¿Se volverá tradición? La estatua de un perro apareció en la mañana de este jueves en el paseo de Playa Chica, a muy pocos metros de la escultura de la mujer que supo ser furor en el último tramo de la temporada, y por unas horas, al menos, Mar del Plata volvió a vivir otra pintoresca historia de misterio frente al mar.

Al igual que la obra de Mario Magrini, la pieza fue pegada sorpresivamente en las últimas horas de manera anónima con cemento aunque se trataba de una estructura de yeso y de muy pequeñas proporciones. La curiosa estructura mostraba sobre una piedra a un animal colorido que se encontraba recostado, con la boca abierta y la mirada en lo alto.

Sin embargo, esta vez el misterio duró poco: después de que se viralizaran imágenes en los medios sobre la nueva compañía que tenía la mujer de Playa Chica, personal del Ente Municipal de Servicios Urbanos (Emsur) tomó cartas en al asunto y decidió el retiro inmediato. Al tratarse de una instalación reciente, las autoridades aprovecharon para quitar la escultura sin mayores dificultades. Justificaron la medida por un eventual “riesgo” para quienes transitan por el emblemático paseo.

Por estas horas, se desconocen los motivos y la autoría de la particular intervención aunque por las características del accionar y por el lugar elegido, se presume que podría tratarse de un intento por replicar lo hecho en febrero por el médico cirujano Magrini, quien llegó a ser reconocido por la propia Secretaría de Cultura del Municipio por la “originalidad” de su obra.

En la madrugada del 5 de febrero, a partir de la idea “transgresora” que le propuso una arquitecta amiga, el artista colocó sin previo aviso la escultura de una mujer mirando al mar en Playa Chica. Durante varias semanas, marplatenses y turistas intentaron dilucidar el significado de la estructura anónima de hierro y cemento hasta que en febrero las autoridades presentaron al autor. “Sinceramente no pensé que fuese a durar poco más de una semana por ser removida, por robo o por destrucción. Volví varias veces incluso para escuchar la respuesta de la gente y no podía creer la aceptación. Los deseos de que la obra permaneciera allí me llenaron el alma”, dijo Magrini, en conferencia de prensa.