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Miles de mexicanos ayudaron en las calles tras el terremoto

La solidaridad, un reflejo entrenado

Centenares de vecinos por cuadra organizan el rescate entre los escombros. Ponen orden antes que las autoridades. No hay gritos, se comunican con señas y palabras clave. Tienen la experiencia de un pueblo que carga en su historia el saber cómo actuar después de un sismo.

En los rescates no hay gritos ni confusión, sino una suerte de orden espontáneo.
En los rescates no hay gritos ni confusión, sino una suerte de orden espontáneo.

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