Buyatti cesanteó a 73 trabajadores de su planta en General San Martín

Despidos y posible cierre de una cerealera vinculada a Vicentin

Los Buyatti, junto a las familias Nardelli, Padoán y Vicentin, son el núcleo fuerte de control del conglomerado. Los gremios sospechan de otra maniobra de vaciamiento.

La empresa algodonera y aceitera Buyatti SAICA despidió a 73 trabajadores de su planta de Puerto General San Martín, provincia de Santa Fe, aduciendo una situación de crisis y a partir de la cual pretende reconocer el pago de sólo el 50 por ciento de las indemnizaciones. La particularidad es que Buyatti no es una empresa solitaria ni exenta de antecedentes, puesto que sus dueños, que llevan como apellido el mismo nombre de la empresa, son una de las cuatro familias propietarias principales del emporio Vicentin. Junto a los Nardelli, Padoan y Vicentin, los Buyatti forman parte de una telaraña de relaciones de la que 129 personas integrantes de las cuatro famiias ocupan cargos jerárquicos o son accionistas de las empresas del grupo. En conjunto, se estima que estas cuatro familias controlan un patrimonio de 630 millones de dólares. A ese entramado se vincula la firma que ahora se declaró en crisis en Puerto San Martín y que pretende despedir a sus empleados pagándole la mitad de la indenmización.

El conflicto se inició en noviembre pasado, cuando la planta procesadora de soja de Puerto General San Martín finalizó con el último contrato de procesamiento a fazón (sobre productos de terceros y para terceros) y abrió un "procedimiento preventivo de crisis" ante el ministerio de trabajo de la provincia de Santa Fe. Al mismo tiempo, declaró su intención de abandonar la actividad en esa planta y trasladarla al Chaco, por lo cual la puso en venta y anunció una reducción de personal bajo las condiciones del procedimiento preventivo. 

Primero intentó ir cerrando acuerdos de desvinculación mediante la forma de "retiros voluntarios", en la realidad despidos encubiertos. Esta semana, la cartera laboral del gobierno de Santa Fe dio por cerrado el procedimiento preventivo de crisis, lo que inmediatamente disparó el envÍo de los telegramas de despidos, al quiedar liberada la empresa para hacerlo. En total, 73 trabajadores, que se desempeñaban en la planta de General San Martín hasta noviembre, fueron cesanteados.

La planta de General San Martín tiene una capacidad de molienda de 3300 toneladas de poroto de soja por día. Producía aceite y subproductos para el mercado interno y para exportación. Durante un encuentro que tuvo lugar este miércoles entre dirigentes del sindicato de obreros y empleados aceiteros (SOEA) y legisladores provinciales, se rechazó que la empresa esté en crisis.   

"Es una fenomenal mentira, la firma ya había decidido en diciembre que cerraba por un cambio de estrategia de negocios. Es igual a la maniobra que hicieron en Vicentin, que armaron una situación de crisis despúés de vaciar la empresa", sostuvo Carlos del Frade, de Unidad Popular, integrante además de la comisión investigadora del caso Vicentin en la legislatura santafesina. Tambien participaron del encuentro los diputados Matilde Bruera, Leandro Busatto, Lucila De Ponti y Fabián Palo Oliver. 

Del Frade acusó al ministerio de Trabajo provincial, a cargo de Juan Manuel Pusineri, de haber "habilitado" los despidos al cerrar el procedimiento preventivo de crisis sin asegurar la continuidad de las fuentes laborales. También subrayó que "Buyatti no es una pyme, una pequeña empresa que no puede afrontar la situación. Los Buyatti, junto a los Padoán, los Nardelli y los Vicentin son los dueños de un conglomerado de 26 empresas y de un patrimonio, en Argentina y en el exterior, de 630 millones de dólares".

Este miércoles se repitió el encuentro entre sindicalistas y legisladores, esta vez en Reconquista, ciudad santafesina en cuyos juzgados se tramita la convocatoria de Vicentin. En esta oportunidad participaron también los diputados Luis Rubeo, presidente de la comisión investigadora, Silvana Di Stéfano y Betina Fiorito. La reunión tuvo lugar en el sindicato aceitero de dicha localidad y participaron también trabajadores de Algodonera Avellaneda, otra firma del grupo en conflicto. La sensación que quedó expresada es que "estamos asistiendo a un desguace a cuentagotas" del grupo Vicentin. En puerto General San Martín, en tanto, fuentes empresarias afirmaban que el cierre de la planta de Buyatti "es definitivo". 



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