El ajedrez de la geopolítica global se está jugando en numerosos tableros. En uno de ellos se disputa el liderazgo en telecomunicaciones, por donde circula el nuevo petróleo del mundo: los datos. Una de las fichas de ese tablero es Huawei, fundada en 1987 por Ren Zhengfei. Desde sus inicios la empresa acompañó el impresionante desarrollo de China en tecnología. Lejos de ese imaginario que concebía a China como una fábrica de copias malas de productos occidentales, en la actualidad disputa el liderazgo en áreas de gran sensibilidad como la inteligencia artificial y las telecomunicaciones.

En los últimos años Huawei levantó el perfil por distintas razones. La principal, por liderar el desarrollo del 5G, una tecnología fundamental para aumentar la capacidad de la conexión de los celulares centenas de veces respecto del 4G. Históricamente estadounidenses y europeos dominaban esos mercados.

Huawei salto a los titulares de los medios no especializados cuando en mayo de 2019, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que prohibía a las empresas de su país comerciar con ciertas empresas chinas por razones de seguridad nacional. Uno de los blancos principales fue Huawei e incluso dos ciudadanos canadienses fueron apresados por, supuestamente, espiar para la empresa.

Los Estados Unidos presionaron a sus aliados para que no compren o, incluso, rompan los contratos que tenían con Huawei, como ocurrió en Reino Unido. En junio de este año el actual presidente Joe Biden extendió la orden.

El primer golpe: los procesadores

En la práctica, esto se traduce en un golpe para la empresa, sobre todo por la dificultad de no poder contar con los proveedores de procesadores estadounidense o de los servicios de Google, necesario para el Android de los celulares de Huawei. En 2018 la empresa había quedado segunda en el mercado global de celulares, pero retrocedió 40 por ciento en los meses siguientes.

Pese a todo, la crisis también se está revelando como una oportunidad para una empresa con capacidad para desarrollar sus propios procesadores o un sistema operativo nuevo. Así, el golpe estadounidense, lejos de transformarse en una caída de China , puede resultar en un envión para alcanzar aún más autonomía tecnológica.

Huawei, que quiere seguir haciendo negocios, se encuentra en medio de una disputa geopolítica que la excede: "No tenemos desde Huawei muy en claro las motivaciones de Estados Unidos para hacer esto", explica Juan Bonora, vicepresidente de Huawei Technologies Argentina, en reportaje exclusivo a Cash.

Para agregar que "sí podemos entender que tiene que ver con esta guerra geopolítica entre Estados Unidos y China. También podemos leer en la mayoría de sus comunicados que tiene que ver, según ellos, con la seguridad nacional. Pero hablan de una seguridad nacional en riesgo por culpa de Huawei sin brindar una sola prueba, porque la realidad es que no existen". 

Bonara, especialista en telecomunicaciones y egresado de la Universidad de San Andrés, señala que "me parece muy interesante el comentario que hizo el embajador de Argentina en China, Sabino Vaca Narvaja, en una entrevista donde menciona que es muy llamativo ver que de las tecnologías anteriores, desde el 1G hasta el 4G, no se hablaba en los medios, nadie preguntaba quiénes eran los proveedores de tecnología. En este caso, en el que una empresa china lidera el desarrollo del 5G, Estados Unidos sale a hablar".

- Ahora se habla mucho de Huawei en Argentina pero hace varios años que están en el país.

- Huawei está en Argentina desde 2001, es decir que este año estamos celebrando los veinte años. Estamos enfocados en la provisión de redes para los operadores de comunicaciones como Telecom, Telefónica, Claro o ARSAT, incluyendo también Telecentro, Supercanal. También tenemos otras unidades de negocios para la provisión de redes a empresas como cadena de supermercados, una petrolera y gobiernos municipales, provinciales, a nivel nacional. Además contamos con una unidad de negocios de energías alternativas y una unidad de servicios de nube.

- ¿Huawei se está enfrentando en la Argentina con cuestiones extraeconómicas a la hora de ofrecer sus productos y servicios?

- Huawei llega a la Argentina en un año bastante particular, cuando había empresas que se iban. Nosotros, con nuestra visión que siempre es a largo plazo, decidimos invertir en el país y hoy ya tenemos más de 500 empleados. A nivel definición de la tecnología, cada operador ha elegido siempre libremente quién es el proveedor de la tecnología y eso obviamente tiene que ver con su expertise. Desde la primera tecnología de comunicaciones del 1G hasta hoy, con el 5G, son ellos los expertos en definir por qué deciden por un fabricante u otro teniendo en cuenta la seguridad de las redes, los servicios que se ofrecen, qué tan avanzada es la tecnología y, obviamente, con temas comerciales como precio, financiación, soporte.

La clave de la batalla

- ¿Por qué el 5G resulta tan sensible?

- Todas las tecnologías de comunicaciones deberían ser consideradas sensibles. Tenemos un eslogan interno que se traduce: "No supongas nada, no creas en nadie, comprobá todo". Pero no lo hacemos solamente para el 5G. Eso abarca a todos los productos que vendemos. En Huawei el departamento encargado de la seguridad de datos y protección de datos personales reporta directamente al directorio y tienen siempre el poder de veto para el lanzamiento de un producto. Eso lleva a preguntarse por qué algunos países trajeron a la opinión pública el tema del 5G pero no hicieron lo mismo con el 4G o el 3G o el WiFi. Si se les pregunta eso, dirán que porque el 5G estará presente en casi todo. Pero la verdad es que desde el 2G hay muchas cosas conectadas. 

