Son las cuatro de la
tarde y estoy en la puerta de un cine en el Patio Bullrich, quizás el
shopping más coqueto de la ciudad. En una fila breve, de gente mayor de
50 años, esperamos que abra la sala. El gris de las canas es el color
dominante. Ropa combinada con estilo, tonos pastel. Parejas, grupos de
amigos, conversan animados. Venimos a ver “Argentina 1985”.