El bonaerense Matías Rossi, con Toyota, aprovechó este domingo una pinchadura del tandilense Leonel Pernía (Renault) para remontar la carrera y ganar la final del Súper TC 2000 en Paraná, que le permitió ratificar su condición de líder del campeonato, a dos fechas del cierre de la temporada.

Rossi, en una entretenida competencia en la que partió en el duodécimo puesto, venció en la décima final de la temporada escoltado por José Manuel Urcera (Chevrolet) y el entrerriano Agustín Canapino (Chevrolet), que también es su principal competidor por el título, donde quedó a 41 puntos de diferencia cuando habrá 62 en juego en las últimas dos fechas.

Fue una carrera que hay que dividir en dos partes, la primera antes del abandono de Pernía, que se escapó al frente del pelotón tras una largada impecable. Rossi quedó en los primeros giros como quinto ubicado y en la undécima vuelta ya estaba segundo, detrás de Pernía, después de superar en el frenaje de la chicana a Urcera.

Pero en la vuelta 23, se dio el vuelco de la competencia, cuando Rossi ya estaba a la estela del Fluence de Pernía, al que se le explotó la rueda delantera derecha y obligó a su abandono. En el relanzamiento, Rossi se escapó, Urcera lo siguió y Canapino, quien partió desde el último cajón de la grilla, superó a Ciarrocchi en el primer frenaje para alcanzar el tercer lugar.


"No pensaba ganar, tenía mucha ilusión por el funcionamiento del auto, pero no tanto. El auto estaba muy rápido, estaba más consistente que el resto, volaba, logramos mucho balance y lo presionaba mucho a los de adelante", explicó Rossi.

El oriundo de Del Viso admitió que este triunfo significó "un gran paso en el campeonato", por lo que estaba "muy contento" con la victoria en Paraná.

Con estos resultados, Rossi amplió su ventaja en el campeonato y contabiliza 159 puntos, seguido por Canapino, con 118, y Santero (desertó tras un toque en el ingreso de la recta), con 81.

El próximo compromiso de la temporada será el 7 de febrero, en el autódromo de Buenos Aires.