerle el cuerpo a la escuela no es sólo la discusión sobre si habilitar como aulas patios, plazas o veredas. Es también indagar en qué está pasando con niñes y adolescentes y sus familias que son parte de la comunidad educativa e inventar estrategias para que la distancia pueda, de algún modo, contener. Es, como dice Cecilia Segovia -profesora y referente de ESI en escuelas de gestión de la Ciudad de Buenos Aires- poner en valor la Educación Sexual Integral como laboratorio de afectos y redes de sostén emocional. 
Imagen: Jose Nico

Cecilia Segovia es profesora de lengua y literatura en escuelas de gestión de la Ciudad de Buenos Aires. “Nunca pisaron una escuela” dice después de escuchar a Soledad Acuña ensayar una analogía muy poco atinada: “así como los bares, las escuelas también sacan las mesas a la calle”. Cecilia es referente de Educación Sexual Integral en el Comercial 4. Frente a la maraña tejida por funcionarios y funcionarias en torno al regreso a la presencialidad en las escuelas, propone una lectura del año lectivo en confinamiento y la posibilidad de un regreso a las aulas desde el lente de la ESI.

 Como referente de ESI en tu escuela ¿sentís que en este contexto de confinamiento se están poniendo en juego las posibilidades que brinda la Educación Sexual Integral?

No y es alarmante, porque me parece fundamental a la hora de pensar el regreso a la presencialidad y al contacto. Imaginemos que volvemos con un protocolo ¿cómo hacemos para que esa cotidianeidad con distancia pueda ser contenedora? Yo trabajo en secundaria, elles quieren un abrazo, el acercamiento, la palabra. Entonces tenemos una gran tarea: pensar como les van  a afectar todos estos meses sin el contacto cotidiano con sus pares y con docentes. Para quienes no transitan la escuela es muy difícil explicar lo que pasa en el patio, en los pasillos, como se tejen esos vínculos. Es una red que sostiene mucho. Les estudiantes saben donde encontrar a la profe con la que pueden hablar determinados temas, a las referentes ESi, a las piscopedagogas. Entonces yo creo que la forma que le demos a la vuelta a la presencialidad va a tener que atravesada por la ESI y de eso no se esta hablando. De hecho, las escuelas, sin recursos del estado, hemos sostenido la ESI.

Depende de la voluntad y el trabajo artesanal de les docentes.

Totalmente, porque no hay cargos y eso es un reclamo también. Ahora se están haciendo mesas regionales de ESI, donde nos convocan a reuniones a referentes, que somos referentes con horas extra clase, que nunca soportan la cantidad de trabajo que requiere. Hay como una doble vara, porque por un lado yo milito la ESI y le dedico muchísimas horas de mi tiempo y pienso todas las actividades con esa lente. Y por otro lado, esta la indignación de que cada vez nos llevan más a la precarización laboral.

¿Cómo es la tarea de militar la ESI?

Al principio cuando pensábamos que no iba a durar tanto el aislamiento, armamos manuales pequeños con información, porque nos asustaba mucho la idea de que haya estudiantes que estén en sus hogares con personas violentas, sabemos muy bien de los abusos intrafamiliares. Confeccionamos manuales con datos, con información, con mails y teléfonos de les referentes ESI y de las preceptoras para que puedan contactarse. Cuando vimos que todo se alargaba, supimos que teníamos que seguir acompañando desde la ESI y entonces empezamos a pensar actividades que valoraran la afectividad interpelando a esas subjetividades encerradas.

El debate sobre la vuelta a la presencialidad debería incluir a toda la comunidad educativa: madres, padres, docentes y las voces de les estudiantes que son voces marginadas. No nos estamos preguntando suficiente qué les esta pasando.

Es grave porque es negar la voz de quienes son protagonistas. No analizar que es lo que están viviendo hoy las familias desde una mirada de salud integral como plantea la ESI, es un atraso doloroso. Y que solo nos importe si se contagian o no se contagian sin prestar atención a las consecuencias emocionales y afectivas. Yo veo a mi sobrina en la plaza, ella se encuentra con otres niñes y no dan más de querer tener contacto. Y entonces ¿cómo la escuela no va a tener como prioridad pensar ese encuentro? ¿cómo no nos preguntamos como va a ser ese patio con barbijos? ¿cómo elaboramos una distancia de dos metros con el otre? ¿cómo va a ser ese patio en donde no se mezclan todas las divisiones?

¿Qué es lo que mas te preocupa en torno a la ESI?

Muchas cosas. Pero una bastante llamativa es que disminuyeron bastante las consultas por anticonceptivos e interrupciones voluntarias del embrazo. Si bien hemos tenido algunas, porque siempre de alguna forma se logra acompañar, en la presencialidad eran muchas mas, teníamos un cuartito donde nos podíamos encontrar, donde teníamos los preservativos por ejemplo. Ahora les escribimos para que los vayan a pedir al CESAC

El cuartito que en definitiva era un lugar de cuidado y de confianza que ya no existe

Ahora no existe. Pero hay que crear otros. En una entrega de bolsones, que como en la mayoría de los casos, les docentes completamos lo que mandan desde el gobierno que es insuficiente, se propuso sumar al bolsón preservativos y se armó todo un debate porque era contradictorio: no deberían tener contacto porque tienen que estar con distancia social. Esto sucede! Tienen relaciones sexuales, entonces pusimos los preservativos y ya.

Como si no estuviésemos habitando constantemente la contradicción en nuestra vida cotidiana

Total! Yo veo a mi sobrina los sábados en la plaza, la abrazo y la beso, pero a su mamá no.

¿Las deficiencias históricas de la educación pública en la Ciudad se eclipsan en la discusión sobre presencialidad sí o presencialidad no?

