Una vasta porción del humedal, frente a Villa Constitución, es presa de otro incendio intencional que ayer motivó una intervención de brigadistas y aviones hidrantes para combatir el fuego. El Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario puso en evidencia que, un año después del anuncio, todavía siguen inactivos los "faros de conservación" del Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná (Piecas) que coordina el Ministerio de Ambiente de la Nación. Y la prueba fue esta emergencia que reinstaló en primer plano el problema de las quemas de pastizales en las islas del Paraná, propiciadas ahora por la histórica bajante del río.

El director del Observatorio, Matías de Bueno, señaló: "Detectamos un gran foco de incendio con la característica de ser intencional, abarca más de 1000 hectáreas". Una superficie más extensa que el propio ejido urbano que divisa las llamas desde la ribera de enfrente. Según el monitoreo realizado, en lo que va del año se detectaron 7252 focos ígneos en esta región del humedal, que abrasaron ya 50 mil hectáreas. Las quemas del año pasado arrasaron con 300 mil has. 

"Con la bajante actual del río esto tiene una peligrosidad enorme, porque emergió mucho terreno con más biomasa para quemar y puede dispararse. Encima con el viento y la sequía, es un serio problema", observó en diálogo con Rosario/12. Un informe del Observatorio expone:  "La fuerte bajante conjugada con precipitaciones menores a las habituales se combinan para que se sequen lagunas, arroyos y riachos; espacios en los cuales pueden darse niveles de crecimiento de biomasa vegetal medio a altos. Esta situación, junto con lo propio de las áreas más altas, hace que si se llegara a producir la ignición de un incendio el frente de fuego tenga menores probabilidades de encontrar una barrera que detenga su avance".

El reciente decreto nacional que estableció la emergencia hídrica por la bajante del río pasa por el costado. De Bueno señaló que "lo único que se encomienda al Ministerio de Ambiente es el control de quemas, que es lo que ya se le encomendaba con anterioridad". La referencia alude a la iniciativa del año pasado que impulsaron Nación con Santa Fe y Entre Ríos, tendiente a crear "faros de conservación", tal la denominación de media docena de áreas protegidas a lo largo del humedal. Una de ellas iba a estar en esta zona, frente a Rosario y hacia el sur.

Las provincias enviaron escuadrones de bomberos para combatir el fuego. Mientras tanto, el organismo de monitoreo ambiental cuestiona la demora del Ejecutivo en activar esa acción del Piecas. "Cuestionamos que no estén ya instalados los faros de conservación que se habían planteado el año pasado. Si es verdad que hay un monitoreo permanente, por qué entonces el fuego llega hasta esta dimensión?! Evidentemente está inactivo", planteó De Bueno. 

Los focos de incendio surgieron y surgen a lo largo del año, solo que hasta entonces se extinguían en algunas horas y no prosperaban. Eso contribuía a que el tema quedara en segundo plano en la agenda pública. Pero este frente a la costa villense se expandió más de la cuenta.

Los informes que elabora el Observatorio Ambiental de la UNR denotan que desde enero hubo multiplicidad de focos ígneos en el delta, entre la altura de Rosario y de San Nicolás. La mayoría, a la vera de arroyos y riachos internos, sobre vastos campos de pastizales donde suele pastar ganado vacuno. 

Ayer entre la mañana y el anochecer, los brigadistas batallaban con dos aviones hidrantes y cuadrillas desplegadas sobre dos grandes frentes de fuego a la altura de Villa Constitución y Alvear. Del operativo participan el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, Secretaría de Protección Civil, brigadistas de Santa Fe y de Entre Ríos. También fueron convocados Bomberos Voluntarios, Prefectura Naval y la policía de guardia rural.