En medio de una lluvia de condenas a nivel mundial el jefe del Ejército de Myanmar, Min Aung Hlaing, calificó de "inevitable" el golpe de Estado. Por su parte el partido de la detenida Aung San Suu Kyi, líder del gobierno depuesto, pidió su liberación inmediata. En la anunciada reunión del Consejo de Seguridad de la ONU no hubo consenso porque China y Rusia pidieron más tiempo. Luego de definir la situación como un golpe, el gobierno de Estados Unidos reducirá su ayuda económica a la nación antes conocida como Birmania.

El golpe de Estado se llevó a cabo el lunes en Myanmar y un día después los soldados seguían desplegados en la capital, Naipyidó, donde Aung San Suu Kyi y otros líderes de su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND), permanecen detenidos. Los soldados también rodearon los edificios donde viven los parlamentarios. Una diputada de la LND describió la escena como un "centro de detención al aire libre".

El actual jefe del Ejército, el general Min Aung Hlaing, con una causa en la justicia argentina por comandar la feroz represión contra la minoría musulmana de los rohingyas, se autoproclamó líder por un año para luego celebrar elecciones "libres y justas". "Este camino era inevitable para el país y por eso tuvimos que elegirlo", dijo el oficial en declaraciones subidas a la página de Facebook del Ejército.

Las fuerzas armadas deben "reconocer el resultado" de las elecciones de noviembre, clamó por su parte la plana mayor del partido LND, denunciando a su vez una "mancha en la historia del Estado y del Tatmadaw", el Ejército birmano. 

El día después del golpe la gente todavía se cuidaba de hablar por temor a represalias, en un país que vivió bajo el yugo de la dictadura militar durante casi 50 años desde su independencia en 1948. "La gente tiene miedo de criticar abiertamente, aunque no nos gusta lo que está pasando", dijo Maung Zaw, dueño de un pequeño puesto de venta de carnes.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió de urgencia para abordar el golpe de Estado en Myanmar, pero la cita finalizó sin poder alcanzar una declaración común. "China y Rusia han pedido más tiempo", dijo un diplomático que pidió el anonimato. Por su parte el Departamento de Estado de EE.UU. anunció que restringirá la ayuda dirigida al gobierno birmano, aunque continuará ofreciendo asistencia humanitaria a la población, incluida la que recibe vapuleada la minoría rohingya.