Hoy empieza en La Plata el proceso oral contra dos ex integrantes de la CNU
El juicio a dos represores civiles
Carlos “el Indio” Castillo y José Pomares están acusados por secuestros, asesinatos y robos cometidos antes y durante la última dictadura, como parte de los operativos que realizaba la Concentración Nacional Universitaria.
El Indio Castillo, que en los 90 militó para el Modin de Aldo Rico, está detenido desde 2011.El Indio Castillo, que en los 90 militó para el Modin de Aldo Rico, está detenido desde 2011.El Indio Castillo, que en los 90 militó para el Modin de Aldo Rico, está detenido desde 2011.El Indio Castillo, que en los 90 militó para el Modin de Aldo Rico, está detenido desde 2011.El Indio Castillo, que en los 90 militó para el Modin de Aldo Rico, está detenido desde 2011.
El Indio Castillo, que en los 90 militó para el Modin de Aldo Rico, está detenido desde 2011. 

Hoy comienza en La Plata el juicio oral contra Carlos “el Indio” Castillo y José “Pipi” Pomares, ex integrantes la Concentración Nacional Universitaria (CNU), por delitos de lesa humanidad, algunos anteriores al golpe de Estado del 24 de marzo del ‘76. Castillo y Pomares –ambos civiles–, llegan detenidos a las audiencias, acusados de secuestros, homicidios, violación de domicilio y robos cometidos entre febrero y abril de aquel año. 

En las audiencias se tratarán los casos de siete víctimas asesinadas en tres hechos de La Plata. Castillo está acusado de haber participado en los tres y Juan José “Pipi” Pomares por secuestro y homicidio en uno de ellos. Las querellas han señalado que el proceso está recortado, ya que hubo más de 60 crímenes comprobados cometidos por la organización de ultraderecha en La Plata. Y es evidente que incluso en los siete llevados a juicio actuaron más personas.

La CNU, nacida en 1968 como una fuerza de choque dentro de la derecha peronista, actuó a partir de 1975 como una herramienta paraestatal. Durante el apogeo de la Triple A, la CNU cometió decenas de crímenes en La Plata y Mar del Plata. Un de los sellos de la organización era que tiraban en la vía pública los cuerpos acribillados de sus víctimas; los asaltos, robos de automóviles y el vaciamiento de las casas solían acompañar a estos homicidios. 

Castillo está acusado por su participación directa en el secuestro y asesinato de Carlos Antonio Domínguez, titular del gremio del turf de la capital bonaerense. Secuestrado por la banda de la CNU en la madrugada del 12 de febrero de 1976, su cuerpo apareció horas después acribillado a un costado de la ruta a Magdalena. Roberto Fiandor, un vocal de la comisión directiva del gremio, se salvó porque logró forzar la traba del baúl, tirarse al asfalto y pedir ayuda a vecinos. 

Entre la noche del 3 de abril y la madrugada del 4, el grupo secuestró a Néstor Hugo Dinotto, Graciela Herminia Martini, y a otra pareja que sobrevivió, a los que interceptaron mientras viajaban en un auto por la localidad de Villa Elisa. 

Las víctimas fueron llevadas a una zona rural, posiblemente cercana a Punta Lara, donde fueron torturadas. Una pareja fue liberada después de un simulacro de fusilamiento, mientras que Dinotto y Martini “aparecieron asesinados al día siguiente en la calle 11 del Barrio Los Porteños de City Bell, con numerosos impactos de proyectiles”, describieron los fiscales en el requerimiento de elevación a juicio. Pomares está acusado por su participación en este caso. 

Otro de los hechos juzgados ocurrió el 19 de abril del 76, cuando los integrantes de la CNU secuestraron a tres trabajadores. Los cuerpos de Leonardo Miceli, Horacio Urrera y Carlos Alberto Sathicq aparecieron flotando al día siguiente en el arroyo Sarandí, en el partido de Avellaneda, “acribillados a balazos, tanto de frente como por la espalda”, detallaron fiscales. De los tres casos, sólo se juzgará en este proceso el de Miceli.

La banda de la CNU en La Plata fue desarticulada por la propia dictadura, el 1 de mayo del 76, mientras intentaba secuestrar al hijo de un comisario. El grupo se había salido del control de los militares y perdió su favor. Les abrieron una causa, aunque sólo por asociación ilícita y otros delitos menores contra la propiedad, y fueron condenados. En el marco de aquellas investigaciones, se hicieron allanamientos en los que fueron encontradas pruebas de los crímenes. En el domicilio de Castillo hallaron, por ejemplo, la máquina de escribir de la hija de Domínguez, que sus asesinos habían robado de su casa en la madrugada del 12 de febrero de 1976. Estas y otras pruebas no fueron consideradas por la justicia por más de tres décadas.

Castillo, detenido desde el 2011, tuvo varias entradas y salidas de prisión en los ‘80 en causas por robo y tenencia de armas, y en los ‘90 se vinculó a los carapintadas y militó para el Modín de Aldo Rico.

Pomares se recicló dentro del PJ. Trabajó en la municipalidad de La Plata durante las gestiones de Julio Alak y su sucesor, Pablo Bruera; fue además asesor del bloque del FpV en la Cámara de Senadores provincial.

El juicio se realizará desde las 10 en el salón de audiencias de los Tribunales Federales de La Plata, en la calle 8 entre 50 y 51. El tribunal está integrado por los jueces Pablo Vega, Germán Castelli y Alejandro Esmoris.

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