Dos hermanas se encuentran de pronto una frente a la otra en un espacio desconocido e incierto. Cercadas por el destino las Marías están obligadas a convivir luego de años de estar separadas por trayectorias muy disímiles. Desde el primer momento la obra nos presenta a dos mujeres enfrentadas por sus ideologías y proyectos de vida: mientras una de ellas disfruta de su libertad sexual y su desenfreno emocional ante la vida, la otra vive atrapada en el qué dirán y en las pautas tradicionales asignadas a las mujeres. A partir de esta premisa, la dramaturgia nos va presentando el vuelo descoordinado y aventurero de estas dos mujeres que tienen mucho más en común de lo que se puede apreciar a primera vista.

La Compañía Siete Colores Diversidad, dirigida por la actriz y activista trans Daniela Ruíz, suele poner en escena obras teatrales que se preguntan por cuestiones de género. Sus obras abordan lo teatral y el activismo en un mismo gesto, se trata de un denodado esfuerzo por poner en clave escénica temas y reflexiones que los activismos trans y feministas se dan en sus asambleas, pero que aún son ajenos al gran público. En esta obra la pregunta que orienta la exploración dramática es sí la sororidad es la única salida, el único sitio posible donde construir la salvación. En torno a la sororidad, representada en estas dos hermanas, la obra se pregunta sobre la reconciliación de las diferencias, algo que los feminismos actuales discuten profundamente. Pero lejos de hacer una bajada de línea desde las teorías y reflexiones abstractas, este espectáculo aborda la problemática desde el territorio de lo íntimo, desde las anécdotas privadas, desde el encuentro sensible de dos vidas.

Cuando la luz se enciende, en el escenario no hay más que dos actrices y algunos pocos objetos. Desde esta despojada propuesta escénica, con hábil gestualidad y expresividad corporal, las actrices construyen poco a poco un relato que va sujetando a los espectadores y despertando intriga. María del Carmen y María Rita son dos hermanas. A primera vista parecería que el tiempo las ha distanciado, pero a medida que conocemos sus historias nos damos cuenta de que hay una trama familiar oculta que las puso en veredas enfrentadas. 

Cómo en muchas otras historias el vínculo familiar y sobre todo los mandatos paternos terminan quebrando las alianzas posibles entre hermanas. Ahora, las Marías deben explorar aquella distancia para reencontrarse, incluso atreviéndose a revivir los momentos más violentos de sus vidas para reconocerse en el lugar de víctimas de las mismas violencias. Por momentos el agobio, el dramatismo y la furia conmueven hasta el borde de las lágrimas, pero las actrices nos tienden una mano para salirnos de ese sentimiento con momentos tiernos y cómicos. Las Marías nos propone tres dinámicos actos, en donde poder reconocer lo que nos hermana a travestis, mujeres cis, lesbianas, no binaries y todas las identidades fugadas de la norma cis-hetero-patriarcal.

Más allá del espectáculo resulta interesante pensar cómo se construyen las ficcionales diferencias entre quienes participamos de los feminismos. Muchas veces hemos problematizado la clase, la raza, la etnia cómo el punto nodal donde reconstruir las tensiones y diferencias entre quienes nos agrupamos en torno a la crítica patriarcal, pero sin desmedro de esto es interesante esta propuesta que nos hace revisitar esos terrenos pero desde sus concreciones mínimas. Esas dos mujeres obligadas a ser parte de un mismo espacio y confrontadas en sus diferencias, llegan a reconciliarse a través del diálogo y de la memoria en común. Quienes abrevamos en los feminismos también tenemos historias compartidas y violencias que nos sesgan la misma carne, ponernos en diálogo e interponer nuestras anécdotas cotidianas suena como una vía posible donde poder zanjar las diferencias, donde poder comprender que tenemos más en común entre nosotras y nosotres que con los sectores rancios de la biología, el patriarcado y el capital.

Funciones: 13 y el 27 de agosto a las 20.30 en el Multiespacio JXI (Gascón 1474) con entrada libre y al sombrero. Reservas a [email protected]