Con el fantasma de la parálisis que dejó rondando la Corte Suprema tras el fallo en el que declaró inconstitucional la actual composición y con la posibilidad de aprobar una reforma cada vez más esquiva, el Consejo de la Magistratura renovó este jueves sus autoridades. El camarista Alberto Lugones fue elegido de manera unánime para volver a presidir el cuerpo, como ya lo había hecho en 2020. Lejos de plantear la posibilidad de que el Consejo deje de funcionar el 16 de abril si no alcanza la composición de 20 integrantes que estableció la Corte, Lugones lanzó un grito de guerra que se escuchó al otro lado de la Plaza Lavalle: “No voy a permitir, en tanto de mí dependa, la interrupción del servicio de justicia. Y lo digo como hombre del derecho y como juez de la Nación”.

¿Cómo se eligió al presidente del Consejo de la Magistratura?

El plenario de este jueves fue largo. Los consejeros recibieron desde las 9 de la mañana a los ternados en once concursos. En algunos casos, las comunicaciones fueron con las provincias, lo que demoró aún más el proceso. Cuando terminó el desfile de candidatos a jueces o juezas, el consejero Diego Marías –representante de los abogados y hombre de Horacio Rodríguez Larreta– pidió un cuarto intermedio a puertas cerradas.

Después de unos cuantos minutos, el plenario se reinició, pero la elección de las autoridades del Consejo quedó para el final. Cerca del mediodía, el representante del Poder Ejecutivo, Gerónimo Ustarroz, comunicó el acuerdo al que se había llegado: Lugones para la presidencia y Carlos Matterson –representante de los abogados del interior– para vicepresidente. Lugones es el referente de la Lista Celeste de la Asociación de Magistrados, la que mayor sintonía tiene con el gobierno nacional.

Comisiones

Dos de las comisiones claves quedaron en manos de legisladoras del Frente de Todos y de importante cercanía con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner: la senadora María Inés Pilatti Vergara se quedó con la comisión de Acusación –donde tramitan las denuncias contra los magistrados– y la diputada Vanesa Siley se hizo con la de Selección –donde se mueven los concursos–. En el reparto, Marías presidirá la comisión de Administración y la diputada del interbloque Federal Graciela Camaño, la de Reglamentación.

El fallo de la Corte Suprema

A Lugones lo aplaudieron por la elección sus colegas. Si bien fijó algunos de los objetivos de su próxima gestión, todos los presentes saben que sobre el Consejo de la Magistratura pesa la espada de Damocles. En diciembre pasado, la Corte dijo que se debía pasar de la integración actual de trece miembros a la de veinte que rigió hasta 2006. Esa composición trae aparejado que sea el presidente de la Corte quien también presida el Consejo. Para nombrar a los otros seis miembros, deben celebrarse elecciones antes de abril. “Una tarea que no resulta fácil”, dijo el presidente saliente del Consejo, Diego Molea, que pidió informarle a la Corte todas las tareas que vienen llevando a cabo para cumplir con el fallo.

De no integrarse el Consejo en esa fecha con esos 20 miembros, no será responsabilidad de este cuerpo. Y, en caso de llegarse a esa situación límite, habremos de evaluar con ustedes, señoras consejeras y señores consejeros y con los funcionarios de este Consejo, cuál es la forma de continuar, porque no eludiremos nuestro compromiso asumido al jurar como miembros de esta institución y en mi caso hoy, como presidente”, sostuvo Lugones en su discurso de asunción.

Convoco a mis colegas a garantizar la continuidad del funcionamiento del Poder Judicial, lo que haremos con la colaboración de la Administración General, la Comisión de Administración y Financiera, con los organismos que funcionan en el seno de este Consejo y dictando, con la firmeza que el cargo que asumo requiere, todos aquellos actos esenciales que no admiten postergación para evitar el desastre que importaría la parálisis de la justicia”, completó Lugones.

En la elección de las nuevas autoridades no hubo mayores roces, pese a que el diputado macrista Pablo Tonelli protestó porque el reparto de las comisiones no respetaba la composición del Consejo. Sin embargo, acompañó al resto de los consejeros. En lo que no hubo acuerdo, como había adelantado este diario, fue en avanzar con las ternas clave que tiene a su estudio el Consejo: los dos puestos en la Cámara Federal porteña –que actualmente ocupan los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi– ni los seis lugares en los tribunales orales federales de Comodoro Py ni los tres juzgados que están vacantes. Ustarroz pidió un acuerdo para que esas ternas salgan antes del 16 de abril.

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