“Preparate mamita que tenés que laburar, mañana a las tres te paso a buscar ahí en la curva”. “¿Cómo andan tus cosas en la escuela? eso no inhibe a otras cosas entre nosotros”. “Te espero mañana mamita, livianita de ropa”. “Haceme un favor, mándame una fotito linda bien sexy, estoy con una amiga acá a ver si te puedo vender”. Esos eran los mensajes de audio que enviaba Daniel Zisuela a chicas de 15 y 16 años, y se desprenden de la investigación que realizó el Gabinete de Cybercrimen del Distrito de Berazategui. Para escucharlos hay que tener un estómago fuerte. La sensación de repugnancia crece cuando se conoce el modus operandi del abusador y la cantidad de prostituyentes que acudían a él para abusar de las adolescentes.

Zisuela parecía intocable, tenía contactos, poder económico y político. En 2018 poseía cuatro cargos en simultáneo: era concejal de Florencio Varela, presidente del bloque de concejales del Frente Renovador que lideraba Sergio Massa, secretario general del sindicato de gastronómicos UTHGRA de la zona sur de la provincia de Buenos Aires (Varela, Quilmes y Berazategui) y presidente del Club Argentino de Quilmes.

En 1997 ya era dueño de una whiskería donde prostituía jóvenes y concejal oficialista del por entonces intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra. Un año más tarde Zisuela fue condenado por explotación laboral de trabajadores rurales en la causa “La voz del campo” donde además Pereyra y otros funcionarios fueron denunciados por enriquecimiento ilícito, malversación de fondos públicos y otros delitos.

Todo comenzó en 1995 cuando Pereyra llamó a decenas de personas desocupadas para ofrecerles una propuesta de trabajo que consistía de un emprendimiento cooperativo que a futuro les permitiría tener una salida laboral propia. Zisuela por supuesto tenía un rol importante dentro de ese proyecto. La convocatoria fue un éxito, 200 hombres y mujeres comenzaron a trabajar en campos de esa localidad.

La realidad estaba muy lejos de la promesa que les hicieron a esas personas que aceptaron desesperadas por acceder a un trabajo. Las jornadas laborales eran de 16 horas, sin herramientas, sin baños, sin comida y nunca cobraron el dinero prometido, fueron víctimas de trabajo esclavo. El 27 de junio de 1996 más de cincuenta trabajadores denunciaron a Pereyra y a sus concejales, entre los que se encontraba, Zisuela y fue condenado a pagarles a los damnificados las sumas reclamadas, más sus intereses, aunque la causa penal jamás se resolvió.

Nada de esto impidió que Zisuela continúe acumulando poder y cargos y en 2013 comenzó a organizar una red de prostitución de menores a partir de un entramado político que involucra a actuales dirigentes gremiales de Florencio Varela y de la que también participó su hermano Martín Zisuela.

El 18 de diciembre de 2018 se produjo un allanamiento a Zisuela y fue arrestado en su casa quinta de La Plata, nunca se imaginó que sus delitos contra la integridad sexual llegarían a los oídos de un fiscal que, por primera, no durmiera una causa contra él que se creía intocable. Zisuela hoy se encuentra detenido en el penal de Olmos, acusado de “facilitación y promoción de la prostitución de personas menores de 18 años.” A su hermano se le imputa el delito de “facilitación del ejercicio de la prostitución de personas mayores de edad.”

“La causa se origina con una denuncia de una chica de 15 años de un colegio secundario que le contó a la preceptora lo que le estaba pasando y la preceptora con buen criterio se acercó a la fiscalía de Berazategui de Daniel Ichazo, ese dato prendió las alertas. Ichazo le creyó a la piba e inicio una investigación que fue excelente en la cual durante cuatro meses realizó escuchas telefónicas a Zisuela”, explicó en diálogo con Las 12 José Luis Calegari, abogado de la Red de Organizaciones Comunitarias Monseñor Enrique Angelelli quien se encuentra acompañando a las denunciantes desde la organización.

El pasado 25 de agosto en el Tribunal Oral Criminal N°2 de Quilmes comenzó el juicio contra Zisuela y su hermano. A cargo de los jueces Pablo Pereyra, Félix Roumieu. El abogado defensor de Zisuela es Omar Luis Daer, quien fue abogado de Carlos Saúl Menem en la causa por la venta ilegal de armas a Ecuador y se desempeñó durante nueve años como su asesor en el Senado.

Víctimas de Zisuela, amigas y familiares en cada jornada del juicio visibilizando lo importante: castigo al responsable de los abusos sexuales a menores. 


Un testimonio clave en el juicio

Durante la primera audiencia tuvo lugar la declaración de una de las testigos más importantes de la causa. Para preservar su integridad será mencionada como testigo R. Su testimonio es fundamental en el juicio porque conoce todos los movimientos, lugares y personajes involucrados en la red de prostitución. Durante años Zisuela no solo prostituyó a R. sino que sufrió innumerables episodios de violencia física y verbal, golpizas, maltratos y amenazas. La nombró empleada del Consejo Deliberante mientras continuaba obligándola a prostituirse.

