Los acusó de no colaborar en la búsqueda de Santiago Maldonado
Macri contra los mapuches
El Presidente habló por primera vez del caso del joven que desapareció durante la represión de la Gendarmería. A diez días de la desaparición de Maldonado, no dijo ni una sola palabra sobre el papel de los gendarmes y los indicios de que se lo llevaron, sino que tildó a los mapuches de "poco democráticos y bastante violentos”.

Mauricio Macri habló hoy por primera vez de la desaparición de Santiago Maldonado. Pese a que el joven fue visto por última vez hace ya diez días durante los cuales el Gobierno hizo poco y nada para encontrarlo, lo que motivó que hasta la ONU le reclamara al Estado argentino tomar medidas urgentes para dar con su paradero, el Presidente aseguró que desde su administración trabajan “a destajo para tratar de ver qué es lo que pasó”. Por más que todo apunte a que fue la Gendarmería la que se llevó a Maldonado en medio de la represión a los mapuches en Chubut, Macri no hizo mención alguna al rol de esa fuerza de seguridad. Por el contrario, le apuntó a la comunidad indígena, de la cual dijo que no presta colaboración en la búsqueda y “se declara con lineamientos bastante poco democráticos y bastante violentos”.

Al filo de la veda electoral, el Presidente se pronunció sobre la desaparición del joven activista y artesano de 28 años que acompañaba a la comunidad mapuche Pu Lof de Resistencia de Cushamen, el martes pasado, cuando Gendarmería reprimió a los integrantes de esa comunidad que se manifestaban en la ruta 40. Las palabras de Macri, que fue entrevistado en radio La Red, siguieron la misma línea instalada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien defendió a los gendarmes y apuntó contra la comunidad, a la que acusó de promover una república separatista.

“No vamos a permitir una república mapuche independiente y autónoma en medio del territorio argentino”, había dicho Bullrich, que faltó a la cita en el Congreso donde los diputados la habían convocado para que diera explicación por el operativo represivo sobre la comunidad y sobre la investigación por la desaparición del joven.

“Estamos trabajando a destajo para tratar de ver qué es lo que pasó”, dijo Macri y retomó el discurso de Bullrich contra los mapuches. "Hay búsquedas por distintos lugares sin mucha colaboración de esta organización que se declara con lineamientos bastante poco democráticos y bastante violentos”, afirmó.

Lo dicho por Macri sobre la búsqueda de Maldonado choca con la pasividad que mostró el Gobierno que hizo que el reclamo llegara a los organismos de derechos humanos internacionales, como la ONU y Amnistía Internacional, que reclamaron “acciones urgentes” y responsabilizaron a las autoridades por la desaparición forzada. Desde las agrupaciones de derechos humanos locales, como Madres de Plaza de Mayo, el CELS, la APDH y la Comisión Provincial por la Memoria, entre otras, presentaron un hábeas corpus y convocaron a una marcha nacional que se realizará esta tarde, a las 17, en Plaza de Mayo y en diferentes puntos del país.

La respuesta del Gobierno al pedido internacional fue la oferta de una recompensa de 500.000 pesos para quien aporte datos del paradero del joven. La medida, que exculpa al accionar de la Gendarmería, instaló la idea de que el artesano podría estar viajando por el interior del país como mochilero. Un camionero dijo haberlo visto en Entre Ríos y enseguida aparecieron fotos y videos de un joven con rastas y con características similares a las de Santiago, pero que la familia descartó desde el primer momento como falsas.

Ayer, nueve días más tarde de la desaparición de Maldonado, el juez federal de Esquel Guido Otranto allanó el Escuadrón 36 de la Gendarmería, donde se presume que fueron llevadas las camionetas en donde podrían haber trasladado a Santiago, según declararon los testigos de la comunidad. El defensor oficial Fernando Machado denunció que los vehículos habían sido lavados y que se habían violado las fajas de clausura, lo que atenta contra la fiabilidad de las pericias. 

El operativo al cuartel de Gendarmería estuvo a cargo de efectivos de la Policía Federal con perros adiestrados. También hubo otro procedimiento en el escuadrón de esa fuerza en El Bolsón. El resultado de los operativos fue mayormente negativo. Los perros sólo localizaron algunos elementos en la caja del camión de la Gendarmería de El Bolsón. En concreto, los efectivos policiales a cargo de los peritajes detectaron una mancha en la caja del vehículo y otra en una soga, ambas de dudosa procedencia –es decir, no dieron seguridad de que fueran restos de sangre, por ejemplo– y extrajeron cinco pelos que fueron a destinados a análisis.

Maldonado estaba en la comunidad el 1 de agosto, cuando la Gendarmería ingresó al territorio y reprimió a sus integrantes con balas de goma y plomo. La cacería llevó a los integrantes del pueblo hasta la orilla de un río. Varios pudieron cruzarlo, pero Santiago no. Testigos de la comunidad –que aún no declararon ante Otranto por sentir que su vida corre peligro– aseguraron que vieron al joven artesano esconderse detrás de un arbusto y ser descubierto por gendarmes que lo golpearon, lo llevaron a la carga hasta un camión Unimog y de allí lo trasladaron hasta una camioneta de Gendarmería apostada en el cruce de las rutas nacional 40 y el desvío a la localidad de El Maitén, en las afueras de la comunidad. Desde entonces, se desconoce su paradero.