La Casa del Bicentenario premió a tres artistas que conjugan arte, activismo e imaginación queer

Aquí están, estxs son: les ganadores del concurso "Somos" de historieta queer

Malena Guerrero Battellini, Femimutancia y Mariana Ortiz Linares son lxs flamantes ganadorxs del concurso “Somos” organizado desde la Casa del Bicentenario y que estuvo destinado a la producción de historietas, ilustraciones y collages con temáticas sobre diversidad sexual e identidades de género. Más de 300 artistas enviaron sus trabajos a Somos, título que además hacer una referencia al plural del SOY, remite a la mítica revista del Frente de Liberación Homosexual, "Somos", que vio la luz clandestina entre 1973 y 1976. El jurado conformado por Federico Baeza (Director del Palais de Glace), Liliana Viola (Editora de Soy), Ese Montenegro (activista e investigador), Lisa Kerner (alma mater de Casa Brandon y especialista en historieta queer) y Luciano Vecchio (dibujante) distinguió tres obras, una elección que, ya desde las bases se presentaba contra la lógica usual de asignar un primer, segundo y tercer lugar a lxs ganadorxs. Dicen que fue difícil la elección pero además, no hay lugar para las jerarquías. Por decisión del jurado que tuvo muchos problemas por decidirse por sólo 3 trabajos, la Casa del Bicentenario presentará una exposición virtual donde se podrá ver una selección más amplia para la que se han seleccionado unos 40 trabajos. Esta muestra inaugura el 2 de noviembre. María Fukelman, Directora de la Casa del Bicentenario e impulsora del proyecto, puso el foco en el carácter federal del concurso: “Estamos felices por la cantidad de trabajos que llegaron de distintas partes del país para participar del concurso SOMOS, dedicado a la diversidad sexual y las identidades de género, entendemos que los organismos públicos tenemos la responsabilidad de generar espacios de visibilización, y de promover un mundo más justo, diverso y habitable para todes, todas y todos”.

“Creemos que la gran participación no solo cuantitativa, sino también cualitativa en cuanto a una gran diversidad, sintetizan una década de luchas y construcción de Derechos Humanos, como lo fueron la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género, entre otras. Revisar y celebrar estos procesos de construcción de ciudadanía a través del prisma del arte, no solo es un deber, sino también un pleno derecho, porque entendemos el Derecho al Arte y la Cultura, como un Derecho Humano", sintetizó Ese Montenegro acerca de un caudal de obra en el que el jurado pudo detectar la presencia fuerte de tres líneas de trabajo: el lenguaje del afiche (como la obra de Femimutancia “Respeta mis pronombres”), la historieta (es el caso de Ortiz con “A la luz”) y una línea más pictórica y de trazo personal como “Verano”, de Guerrero Battellini. Las obras de estxs 3 artistas hacen referencia no sólo a los temas de la agenda lgbttiq sino también a sutilezas que escapan a toda agenda. Están allí la ampliación del lenguaje, la visibilidad lésbica y la serenidad de los cuerpos al ser y estar entre amigas. Los trabajos elegidos enlazan lo naif con lo insurrecto, y lo hogareño con la celebración de los deseos. A estxs tres artistas sub35 no lxs une necesariamente la técnica ni el formato, pero sí una pertenencia generacional que reivindica el afecto como un modo de pensamiento y creación. Lxs 3, a través de sus trabajos y de sus miradas, tal como las expresan en estas conversaciones con Soy, dejan hoy más que nunca obsoleta la oposición acuñada por Jorge López Anaya entre Rosa Light y Rosa Luxemburgo. Es decir, aquella que el crítico argentino usó en los 90 para referirse al arte que consideraba de bajas calorías: apolítico, liviano y también gay (que en inglés supo significar “alegre” y “despreocupado”).

Así lo ve Federico Baeza: “Más allá de consideraciones estéticas, la selección privilegió la diversidad de voces de la comunidad LGBTQ+ entendiendo que su fuerza política es la de canalizar el reclamo de distintos derechos en un proceso de constante reformulación que señala el carácter siempre utópico del horizonte cuir”. En definitiva, se trata de un corpus de obras que dan cuenta de una mirada y una sensibilidad de época, que se cristaliza en la producción de lxs artistas, y que no sólo acompaña una agenda de luchas, sino que también la expande y la exprime para abrir el juego a la imaginación. Que parte del premio consista en la publicación de estos trabajos en este suplemento, es una alegría y un motivo de orgullo para SOY y sus lectorxs.

