El humanoide Optimus, de Elon Musk, y Klara, del escritor Kazuo Ishiguro
Cuando la ficción es más realista que la ciencia
Optimus usa la tecnología de los vehículos autónomos Tesla para mapear y desplazarse: “Es pasar de un robot sobre ruedas a un robot sobre piernas”, dijeron. Y aquí está su punto débil: lo dificilísimo que les resulta a casi todos los robots mantener el equilibrio.


















