Cientos de migrantes que intentan volver a sus países de origen se encuentran varados en la frontera entre Chile y Perú. Organizaciones internacionales denunciaron la grave situación de abandono de los migrantes incluyendo denuncias por abusos sexuales.

Con el aumento a los controles migratorios impulsados por el gobierno del presidente Gabriel Boric en Chile, cientos de migrantes mayoritariamente de Venezuela, Colombia y Haití salieron de la nación transandina con destino a sus países de origen. Pero al llegar a la frontera con Perú, en la región sureña de Tacna, las autoridades policiales no les permiten ingresar a territorio peruano. 

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Perú denunciaron el abandono de cientos de migrantes varados entre controles policiales en ambos lados de la frontera.

"Alertamos de la grave situación en Tacna, en el sur del país, donde personas refugiadas y migrantes se encuentran varadas en muchos casos sin alimentos, agua, alojamiento o asistencia sanitaria, enfrentándose a mayores riesgos de protección, desde febrero de este año", advirtieron en un comunicado conjunto.

La situación de niñas, mujeres y comunidad LGTBI+ también es de riesgo debido a los casos de abusos sexuales registrados. Los organismos internacionales se encuentran en la zona fronteriza donde intentan coordinar asistencia humanitaria para los migrantes.

En la frontera común,  tanto Chile como Perú incrementaron el despliegue de sus fuerzas de seguridad.

Chile cuenta con 1,5 millones de extranjeros, principalmente de Venezuela y Perú. Esta semana el gobierno de Gabriel Boric reforzó sus leyes de migración tras haber militarizado su frontera por 90 días. 

Uno de los cambios incluyó la incorporación de medidas como el control policial de identidad, que antes estaba prohibido por motivos contra la discriminación. Esto permite que los agentes puedan hacer controles de forma directa y sin esta restricción que antes contemplaba la ley.

Perú también reforzó su presencia policial en la región de Tacna, fronteriza con Chile. Esta semana movilizó a 200 policías ante la llegada de migrantes venezolanos y colombianos que buscaban volver a sus países. "No se está permitiendo la entrada a ningún ciudadano extranjero que no se encuentre debidamente documentado", afirmó el ministro de Interior de Perú, Vicente Romero

Diariamente unas 400 personas se quedan varadas en el puesto fronterizo de Santa Rosa en Tacna, según denunciaron las agencias de la ONU que están presentes en el terreno.

El gobierno de Dina Boluarte confirmó que está evaluando enviar a las fuerzas armadas a las fronteras con Bolivia, Chile, Ecuador y Colombia para apoyar a la policía.