Entre la localidad salteña de Salvador Mazza y la boliviana Pocitos

Contrabandeaban aceite comestible por un oleoducto casero de 130 metros

Estaba construido con mangueras y tubos. En algunas partes lo enterraron para disimularlo y funcionaba aprovechando los desniveles de los terrenos. En el lugar allanado encontraron a tres personas.
Imagen: Gendarmería Nacional

Desde una finca ubicada en el límite entre la localidad salteña de Salvador Mazza y la boliviana de Pocitos, por lo menos tres personas, mediante una especie de oleoducto casero hecho con mangueras y caños, contrabandeaban aceite comestible al vecino país.

La “obra de ingeniería” consistía en una manguera de 2 pulgadas de diámetro de unos 30 metros de largo y un tubo de polímero de dos pulgadas y media que medía 100 metros de largos. Para disimularlo, en algunos tramos los conductos estaban enterrados.

Según pudo establecer Gendarmería durante el allanamiento que realizó a la finca conocida como El Portón de Beracca, al aceite lo traían en camiones cisternas que conectaban a las mangueras y por la diferencia de altura entre ambos puntos del oleoducto, el líquido circulaba sin inconvenientes hasta el otro lado.

La situación cambiaria de ambos países, en una zona en donde el intercambio comercial es sumamente habitual, hoy favorece a los bolivianos, a quienes les resulta más barato comprar víveres y productos en Argentina. De ahí que surjan este tipo de emprendimientos ilegales basados en el contrabando.

Sin embargo, este no sería el único ilícito por los que se los investiga a los dos varones y a la mujer que fueron encontrados en el lugar durante el operativo que realizaron miembros del Escuadrón 61 de Gendarmería y la Aduana, debido que también se dieron con otros elementos comprometedores y cuya presencia es dificil de justificar.

Por ejemplo, hallaron dos escopetas y cartuchos calibre 16, tres bases radiales móviles y ocho cámaras de seguridad, diferentes chapas patentes de vehículos y piezas metálicas, que serían blocks de motores con pedido de secuestro.

Además, encontraron granos de soja en bolsas de arpilleras, que si bien desde Gendarmería no pudieron precisar la cantidad exacta, la calificaron como de “importante”. Las tres personas quedaron supeditadas a la causa, pero en libertad.

Quien tomó intervención en el caso es el auxiliar fiscal federal de Tartagal, Rafael Llamas, que dispuso secuestrar todos los elementos encontrados, identificar a los sospechosos que encontraron en el lugar y finalmente, destruir todos los puentes caseros que se hicieron en el paso con Bolivia, que son utilizados para el contrabando.

Salta es la jurisdicción en donde se produjeron más procedimientos de incautación de granos con fines de contrabando durante 2020, según informó la Dirección Nacional de Estadística Criminal del Ministerio de Seguridad de la Nación.  

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