De jugador a jugador / Sebastián Torrico
“El puesto de arquero es muy mental y emocional”
Con Sebastián nos conocimos en Mar del Plata, a mediados de 2006, en una pretemporada de Godoy Cruz. Era el arquero titular del Tomba y se preparaba para su debut en Primera División. De arranque me impactó el contraste entre su robustez física y su personalidad introvertida. Generalmente, los arqueros voluptuosos, como Chilavert en su apogeo, tienen una impronta gestual que equipara a su portento corporal. Son histriónicos, arremeten con el cuerpo y amedrentan con sus gritos. Torrico, en cambio, era callado y reflexivo. Diferente a lo acostumbrado, tardé varios partidos en registrar plenamente su tono de voz al darme una indicación en el medio de un partido. Siempre bien parado y potente de piernas, atajaba mucho bajo los tres palos y le gustaba poco salir. Hoy luce expectante y contento, porque siente que pese a no estar jugando mantiene el cariño del hincha de San Lorenzo.
