- De todos modos, el 5G provoca más tensión vinculada a la seguridad.

- Huawei ha considerado estos temas siempre y eso nos permite orgullosamente decir que en los casi 40 años de vida que tiene la empresa, no hemos tenido ningún caso de gravedad relacionado a la seguridad de datos o protección de datos personales. Los recientes casos de ciberataques ocurridos en Estados Unidos con problemas en Solarwinds y servidores Microsoft Exchange refuerzan la necesidad de ocuparse en estos temas a nivel mundial. Huawei insiste en la necesidad de normativa internacional sobre ciberseguridad. 

- ¿Qué respuesta brindó Estados Unidos?

- Fue aplicando bloqueos en etapas sucesivas. En la primera, prohibió que Huawei le venda al gobierno estadounidense. En la segunda, prohibió la venta de Huawei en todo el país. En la tercera, prohibió a empresas estadounidenses vender componentes o software. Y en la cuarta, se prohibió a empresas de todo el mundo, que usaran tecnología estadounidense en la fabricación de componentes, poder venderle Huawei.

La relación con China

- Estados Unidos argumenta que Huawei no debe competir en el mercado porque es parte de un proyecto militar y geopolítico de China más que comercial. ¿Cuál es el vínculo  de la empresa con el Estado chino?

- A lo largo de todos estos años, donde hemos recibido este tipo de presiones, nos hemos encargado de aclarar y repetir varias veces cómo es la composición accionaria de Huawei: somos una empresa ciento por ciento privada, donde cerca del 50 por ciento de los empleados de Huawei son accionistas y el fundador Ren Zhengfei no tiene más de 1 por ciento de participación accionaria. Las decisiones de la empresa se toman en base a esta participación de cada uno de los accionistas. 

- ¿El Estado chino no tiene participación en Huawei?

- Todo lo que dice Estados Unidos sobre el vínculo con el Estado chino y sobre proyectos militares no tiene asidero. Nunca han provisto ninguna prueba en ese sentido porque no existen. Respecto a cuál es la relación de una empresa privada como Huawei con el Estado chino no dista de la relación que tendría una empresa argentina con el Estado argentino. Tiene comunicación y seguramente a Argentina le interesará que a una empresa argentina le vaya bien en el resto del mundo, pero no más que eso.

Cómo funciona el 5G

- El 5G es un estándar global, único, definido por operadores, gobiernos y fabricantes de todo el mundo. Es aceptado por todo el mundo por un único grupo estandarizador que se llama la 3GPP. Todas las redes de 5G tienen que cumplir con el único estándar global. Lo que cambia son, obviamente, las implementaciones.

- ¿Qué está pasando en el resto de los países?

- Estamos ofreciendo redes y equipamientos de comunicaciones en más de 170 países. Entendemos y nos queda claro que algunos países o algunas empresas de determinados países pueden decidir no comprarle a Huawei, lo cual ha sido así desde que Huawei existe. Nosotros apoyamos está libre decisión. Con el 5G, a nivel global, ya estamos en más de 70 redes, con lo cual, incluso a pesar de las presiones recibidas, seguimos ofreciendo tecnología. 

- ¿No tuvieron algún impacto por la política de Estados Unidos?

- Sí, hemos notado merma en las ventas de los dispositivos móviles, principalmente los celulares, sobre todo en Europa y eso se ha visto reflejado en los últimos balances. Pero, en definitiva, esto también puede tomarse como un incentivo o una oportunidad a seguir invirtiendo fuerte, como venimos haciendo desde la creación de Huawei. Reinvertimos cerca de 15 por ciento de los ingresos anuales en investigación y desarrollo. Por ejemplo, la imposibilidad de acceder a servicios de Google nos ha llevado al lanzamiento del Harmony, que es nuestro sistema operativo. Ya vamos por la versión número dos de Harmony. Con este sistema operativo se lanzó, por ejemplo, nuestro último dispositivo móvil: Huawei P50.

- ¿Cómo resolvieron el hábito de los usuarios por los servicios de Google en los dispositivos de Huawei?

- Una de las primeras etapas fue abrir nuestra propia galería de aplicaciones. Sería como el equivalente al Google Play donde cada usuario de celulares de Huawei puede bajar todas las aplicaciones: Whatsapp, Facebook, Instagram, Spotify, que estaban optimizadas para un Android que no tuviera los servicios de Google. La segunda fase fue armar nuestro propio sistema operativo con los desafíos pero también con las ventajas que lleva lanzar algo nuevo y que, poco a poco, esperamos se irá convirtiendo en un nuevo estándar de los sistemas operativos de los celulares.

- ¿Qué significa para usted, siendo vicepresidente de Huawei, ser parte de esta disputa geopolítica entre Estados Unidos y China?

 

- Esto nos tomó de sorpresa, no sólo en Argentina sino también a nivel global, porque nuestro perfil en los medios para esos temas hasta ahora era muy bajo. Si nos veían en medios era para contar de las ventajas e innovaciones de nuestro último equipo o el lanzamiento de un determinado celular. No era más que eso. Pero, en este caso, creemos que es muy importante poder salir a aclarar qué cosas hace Huawei y, principalmente, qué cosas no hace Huawei.