Los fiscales de la Agencia de Criminalidad Organizada pidieron el martes al Senado el desafuero de Armando Traferri sostenido en una serie de pruebas que adjuntaron en su fundamentos. Asi los fiscales Matías Edery y Luis Schiappapietra trascriben en el escrito desgrabaciones de llamadas telefónicas, cruces de antenas, mensajes de audio y de texto y piden ser convocados urgentemente a la Legislatura para poder presentar el resto de la evidencia y poner al tanto de los detalles a todos los senadores. 

Los fiscales aseguran tener además evidencia de varias “mentiras” que afirmó Traferri a lo largo de estos días en sede judicial y en conferencia de prensa. Sobre todo las referidas a desde cuando conoce o tiene relación tanto con Peiti como con el ex fiscal regional Patricio Serjal, también imputado y detenido en la causa.

"Sabemos fehacientemente que el escrito que el senador Armando Traferri presentó ante las oficinas de fiscalía en fecha 9 de diciembre de 2020, que ratificó cuando compareció ante estos fiscales, contiene afirmaciones de hecho sobre su relación con Leonardo Peiti que se contraponen con la evidencia objetiva existente a la fecha en esta causa", escribieron en su pedido de desafuero.

"El senador afirma que 'conoció a Leonardo Peiti en el marco de las tratativas por acordar un supuesto proyecto de ley o convenio interprovincial para la explotación de juegos de azar en locales de lotería de la provincia de Santa Fe. Por eso afirmó que le encomendó a un ex diputado provincial Darío Scataglini que se encargara de atenderlo", recuerdan los fiscales. 

Pero las primeras comunicaciones entre el senador y Peiti datan de 2017 y por ese entonces, varios miembros de la familia Peiti estaban procesados y hasta detenidos por el juego clandestino. Tres años más tarde, ya en 2020, cuando el zar del juego se reúne a pedido de Traferri con Darío Scataglini, Peiti ya estaba imputado por asociación ilícita con la banda narco criminal de Los Monos a quienes había cedido parte del negocio después que lo extorsionaran asesinando a los tiros a un jugador del City Center Casino de Rosario.

Pero también hay otras llamadas, que delatan un contacto previo a la fecha reconocida por el senador: “Monstruo escuchá bien, mañana se junta con el Ministro de Justicia el Pipi, y el viernes se va a juntar con Baclini por el tema que pasaste del 301”, decía de un lado de la línea el por entonces Secretario Legislativo de la Cámara de Senadores Ricardo Paulichenco. “Bueno”, contestaba del otro lado el zar del juego clandestino en la provincia de Santa Fe, Leonardo Peiti.

La conversación siguió y el funcionario oficial le explica al hombre que manejaba la timba ilegal que esas reuniones era para “bajarles línea” y le solicitó que si el viernes Peiti viajaba a Santa Fe, le llevara plata.

Peiti finaliza la conversación advirtiéndole a su interlocutor sobre lo riesgoso que era tener este tipo de comunicaciones por vía telefónica. “Mandame audio, dejá de hablarme por teléfono que vamos a terminar todos en Chinchinati, demente!!!”.

Pasando en limpio y poniendo nombres y cargos a la llamada, el secretario legislativo del Senado de la Provincia le anticipaba al capo del juego clandestino que el senador Armando Traferri tendría al otro día dos reuniones muy importantes. Una con el por entonces Ministro de Justicia de Miguel Lifschitz, Ricardo Silberstein y otra con quien todavía ocupa el cargo de Fiscal General del Ministerio Público de la Acusación, Jorge Baclini.

Y le cuenta además el motivo de estos importantes encuentros que estaban por ocurrir, Era para “bajarle línea” sobre el artículo 301 del código penal, que condena a los organizadores de la timba clandestina. Esa charla tuvo lugar el 23 de agosto de 2017, en pleno mandato del Frente Progresista  y es tan sólo una de las escuchas telefónicas que poseen los fiscales.

Ocho días antes de esta comunicación Peiti y Paulichenco se juntaron en la capital santafesina, en la heladería Freddo, frente a la plaza Pueyrredón, en Gálvez y Sarmiento. La reunión entre ambos ocurrió pasadas las 17.30 y previo a dicho encuentro Paulichenco y Traferri dialogaron telefónicamente 219 segundos. Todos estos elementos también son parte de las pruebas presentadas

Si bien Paulichenco falleció a fines del año pasado, el registro de sus llamadas diarias dan cuenta de que varias veces por día hablaba telefónicamente con Peiti e inmediatamente hacía lo propio con Trafferri. Estos datos también están en manos de la investigación.

Entre los tantos textos, mensajes de audios y llamadas telefónicas recolectadas entre la Secretaria Privada de Peiti y su jefe, se destaca uno en el que ella le comunica que tiene que viajar hasta San Lorenzo y se ofrece por si “tenía que llevarle algo al Pipi”. Brenda  Lomelo ya declaró en la causa y entre otras cosas contó un encuentro de hace más de dos años entre su jefe Peiti y el senador Traferri en el bar El Cairo.

 

Tan cercana era la relación que mantenían el senador y el zar del juego clandestino, siempre según los fiscales que instruyen la causa, que encontraron dentro de los celulares y computadoras de Peiti fotos de Traferri.

Ya hace un buen tiempo que trascendió que una de las pruebas que aparecieron del secuestro del teléfono de Peiti es una llamada grabada entre el ex diputado Marcelo Scataglini y la secretaria del capo del juego clandestino. “Decile a Peiti que le hablo de parte del Senador Traferri”.

Ahora se saben algunas cuestiones más. Una de ellas es que existe un mensaje de audio de Peiti a su secretaria en el cual festeja enormemente ese llamado por los beneficios que el mismo suponía. Y otro audio en el que confirma que se encontrarían en la ciudad de Santa Fe el pasado 15 de julio. Ese día los teléfonos de Peiti, Scataglini y Traferri se encontraban en Santa Fe. Y las comunicaciones de Peiti y Scataglini impactan en la misma celda.

Scataglini ya declaró en la causa. Explicó que un año antes de la llamada en cuestión Peiti les había presentado un proyecto de ley para legalizar el juego on line en la provincia. Pero que el tema no le había interesado a Traferri para avanzar. Y que justo ese día se encontró con una carpeta que tenía abrochado un papelito que decía LEO y que entonces decidió llamarlo, insistimos, un año después de recibir su propuesta de ley, para decirle que el tema no iba a prosperar.

Si bien la primer llamada registrada entre Peiti y Traferri que consta como material probatorio en el expediente es del 29 de abril de 2017 (tras la cual los protagonistas se encuentran en la localidad de Ricardone de donde es oriundo el senador), el 8 de septiembre de ese año vuelven a reunirse. En esta oportunidad en la ciudad de rosario. A las 3 de la tarde. En el cruce de las calles Dorrego y Córdoba.

Minutos antes del encuentro Peiti llama a un amigo al que había dejado de plantón con un Lechón en la parrilla. Según consta entre las pruebas, Peiti se disculpa por el faltazo y le cuenta a su amigo que había estado haciendo trámites toda la mañana, que había ido al Banco y a sacar unos dólares que necesitaba y que se iba a “juntar con el Pipi Traferri a las 15”. Su amigo le dice que haga tranquilo y cuando termine vuelva por el lechón.