Se inauguró en el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos de Mar del Plata “Las nuevas voces de la democracia”, una exposición científico-artística que articula una serie de fotografías de la década del ochenta registradas por la reconocida fotógrafa documentalista Mónica Hasenberg con las voces de jóvenes de escuelas secundarias de todo Mar del Plata. Coordinada por el CONICET Mar del Plata, el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS) y la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), esta exposición es el resultado de un largo proceso de investigación buscó abrir los espacios de investigación científica para acercarlos a la comunidad y reflexionar con ella sobre los últimos cuarenta años de democracia.
Abrirse a la comunidad
“La exposición es el punto de llegada de un proyecto que venimos trabajando entre el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales del CONICET y la Universidad Nacional de Mar del Plata junto a una serie de escuelas secundarias de la ciudad. Lo que intentamos hacer fue un trabajo de vinculación que relacionara las preocupaciones de un grupo de investigación, que desde hace años viene trabajando el período de los años ochenta y la democracia, con las preocupaciones de los chicos”, afirmó Marcela Ferrari, directora saliente del Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS) y una de las responsable de esta exposición que articula ciencia, arte y pedagogía con el fin de abrir los espacios académicos y demostrar su función social en la práctica educativa. “Lo que queríamos era llegar con nuestras investigaciones a la comunidad, a la gente en general, que se vea lo que hacemos”, expresó Ferrari.
Con este objetivo, en mayo de este año el INHUS le propuso a la sede del CONICET en Mar del Plata iniciar un diálogo abierto con estudiantes de cuartos y quintos años provenientes de escuelas secundarias marplatenses, es decir, jóvenes en condiciones de votar. Así, los profesionales del CONICET compartieron a los estudiantes algunos interrogantes de su investigación sobre la democracia y esperaron respuestas. “Muchas veces, como lo trabajaban con sus docentes, eran expresiones más que preguntas: dibujos, por ejemplo, raps sobre lo que significaba la democracia para ellos, letras y otras expresiones”, afirmó Ferrari.
Según expresó la investigadora, las respuestas de los jóvenes marplatenses que recopiló el INHUS fueron “de todo tipo”. Se repitieron palabras como “compromiso”, “participación” y “libertad”, pero también “vivienda” y “comida”, una serie de palabras que provienen de una visión de la democracia vinculada a la ampliación de derechos. Como la otra cara de la misma moneda, surgieron lecturas que ponían en duda el rol del Estado como, por ejemplo, “algunas que cuestionaban la actividad del Ministerio de Salud”, dijo Ferrari, que recopiló y clasificó desde el INHUS la totalidad de las respuestas entre los meses de mayo y septiembre.
“En función de eso, organizamos talleres para responderles lo que ellos preguntaban, las inquietudes que tenían, las propuestas que nos habían hecho llegar”, afirmó Ferrari. De este modo, cada investigador trabajó desde su área, compartió con los jóvenes los resultados de sus estudios y escuchó las visiones de los estudiantes. Este diálogo abierto llevó al territorio una de las tantas hipótesis de investigación que tiene el INHUS: la democracia como un espacio en constante construcción.
Una ventana a la historia
Los resultados de estos encuentro entre investigadores y jóvenes fueron articuladas con veintiocho fotografías seleccionadas del Archivo Hasenberg Quaretti, uno de los mayores registros fotográficos sobre el retorno a la democracia llevado a cabo por la reconocida fotógrafa documental Mónica Hasenberg junto a su esposo Brenno Quaretti. La curaduría estuvo a cargo de Marcela Ferrari y la investigadora Susana Delgado, que buscaron reflejar el lugar de la población en esta conquista: “Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, se hizo un fuerte trabajo de reconstrucción simbólica atribuyéndole a Alfonsín la paternidad de la democracia. Una de las hipótesis que articula esta muestra es que las madres y los padres de la democracia fueron las argentinas y los argentinos. La democracia se hizo porque todos nos movilizamos, porque todos creímos en que era un mejor sistema de vida”, afirmó Ferrari.
Así, el INHUS junto a la Universidad Nacional de Mar del Plata realizaron una exposición interactiva que se plantea como una “ventana a la historia”, pero una ventana abierta al diálogo generacional, a la construcción y la difusión de la información científica. A cuarenta años de democracia, la recepción de las fotografías de Hasenberg no es la misma para aquellos que vivieron la dictadura y la recuperación de la democracia como para los jóvenes marplatenses que este año se enfrentaron por primera vez con la posibilidad de votar. La apertura de los investigadores del CONICET al diálogo con los estudiantes secundarios funcionó, de este modo, como un puente que volvió legibles estas imágenes y las voces de los jóvenes, un vehículo para actualizarlas con toda su potencia en el presente.
Un diálogo siempre abierto
“Las nuevas voces de la democracia” ya recibió a trescientos cincuenta estudiantes de colegios secundarios y de adultos de Mar del Plata que fueron recibidos por el personal científico del INHUS para continuar reflexionando sobre la democracia en un diálogo que pretende mantenerse abierto e incluir nuevas voces a lo largo del tiempo.
La exposición, que fue declarada de Interés por el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon, permanecerá en el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos de Mar del Plata hasta fines de octubre. Luego, regresará a las escuelas para seguir abriendo espacios de formación y entablando diálogos que construyan democracia para los años venideros.