Sin duda. Muchas de las escuelas de la Ciudad no están en condiciones edilicias, en el Comercial 4 , venimos reclamando mejoras en el edificio desde hace años. Estamos discutiendo donde dar clases cuando en mi escuela hay un solo baño, o temas de conectividad cuando los tendidos eléctricos necesitan ser reemplazados de manera urgente.

CTERA , desde lo discursivo es muy crítica, pero también al tener el mismo color político que el gobierno nacional esta siempre en ese tira y afloje esperando a ver que es lo que hace el Ministerio de Educación Nacional. Con el protocolo pasó eso, desde la conducción del sindicato nos pedían tranquilidad porque desde Nación no se iba a aprobar. No podemos estar esperando a ver si se aprueba o no, porque de esa manera quedamos en el medio de la puja de poder que cada vez es mas evidente entre Nación y Ciudad.

En este contexto, ¿cuáles crees que son las políticas que más operan en la Ciudad con respecto a la educación pública?

El gobierno de la Ciudad viene atacando a la Educación Pública desde hace muchos años y desde distintos frentes. Por un lado, en esta situación de aislamiento y pandemia arremetió contra los curriculares, personas que trabajan en primaria y no son de grado. Por ejemplo quienes dan clases de música, plástica, idiomas, educación física.

Otro ejemplo es la Secundaria del futuro que plantea por ejemplo, que el cronograma escolar no se va a dividir en tres trimestres si no en dos cuatrimestres dividios en bimestres. Durante este año, pertenezcas o no a la secundaria del futuro, se esta utilizando ese parámetro cronológico para estructurar el tiempo en la escuela. Estos cambios se producen en el momento del aislamiento, no son inocentes, y después quedan.

¿Cuál es tu visión con respecto a la secundaria del futuro?

Es la profundización de la NES (Nueva Escuela Secundaria) que plantea un trabajo interareal entre materias, que dicho así parece una estrategia positiva. Pero el problema es que va a en detrimento de los contenidos de cada área, es un ejemplo concreto de una dinámica del gobierno de la Ciudad que es la de no ser claros en las reformas que plantean. Entonces cuando se plantea una reforma, aparecen con un power point y nos “venden” -en el sentido mas estricto de la palabra, que la secundaria del futuro va a ser un beneficio para les trabajadorxs de la educación, porque en algunas materias se va a ver un incremento de horas. Entonces lo que plantean es: “estamos dando mas trabajo”, pero la realidad es que en ese incremento de unas materias se pierden horas en otras. Y también va en contra de cada trabajador y cada trabajadora de la educación de decidir no trabajar más.

En esto que mencionas sobre la transparencia de políticas recuerdo lo de las pasantías en 5to año de estudiantes en empresas

Claro. Si bien todavía falta para que llegue esa camada, no quedó claro que va a pasar, la lógica se repite todo el tiempo

¿Es lo mismo que pasa en relación al acceso a la tecnología?

Si, y en ese sentido parece paradójico con la situación actual que estamos viviendo, porque la secundaria del futuro lo que planteaba era la conexión a plataformas digitales y entrega de computadoras para la escuela, además cada aula iba a contar con una pantalla donde cada docente iba a poder utilizar con la computadora que en principio iba a poder tener a disposición en el establecimiento. El Comercial 4 era una de las secundarias del futuro, solo en esta escuela nos encontramos con dos problemas de base: por un lado los problemas edilicios, antes de tener pantallas en las aulas, habría que renovar tendido eléctrico, resolver los problemas de agua para que no corte en medio de la jornada y estufas que no nos pongan en peligro. Por el otro, se planteaba que solo abarcaría dos divisiones, es decir que por año, se debía elegir quienes accedían al aula con computadoras y quienes no.

Hace dos meses, cuando se empezó a discutir el regreso a la presencialidad, apareció ese número de 6500 estudiantes que no habían establecido contacto con la escuela, es dudoso que hoy estemos hablando de esa misma cantidad y que no se les haya acercado la conectividad que habían prometido.

Respecto al número, la experiencia de quienes estamos habitando la enseñanza virtual desde que comenzó la cuarentena, nos dice que es un número que se queda corto. No solo tenemos un alto número de estudiantes con quienes no tenemos contacto, si no que también hay un alto porcentaje que están en un gris. Que porque tengan un celular en su casa, puedan acceder a tener datos y conectarse de vez en cuando y mandar una foto de una actividad , no significa que tengan conectividad. La pregunta es ¿cómo están haciendo esa medición?

¿Y que esconden esos datos?

Lo que esconden es lo que venimos denunciando desde hace rato: la desigualdad con la que pareciera que ahora se encuentran. Pero no es de ahora, los números ya se tenían desde el primer mes. Y de hecho bajó mucho la participación porque a les estudiantes les han ido pasando un montón de cosas que tienen que ver con realidades concretas y materiales: familias enteras sin trabajo y contagiadas

¿Cómo se van a armar los relatos una vez que se vuelva a la presencialidad? ¿Cómo se cuenta todo esto en el aula, en el recreo, en esos espacios que quedaron en la lejanía?

Ahí es donde la ESI también es fundamental para habilitar narrativas diversas que tienen que ingresar a la escuela. Yo como profesora de Lengua y literatura pienso en como habilitar desde los contenidos narrativas que incluyan desde una perspectiva de derechos y que visibilicen a todas las voces, creo que es un gran desafío como vamos a contar el aislamiento y la cuarentena desde las múltiples formas de vivirla. Ninguna situación es parecida a la otra, pero es fundamental habilitar esos espacios para poder decir. Que les estudiantes puedan contar como han estado todo este tiempo 

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