La red operó durante cinco años. R. comenzó a reunir todo tipo de datos en una computadora, conversaciones de WhatsApp, llamados y direcciones. Cuando Zisuela comenzó a ser investigado a raíz de la primera denuncia toda la información que R. había reunido resultó de gran ayuda para la causa. Ella pudo describir el modo de operar de Zisuela y su hermano. Los lugares donde prostituían a las jóvenes eran los hoteles de alojamiento Susurros, Ruca Malen y Refugio en Quilmes, un departamento ubicado en la calle Berutti cerca del Cruce Varela, otra lugar llamado Casa Amarilla que alquilaban para hacer fiestas y hasta un departamento detrás de los consultorios del gremio gastronómico.

“Otro dato importante que pudo aportar la testigo R. es un listado de los mal llamados clientes. Ahí se destapó una olla que va a ser muy complicada. En Casa Amarilla, hacían comidas con las pibas y las elegían para después llevárselas a hoteles o a departamentos. Abusaban de ellas y sufrían todo tipo de vejaciones”, relató Calegari quien tuvo posibilidad de presenciar el juicio a pedido de la denunciante.

Zisuela captaba a jóvenes que se encontraban en situación de vulnerabilidad con la excusa de la participación en su partido, las invitaba a actividades políticas, “vení a volantear”, les decía, las drogaba y las alcoholizaba. “Todas eran pibas de muy bajos recursos, con mucha necesidad económica, pibas muy solas. Después empezaban los abusos, las manoseaba, y les decía ‘si vos querés ganar una plata acostate conmigo’ y las pasaba a sus clientes”, explica Calegari.

La testigo R. declaró que Zisuela la obligaba a reclutar chicas, cuando encontraba una joven que le gustaba le decía: “‘Tenés que lograr que se prostituya’ y si no lo hacía le daba trompadas y la lastimaba. Esa era la lógica que empleaba. Era tanto el poder que tenía que muchas de las pibas decían ‘a quién le vamos a contar, a dónde vamos a denunciar’ estaba el hermano, el intendente, los sindicalistas más poderosos, comisarios, todo el mundo era parte de esa red. No podían denunciar, Zisuela les decía ‘ustedes son una negras de mierda. Yo si quiero les mando a un drogado, las matan en cualquier esquina y lo hago pasar por un robo’. El nivel de violencia que ejercía era muy grande”, cuenta Calegari.

Alrededor de 40 chicas fueron abusadas, Zisuela también tenía contacto con una dirigente social de la zona oeste de Florencio Varela, que hoy lidera una lista política. La mujer ofrecía chicas menores de edad y Zisuela pagaba por ellas. La red de Zisuela excedía a la zona sur del conurbano. Durante la primera audiencia trascendió que el ex concejal tenía contactos con otra red de prostitución que funcionaba en Pinamar, las jóvenes eran llevadas desde Florencio Varela por una mujer afín a Zisuela que participaba de reuniones en Casa Amarilla.

Zisuela también organizaba almuerzos y cenas en un restaurant llamado Prins, ubicado en el Cruce Varela donde los hombres le pagaban al ex concejal y elegían a qué joven llevarse a los hoteles para abusar de ellas. Entre los que más concurrían se mencionan a dos actuales funcionarios del municipio de Florencio Varela, uno de ellos del sector de seguridad, un hombre que posee colectivos truchos y maneja la venta de drogas en la zona sur, un sindicalista de UOCRA, un candidato a concejal que hoy integra una lista de Juntos por el Cambio y un secretario de ATE.

Cómo proteger a las víctimas

La Red de Organizaciones Comunitarias Monseñor Enrique Angelelli, que cuenta con un equipo de atención a víctimas de violencia machista y abuso sexual, recibió a la testigo R. quien llegó a la ONG pidiendo ayuda. El día en que transcurrió su declaración la acompañaron un grupo de mujeres que concentraron en las puertas del tribunal, cuando finalizó su testimonio y atravesó la salida recibió la contención de las presentes. Hoy se encuentra con custodia policial.

“La semana pasada tuvo lugar una audiencia con las peritos que fue absolutamente contundente en términos de la descripción del grado de sometimiento y no consentimiento de las jóvenes. También declaró la chiquita que le contó a su preceptora y describió situaciones brutales y el miércoles declaró otra menor”, dijo Calegari.

Al momento de cierre de esta nota no está firme el pedido formal de la condena que le cabría a Zisuela pero fuentes cercanas a la querella aseguraron que por el tipo de delito podría recibir entre 15 y 18 años de prisión, mientras que su hermano, a pesar de su alto grado de complicidad, podría quedar absuelto por falta de pruebas o recibir una pena menor debido a que no participó de los abusos.

Desde La Red de Organizaciones Comunitarias Monseñor Enrique Angelelli se comenzó a gestar un colectivo de lucha junto a las denunciantes, el objetivo es aunar fuerzas y exigir que la justicia investigue a lxs participantes de la red de prostitución de menores que lideraba Zisuela y comenzarán además una campaña pública parar dar a conocer a otrxs abusadores involucradxs que hoy cuentan con poder y protección política dentro del municipio de Florencio Varela.