MALENA GUERRERO BATTELLINI: Autora de “Verano”

¿Qué hay detrás de esta escena de disfrute?

Estos dos personajes conforman una escena muy común, por lo menos en mi vida, pero que no veía representada en ningún lado: estar con amigues al sol, tomando birra. Es parte de la serie “Amor propio”, que se pregunta cuáles son las manifestaciones del amor propio. ¿Es sólo hacia une misme? ¿Se puede extrapolar a otres? Las 5 obras tratan sobre el impacto del amor propio sobre el cuerpo. Una es sobre una chica que está en la bañera fumando y leyendo. Otra, una chica en tetas en su habitación tan tranquila que cuando la invitan a salir dice que no. Otra, jugadoras de futbol. Y una más sobre une chique en la cama.

Has dicho por ahí que sos más ilustradora que artista…

Como ilustradora cuando pongo mi trabajo en función de algún texto intento que mis elecciones al dibujar (qué dibujar y cómo) son elecciones políticas. La forma en la que abordo distintos universos para representarlos es política. Incluso qué colores uso. Desde que empecé a publicar mis ilustraciones, al principio no como un trabajo, siempre intente que dijera algo más que algo estéticamente bello, que genere preguntas además de ilustrar.

Formás parte del grupo Cuadrilla Feminista, ¿de qué se trata?

Somos trabajadoras gráficas e ilustradoras de Rosario. Buscamos visibilizar causas que estén en agenda, con una mirada feminista y un tratamiento de la gráfica personal. Ilustrar es una tarea solitaria. Pero colectivizar algunos conceptos y pensar entre todas a dónde apuntar, a qué idea le podemos dar fuerza son cosas que siempre quise hacer. Desde un lugar como éste, el arte le da un montón de herramientas al activismo.

MARIANA ORTIZ LINARES: Autora de “A la luz”


¿Dónde se supone que estos personajes que aparecen en la historieta?

Me interesa mucho de las artes su posibilidad de pensar en mundos alternativos, futuros utópicos o distópicos. Me copa ver cómo dialogan con lo que somos ahora, como transitamos lo contemporáneo. Por eso me gusta tanto la ciencia ficción. Mi serie “Weavers”, por ejemplo, es una coproducción con una gran amiga, Eimi Ramirez. Estuvimos leyendo el Manifiesto cyborg de Ana Haraway, y se nos ocurrió una historia postapocalíptica feminija. Nos imaginamos un mundo donde la desigualdad y la discriminación hubieran crecido sin resistencia. Y pusimos a nuestras personajes a luchar en ese sistema. Algo así como lo que estamos haciendo ahora pero siendo cyborgs en otro planeta algo más tóxico.

¿Qué dice esta escena sobre las reivindicaciones visibilidad lésbica?

El título es “A la luz” porque habla justamente sobre salir del closet. Quise mostrar a través del juego con el agua cómo el insulto se puede convertir en reivindicación, en orgullo a una “nueva luz”. No es lo mismo esa agua violenta de la bombucha que llega como una cachetada que la del lago. La de la bombucha, es agresiva, irrumpe, como cuando te gritan torta por la calle. La del lago te abraza. Por la misma vía de la visibilidad van los gorros. Ocultarse deja de tener sentido cuando nos apropiamos de nuestras identidades, cuando nos sentimos comodxs y dejamos de fingir algo que no somos.

FEMIMUTANCIA: Dibujante de “Respeta mis pronombres”

“Respeta mis pronombres” da la impresión de ser una estampita pagana, ¿es parte de una serie?

Puede ser que tenga algo de estampita. Lo pensé como eso y también como una especie de mandamiento. Este representa la necesidad de que las personas respeten los pronombres que elegimos, que escuchen y pregunten en caso de no saber cómo tratar a alguien. Nunca asumir que la persona usa pronombres femeninos o masculinos.

¿Cómo pensás tu trabajo en relación al activismo lgbti y los feminismos?

No lo veo como cosas separadas. No veo el arte como algo sagrado, sino como algo que está en todos lados y que todes podemos ser parte, tanto como creadorxs y en tanto a su consumo. El arte parte de una persona y de un grupo, nunca es neutral, siempre va a tener mucho que ver con quien está produciendo. No creo en la separación del artista de la obra. Está bueno concientizarnos del lugar que ocupamos y qué hacemos con eso a la hora de producir.

Producción: Dolores Curia 

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